15 julio 2014

Bono descuento RUMBO

No estamos los habitantes de esta comunidad en una zona de altos vuelos. Aunque si es cierto que si alguna vez tenemos que viajar preferimos aprovechar un bono de descuento de Rumbo que es una compañía segura y solvente.




Nos hemos acostumbrado a que el peligro de la circulación nos ronde los pies y ahora empezamos a soportar el peligro de la aviación sobre nuestras cabezas. 

Hace algo más de un año, un helicóptero del Ejército fue derribado por la certera pedrada de un ciudadano, harto de aguantar el paso diario sobre su cabeza de estos gigantes con aspas ruidosas. Al menos eso se dijo: que fue derribado por una piedra, aunque no se ha sabido nada más del asunto. Hace también poco más de un año, un helicóptero del Ejército se precipitaba sobre el patio de un instituto de Aluche. 

Afortunadamente no hubo daños entre los colegiales, pero murieron los tripulantes del aparato. A pesar de ese peligro cierto y de las promesas hechas en su día por el Ministerio de Defensa, la ruta de aproximación al aeródromo de Cuatro Vientos sigue pasando por encima del instituto y de una población civil que a diario y con frecuencia tiene sobre su cabeza el peligro de los aviones militares. Ahora son los vecinos de la sierra madrileña los que se quejan por el vuelo a baja altura de aviones del Ejército. 

Cualquier vecino de la zona puede percatarse de los vuelos arriesgados y de las maniobras peligrosas de estos aparatos, y más de un vecino se queda con las ganas de probar fortuna con una piedra. 

Si esto ocurre en la sierra y en los núcleos urbanos que coinciden con las rutas de vuelo de los aviones militares, algo parecido pasa también en el centro de la ciudad, donde los ciudadanos se van sorprendidos frecuentemente por avionetas publicitarias y helicópteros que dibujan arabescos en el aire. 

Durante los últimos meses, un helicóptero de la Dirección General de Tráfico ha sobrevolado en las horas punta de la mañana las carreteras de Toledo y Andalucía, realizando vistosas maniobras, arriesgadas aproximaciones a tierra. Incluso, se ha situado a muy baja altura sobre los conductores que metidos en el atasco y a falta de otros recursos para soportar el tedio de la circulación, han disfrutado con las peripecias de este helicóptero que se ha llegado a plantar a menos de cinco metros de altura sobre los vehículos, levantando el polvo del camino, produciendo auténticas nubes de tierra e inquietando a los menos confiados. 

El problema de los vuelos a baja altura sobre Madrid no es una broma ni una queja aislada. Cada día menudean más. 

Cada día asustan y molestan a más ciudadanos. Hay unas leyes que, evidentemente, no se cumplen, y hay un peligro potencial que a veces se convierte en peligro real cuando un helicóptero se precipita sobre el patio de un colegio. Pero la vida y los vuelos a baja altura siguen igual.

14 julio 2014

Bob Dylan tiene muchas influencias

Cada paso de Bob Dylan es una nueva noticia. En la primavera del año pasado (el 24 de mayo, concretamente) una caja de cinco discos con ediciones de temas nunca grabados, caras B y composiciones desconocidas, Bootleg series, conmemoraba el medio siglo del hierático artista, que por mucho que le rindan pleitesía, no parece inmutarse jamás. 

Ahora, para celebrar el treinta aniversario de la edición de Bob Dylan, el primer disco del ídolo, Columbia le ha montado un follón de los grandes. Un reconocimiento público con el que, por fin, los admiradores de Dylan pueden descubrir públicamente las influencias que le deben. 

Y es que si los Rolling o los Beatles son piezas esenciales de la formación de casi todos los ídolos actuales, Dylan consigue meterse, colarse poco a poco en las composiciones de músicos de toda especie, incluidos los menos sospechosos. El porqué de esta deuda indiscriminada, la razón por la que artistas tan dispares como John Mellencarap, Kris Kristofferson, George Harrison, Tom Petty, Eric Clapton, Sinead O'Connor o U2 aparecen unidos por unas horas está clara; viven una deuda con el músico de Minnessotta, han bebido de una herencia conjunta, de la que, eso sí, han tomado cada uno lo que más le interesaba. 

