06 junio 2012

Los ciclistas españoles mueren como chinches

Más de siete de cada 10 ciclistas (73% en 2010) que mueren en accidente en España, lo hacen sobre una carretera. En Europa, donde la media es del 45%, ningún otro país presenta una cifra relativa igual o superior a la española. Por ejemplo, en Italia, los porcentajes están casi invertidos.

Lo desvela un estudio de la Fundación Mapfre sobre los últimos tres años, que también demuestra que el hecho persiste en la última década, con porcentajes del 75% al 78%. En cambio, en el mismo periodo la siniestralidad total (carretera y ciudad) se redujo un tercio, desde 100 fallecidos en 2001 a 67 en 2010.

La investigación precisa que la mayoría de siniestros (el 69% de los 3.606 en 2010) ocurren en ciudad, aunque son menos graves; que los peores meses van de junio a septiembre y que los colectivos de mayor riesgo son los de más de 55 años (y especialmente, de más de 65).

Puestas todas las piezas, el puzzle encaja. Por un lado, España cuenta con una gran red (165.000 kilómetros) de variada orografía y con una climatología que invitan a usar la bici. Tres millones de personas lo hacen casi a diario, y unos ocho millone, «al menos una vez por semana».

Sin embargo, muchas de esas carreteras son trampas para el ciclista, como demuestra -la fuente es el Centro Zaragoza- que la mayor parte de los siniestros mortales tienen lugar en vías con arcén inferior al metro y medio, inexistente o impracticable. Y las ciudades apenas han tenido en cuenta este tipo de transporte, «expulsado» literalmente de ellas como señala Julio Laria, director del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre.

Laría asegura también que la investigación «es una llamada de atención a las autoridades y la sociedad» sobre la seguridad de los ciclistas.

El colectivo ya está reconocido como «vulnerable» dentro de las estrategias de seguridad vial para 2011-2020 de la UE y la DGT. El objetivo de esta última es, calculando un millón más de ciclistas, que no se incremente su siniestralidad.

En este contexto, Mapfre se ha sumado al proyecto europeo Bike-Pal, promovido por la CE y que se desarrollará hasta 2015 con campañas de sensibilidad, conferencia y demostraciones prácticas.

Hay datos, provisionales, que demuestran que en 2011 se iba por el buen camino: el número de muertes en carretera cayó un 22%, hasta 32. Resta conocer los ocurridos en ciudad y a 30 días ya que, según el actual sistema de cómputo cuestionado hasta por la Administración, aún no se ha terminado de contabilizar.

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