U2 el aspecto mesiánico, más bíblico, del Dylan atormentado; Harrison su vertiente más «bluesero»; Sinéad el lado folk del primer Bob; Clapton, su pasión a bordo de la guitarra... Diversas caras de un ídolo que todos han sabido asimilar y reinventar a su manera. Es que los ídolos, aunque vivan en otras galaxias, también tienen mitos. El mismo Dylan, cuando a mediados del 1961 cambió su nombre de pila (Robert Zimmerman) por el artístico, traía guardadas influencias nada disimuladas de ídolos del folk, como Woody Guthrie o Kingston Trio. 

Notas pegadas en la suela, que este músico-poeta-agitador de espíritus, que comenzó su andadura musical como animador musical de un club de striptease de Central City, nunca quiso dejar atrás, ni siquiera cuando se zambulló de lleno en el ambiente urbano de esa Nueva York a la que él siempre ha reconocido deber tanto. Woodie Guthrie, concretamente, fue el que le enseñó a ver la otra cara de América, ese reverso de la moneda que ha caracterizado la obra de Dylan. 

Pero él, como buen discípulo, tira la primera piedra y enumera su deuda musical en Song to Woodie -como ahora han hecho sus alumnos-, «he escrito una canción sobre el paradójico mundo que sigue en marcha, que parece enfermo y tiene hambre, que está cansado y roto, que parece estar muriendo y apenas si acaba de nacer». Pero no sólo de Guthrie vivió Dylan; toda una cohorte de escritores, músicos y artistas más o menos reconocidos se unieron al aura de Bob en una relación de ósmosis por la que unos y otros daban y recibían ideas mutuamente. 

Aunque la generación «beat» vivió, casi en su totalidad, en la misma onda -y algunos, como Ginsberg, en el mismo piso- que Dylan, las influencias literarias, la supuesta formación del primer Dylan se ha exagerado. La supuesta referencia al poeta Dylan Thomas, del que la leyenda popular asegura que Bob tomó el nombre artístico, ha resultado, con el paso de los años, ser absolutamente falsa. Dylan lo ha desmentido varias veces, aunque parece no molestarle la referencia «culta».

11 julio 2014

La radio y las prostitutas

Hay oyentes para todo. La otra madrugada, serían las dos y media, una locutora de voz barítona pedía, en RNE, voluntarios para un examen de prácticas sexuales. Se trataba, como en tantos otros programas basados en llamadas de los oyentes, de responder a preguntas. En un minuto ya había uno o dos voluntarios dispuestos a desnudarse al completo por teléfono ante los demás oyentes: el primer polvo; cuántos por semana, mes o año; lo que más le gusta que le hagan; cómo se las arregla cuando no tiene pareja; si ha estado con prostitutas... 

Ni el mejor porro de la calle 42 de Manhattan ni el mejor «show» de Amsterdam hubieran igualado el ambiente creado por las ondas mediante un simple cuestionario y un oyente. Lo sorprendente no parece tanto que en un programa de radio encuentren de interés para el oyente publicar los detalles más íntimos de la vida sexual de una persona como que haya oyentes dispuestos a contarlos. 

Siempre pensaré, aunque sé que no es necesariamente así, que hay trampa, que el oyente no es tan voluntario ni tan desconocido para el entrevistador o, en este caso, la entrevistadora. De ser así, todo quedaría en un juego como el que nos brindaba pocas madrugadas después una tal «Candela» por la SER. Más adelante supe que se trataba de una interpretación. Como intérprete, mereció un diez. Su «striptease» y masturbación por teléfono para lograr la felicidad suprema de «Félix» fueron magistrales. Como demostración de las posibilidades de la radio erótica, mereció un sobresaliente alto, pero de ahí a calificar la cosa de «periodismo de investigación» resulta un poco fuerte. No nos pasemos. 

Casi a la misma hora, en espera del alba, otra emisora pública pedía voluntarios para cantar. Al primer voluntario, José Ramón, le siguió una mujer encinta que se despachó un Al Alba absolutamente desafinado pero con mucha voluntad. Detrás venía una oda a Tenerife de otra voluntaria. Que los canarios no lo tomen a mal, pero pedir encima al oyente que califiquemos a los improvisados pardales de 1 a 10 es pasarse un pelo. «Maravillosamente bien», respondía, briosa, la presentadora, que también nos obsequió con algunos pinitos. Hay voluntarios para todo, ya digo. iY pensar que a la misma hora a Radio Finlandia le ha dado por emitir en onda corta, para el mundo entero, en latín! Como lo oyen. Lo contaba Newsweek en uno de sus últimos números. 

Lo va a tener muy difícil la recuperada Radio Pirenaica, que, de la mano de RNE y -supongo, del Ministerio de Cultura, dado el interés personal del actual ministro, Jordi Solé Tura- se dispone a vender democracia en los años noventa al planeta global con la misma dedicación que nos vendía revolución y libertad a los españoles en los años cincuenta y sesenta. Es una buena idea si encuentra la financiación, el apoyo y los destinatarios adecuados. Olvídense del Este. Apunten hacia el Sur.

08 julio 2014

Entre la vida y el sueño

Un año de transición. Un año de espera, pero de espera terrorífica.

Si el festival de cine de Sitges tiene algo claro es que su apuesta por el fantástico tiene que ser cada vez más decidida; también, que su carácter de festival internacional ha de ser cada vez mayor. 

Pero hasta que estas voluntades se concreten en 2005, a la espera de recuperar sus fechas tradicionales, esta noche el Festival Internacional de Cinema de Catalunya abrirá las puertas de una nueva edición que, si bien no contará con demasiadas estrellas -más allá de las que acompañarán al Fantasma de la ópera-, sí propondrá unos cuantos títulos interesantes. 

Entre ellos, Sky captain and the world of tomorrow, filme que inaugurará el certamen con una propuesta que combina la animación con los personajes de carne y hueso: ahí estarán, sin ir más lejos, Gwyneth Paltrow y Jude Law.

Pero no será ésta la única atracción del certamen que ya ha vendido 12.000 entradas y que, como siempre, tiene en la escudería del cine oriental uno de sus puntales: Angel Sala, director de Sitges, sonríe al anunciar que, precisamente, son dos títulos orientales -Howl's moving castle, de Hayao Miyazaki, triunfadora en Venecia; y Old boy, de Park Chan-Wook- los que más interés han despertado entre el público.

Pero si japoneses y coreanos pisarán fuerte, Hollywood contará con unos cuantos títulos de interés: ahí estará Birth, nueva interpretación -y con polémica- de Nicole Kidman; también la revisión de Johny Deep del padre de Alicia en el país de las maravillas, Finding neverland; o The final cut, con Mira Sorvino y Robin Williams. Más críticas, pero también norteamericanas, son Team America, September tapes y Confederates States of America.

El cine europeo -que al terminar Sitges entregará sus premios en Barcelona- también estará ampliamente representado con cintas como Code 46, de Michael Winterbottom o las francesas Arsène Lupin y Les revenants.

Entre las novedades de este Sitges destaca también la apertura de una Sales Office en la que productoras y distribuidoras catalanas podrán presentar sus productos a los compradores internacionales.Y es que Sitges, si bien ha de apostar fuerte por el fantástico, también deberá ser aparador de la producción catalana: en esta edición destacan, cómo no, The machinist, de Filmax, pero también Febrer, de Sílvia Quer, Sévigné, de Marta Balletbó-Coll, y la nueva cinta de Albacete y Menkes, Entre vivir y soñar.

05 julio 2014

Ron Howard nos ha salido ambicioso

Ron Howard es un niño pecoso de 38 años. Todavía tiene el ademán de retirarse el pelo de la frente aunque luego mente la calvicie que se la ha dejado vacía y lisa. Sonríe contivamente y su experiencia como actor en películas como American Grafitti le ha dejado recursos como para imitar el acento de Tom Cruise o poner cara de angelito cuando se confiesa como «blando» y romántico. 

El hotel en el que se hospeda al lado de Hyde Park, en el centro de Londres, tiene los pasillos ajetreados con equipos de televisión y luces. Michael Jackson está a punto de llegar para saldar otra de sus citas en su gira por Europa, pero Ron Howard está acostumbrado al bullicio, las caras importantes y las cifras gordas. Far and Away es, después de todo, una película «a lo grande». 

Reparto de primera línea, presupuesto con ceros ilegibles (5.200 millones de pesetas), rodada en dos continentes (América y Europa) y un equipo técnico de rodaje con cámaras Panavision Super 70 mordiendo e impresionando la nueva película de Kodak de 65 milímetros. «La calidad y la cantidad de información que puedes incluir en este nuevo formato es maravillosa -comenta-. Estoy encantado de haber trabajado con este material que, además, de verdad que no encarece de una manera desorbitada el presupuesto. Incrementa un poco los gastos, pero nuestro presupuesto no era como el de Batman o Terminator 2... 

En los últimos veinte años se han probado nuevos equipos en sonido, pero las novedades en soporte de película estaban más paradas. Realmente yo no he querido hacer una película de época a la vieja usanza. Los medios de comunicación la han empezado a comparar con las películas de David Lean; pero yo siempre he visto Far and Away como una comedia romántica mucho más cerca de Cuando Hany encontró a Sally o Annie Hall». 

Sin embargo, secuencias como la reproducción de La gran carrera por la tierra de 0klahoma de 1893, filmada por trece cámaras y que envuelve a 800 extras, 400 caballos y 200 carromatos suelen ser más comunes de ver en películas como Lawrence de Arabia que en las comedias románticas del, tan de moda en estos momentos, Woody Allen. Far and Away cuenta la historia de 2 jóvenes irlandeses, Joseph (Tom Cruise) y Shannon (Nicole Kidman), separados por su diferente clase social, pero unidos por el mismo sueño: poseer. su propia tierra. 

Esta ambición, los convierte en compañeros de viaje hacia una América que, entre otras cosas, les brinda la oportunidad de participar en la gran carrera de Oklahoma. Hablar del reparto de la película anima al director, quien se entrega apasionado al capítulo de anécdotas. «Siempre había pensado que Tom Cruise sería el actor perfecto para encarnar a Joseph. Tom y yo nos conocemos desde hace aproximadamente seis años y, durante ese tiempo hemos permanecido en contacto hablando de trabajo... 

Yo le había hablando de mi proyecto, pero nunca con mucho detalle. Sin embargo, a medida que Tom se iba convirtiendo en una de las estrellas del cine yo veía disminuir mis posibilidades de trabajar con él en mi película. Finalmente le envié el guión y a Tom le encantó. Quería hacer un papel romántico con fuerza y me vino a ver al rodaje de Backdraft». Cuando se refiere al papel de Shannon, Howard habla de cómo «Brian Grazer, el productor, me había arrastrado al cine para ver a la actriz australiana protagonista de Dead Calm. 

Tras ver la película, Nicole Kidman se convirtió en la primera de mi lista para el papel. Tom me dijo que ambos habían trabajado muy a gusto en el rodaje de Days of Thunder y yo le contesté que no estaba seguro si Nicole podría resultar graciosa. Tom, sonando convencidísimo, me dijo: "Ron... ¿por qué no lees los periódicos de vez en cuando? ¿No sabes que Tom Cruise y Nicole Kidman están saliendo juntos?"». Ron Howard, además de haber trabajado como actor y poseer su propia productora independiente, debutó como director a los 23 años. Entre los títulos que ha dirigido figuran éxitos de taquilla como Splash, Cocoon o Backdraft, que recibió 4 nominaciones de la Academia de Hollywood. Far and Away es, hasta la fecha, su película más personal en cuyo guión ha colaborado durante ocho años: «Estaba interesado por la historia de mis antepasados. 

Aunque también tengo sangre alemana, desde pequeño me sentí atraído por mi parte irlandesa y por el paisaje de esa isla. Mi bisabuelo era como Joseph: un hombre de la tierra. 

Mi bisabuela era más como Shannon, más articulada y sofisticada». Su filmografía es cuantiosa y diversa, pero a Ron Howard no le quita el sueño que el resto del mundo no pueda encontrarle un estilo que diera cierta unidad a su trabajo. «Entre mis directores favoritos se encuentra Billy Wilder, quien exploró muchos estilos y géneros. 

El me dijo algo muy interesante y es que él podría haber desarrollado una firma, un sello y eso le hubiera dado más dinero, pero Wilder prefirió probar diferentes estilos». Puede ser que Ron Howard no haya encontrado su estilo o que nadie le haya puesto nombre todavía. Lo que, sin duda, ha aprendido desde sus comienzos en la industria del cine es a combinar los elementos necesarios para, con sus películas, obtener un respetable éxito de taquilla, entretener a los espectadores y hacerles comer palomitas. 

«Mi principal motivación es hacer pasar un buen rato al público. Desde que empecé a dirigir, siempre me digo que, una vez que has terminado la película, ya sólo queda esperar la respuesta de los espectadores. Para entonces, yo ya he hecho todo lo que he podido».

02 julio 2014

Jane Fonda se ha pasado la vida buscando millonarios

Jane Fonda ha encontrado en Ted Turner, un magnate americano, el hombre con el que casarse, después de haber superado sus dos fracasos anteriores. A sus 55 años, Jane respira tranquila. Ha encontrado a un hombre maduro, de buen porte, encantador y tierno, que pasea con ella por la playa de Santa Mónica. Jane, después del desamor, vuelve a vivir un cuento de hadas, mientras mira su mano, en la que luce un soberbio ópalo rodeado de diamantes. 

La actriz, con una fortuna de más de cien millones de dólares, quería elegir una nueva existencia, pero no dejando que algún «mal encarado» se aprovechara de su apellido o dinero... Además, a diferencia de otras compañeras de profesión, ella ya había probado las sensaciones de tener como pareja a un chico joven, algo así como Lorenzo, un jugador de fútbol italiano. Ni con Roger Vadim, su primer marido -tuvieron una hija-, ni con Tom Hayden, el segundo, estuvo tan feliz, serena y equilibrada. 

«Estoy en pleno otoño y me siento más joven que cuando tema 25 años». Ted y Jane han sido novios secretos durante algunos meses y ya se ha empezado a hablar de fechas de boda. Richard Gere ha guardado celosamente su vida privada hasta que el mundo entero se ha enterado de que él es el afortunado novio de la fantástica Cindy Crawford. Una versión moderna de Marilyn Monroe, calificada como la imagen de los noventa. El actor ha tenido suerte: por un lado, tras varios años de fracasos cinematográficos, vuelve a lanzarse con dos películas de gran éxito en cartel... 

Por otro, tiene por novia a la modelo más sexy de Nueva York. Quizá a Cindy le gusten sus cuarenta años, sus gafas, su pelo canoso y sus tejanos deslucidos.

29 junio 2014

Tom Cruise estuvo liado con Cher

Tom se lio con Cher, una actriz aficionada a coleccionar amoríos tiernos, y algunas más hasta que conoció a Mimí Rogers en una cena, en Hollywood. Mimí acaba de divorciarse de un científico y es muy dulce. Se casaron en mayo de 1987. Muchas admiradoras se pasearon frente a su apartamento con brazaletes negros en señal de duelo. 

El matrimonio se fue a pique en enero, cuando Mimí -descubrieron que ella no podía tener hijos- se convirtió en una mujer irascible y celosa. Tom, ahora, tiene un nuevo amor, una australiana llamada Nicole Kidman, a la que conoció durante el rodaje de «Días de trueno». La actriz, que está comenzando su carrera artística, es hija de un escritor, psicólogo y bioquímico, y desciende de una de las familias más adineradas de Australia. Tom dice que Nicole le gusta porque le perdona sus faltas y le acepta egoísta e independiente, aunque sólo tiene 23 años. 

«Quiero amar a alguien que me ame a mí, pero no estar atado a nadie». Jack Nicholson, ese rostro expresivo, actor prolífico y carismático, se podía haber tomado un descanso después de haber obtenido 50 millones de dólares por «Batman ». Pero no, a sus 53 años, más delgado y humano, ha sido nuevamente padre a principios de este año. Ser padre le ha cambiado las claves y le ha convertido en un ser diferente, aunque el último filme que protagoniza, «The two Jakes», la continuación de «Chinatown», le tiene obsesionado. 

«Siempre me he sentido como bendecido..., algo extraño que invade mi vida», y que ve representado en Lorraine, su hija de pocos meses. Nicholson podría ser abuelo, pero en vez de eso dejó a su amor de toda la vida, la actriz Angelica Houston, para vivir una nueva y desbordante pasión con Rebecca Brousard, su secretaria personal. Nada le asusta ya a Jack. Desde que nació Lorraine ha dejado de encerrarse en sí mismo para abrirse a la sociedad y esto «es lo que realmente da sentido a mi vida». 

Rod Stewart estuvo casado con Alana Collins Hamilton, ex mujer del actor George Hamilton, y tuvo dos hijos. Rod se cansó, abandonó su colección de cuernos y pieles, el sillón desde el que veía los vídeos de partidos de fútbol que le mandaba su padre de Inglaterra y abandonó a Alana. Ahora, Rod Stewart es el marido de la modelo Rachel Hunter. Se casaron en Beverly Hills (California) y hubo gaitas y autobuses londinenses de dos pisos. El cantante de rock tiene 45 años, y su encantadora novia neozelandesa, 21. Cinco de las diez películas más taquilleras de la historia de Hollywood han sido producidas o dirigidas por él, Steven Spielberg. 

De su primera mujer, Amy Irving, se separó en dos ocasiones. Primero en 1979, cuando Amy se fue con otro hombre -el director volvió a aceptarla cuatro años después- y definitivamente cuando tuvieron un hijo, Max. Spielberg dice que sobre el amor sabe menos que hace 20 años y, aunque tiene uno que no le traiciona, el cine, ha vuelto a apostar con una nueva relación. Con ella, Kate Capshaw ha tenido otro hijo y está como loco.