30 julio 2014

Ahora la moda es quitarse las mamas

Coincidiendo con el mes del cáncer de mama, que se celebra en todo el mundo en octubre, la cantante Anastacia ha informado a sus seguidores de que se ha sometido a una doble mastectomía tras ser diagnosticada de nuevo de un cáncer de mama. Ya en 2003, tuvo que pasar por una cirugía conservadora y varias sesiones de radioterapia por un primer tumor de mama.

La reaparición de la enfermedad en el otro pecho, 10 años más tarde, ha obligado a la cantante –de 45 años– a pasar de nuevo por el quirófano. "La detección precoz me ha salvado la vida dos veces. Seguiré batallando y prestando mi voz a la causa", ha dicho en un comunicado donde indica también que se encuentra en "la fase final de recuperación" tras la intervención quirúgica.

La nota aclara, además, que la artista se ha sometido a un proceso de reconstrucción mamaria que consiste en emplear tejido muscular y piel de la espalda para reconstruir el pecho, una técnica bautizada como Lastissimus dorsi –por el músculo dorsal que se emplea como soporte– y que no es ajena en los quirófanos españoles, donde ya se opera a muchas mujeres mastectomizadas con esta técnica.

A diferencia de la actriz Angelina Jolie, que anunció también una doble mastectomía el pasado mes de mayo, Anastacia no ha especificado si ella es o no portadora del gen BRCA, que aumenta un 80% el riesgo de que una mujer padezca cáncer de mama. Sin embargo, el hecho de que el primer cáncer se lo diagnosticasen a los 35 años y la aparición de un segundo tumor en el otro pecho así lo sugiere.

Por su referencia a la detección precoz, es posible que en las revisiones se detectase alguna recaída en el primer tumor y, adicionalmente, los controles hayan revelado un segundo tumor en el otro pecho. También es posible, sugiere algún especialista, que haya influido la moda creciente de las mastectomías profilácticas en EEUU.

29 julio 2014

Rebeca Martínez con cáncer y embarazada

A Rebeca Martínez le diagnosticaron un cáncer de mama el pasado diciembre. Estaba embarazada de 12 semanas. Esas Navidades, cuando volvió a casa, solo contó a sus padres la parte buena: que esperaba un hijo, el primero. 

Antes de hacer saltar las alarmas, tenía que tomar la decisión más difícil de su vida. Los médicos le plantearon dos alternativas: abortar, extirpar el bulto detectado en la mama derecha e iniciar el tratamiento oncológico de inmediato, o bien seguir adelante con la gestación y posponer la cura, para lo cual habría que quitarle el pecho entero por precaución. 

Eligió lo segundo. "Saber que estaba embarazada me daba fuerzas. El bebé se convirtió en mi motivación para luchar", explica. Desde que le comunicaron la noticia, Rebeca, de 35 años, ha vivido una montaña rusa emocional. 

Su hijo nació totalmente sano hace cuatro meses; semanas antes, su novio y padre del niño le pidió matrimonio; después, ha estado inmersa en los ciclos de quimioterapia; ahora empieza con la radio y está a la espera de someterse a una reconstrucción mamaria. Con esta impactante trayectoria y visto desde fuera, sorprende que sea esto lo que le hace llorar: "Ya me había crecido el pelo y ahora otra vez se me caen mechones enteros, lo llevo fatal. Encima, estoy hinchada y la piel se me seca muchísimo…".

Lo que expone Rebeca no es ninguna frivolidad, sino el sentimiento habitual entre las mujeres que lidian con un tumor. "Firmarían por pasar desapercibidas. Aunque estén mal por dentro, al menos por fuera quieren recuperar la normalidad lo antes posible", señala Maite Beleña, bióloga y responsable de la Unidad de Oncología Estética de la Clínica Dermatológica Internacional. Un reto difícil, ya que el cáncer deja su huella externamente: caída del cabello, pérdida de cejas y pestañas, debilitamiento de las uñas... 

La piel también sufre, y mucho, "porque es un tejido cuyas células están en continua y rápida división, lo que explica la toxicidad cutánea frecuente en las quimioterapias convencionales", subraya la dermatóloga Agnès Gadroy en un informe facilitado por Avène. Combatir todos esos frentes mientras llega la curación definitiva es esencial. "Existen muchos estudios que prueban la mejoría de aquellas personas que siguen cuidados estéticos durante su proceso de cáncer", apunta Beleña. Por eso, la clínica en la que ella trabaja, famosa por su dominio de las técnicas de rejuvenecimiento, acaba de volcarse en una faceta completamente nueva: "Queremos dar facilidades a quienes padecen o han padecido un cáncer. 

Por ejemplo, explicarles qué ingredientes cosméticos pueden utilizar. A todos nos preocupa envejecer, pero en esta situación el deterioro suele ser mucho más rápido, lo cual supone un duro golpe. El objetivo final es recuperar la autoestima".

De autoestima habla también Pilar Cairó, licenciada en Farmacia y directora de un programa pionero en España, denominado Ponte guapa, te sentirás mejor. Se trata del equivalente al Look good, feel better que nació en Estados Unidos en 1989 y actualmente se desarrolla en 25 países. La iniciativa parte de la asociación de fabricantes de cosméticos de cada nación (en nuestro caso, Stanpa) y consiste en ofrecer talleres gratuitos de maquillaje y cuidado de la piel. "Transmitimos a las pacientes la importancia de no aislarse ni abandonarse. 

Queremos que se vean lo suficientemente bien como para seguir saliendo y quedando con sus amigos", dice Cairó. ¿Y eso cómo se logra? Con gestos sencillos pero capaces de operar el gran cambio: "Les enseñamos a hidratar la piel y darle color, devolver la luz a la mirada, dibujar las cejas con un simple lápiz... Muchas de las participantes llegan aquí con pocas ganas y salen con otro ánimo".

Tan loable proyecto no sería posible sin la colaboración de 24 compañías cosméticas que ceden los productos empleados en los talleres. De hecho, la industria española de la belleza se está mostrando especialmente activa en la lucha frente al cáncer de mama. Destaca el empeño del grupo Estée Lauder por no abandonar la batalla que en su día inició la hoy fallecida Evelyn Lauder, nuera de Estée y creadora (en 1993) de la Breast Cancer Research Foundation, un organismo para el que se pretende recaudar este año en todo el mundo cinco millones de dólares a través de la venta de sus productos rosas. 

La fundación tiene becados a 150 científicos, dos de ellos españoles (los doctores Joaquín Arribas y Josep Baselga) y en nuestro país apoyará un proyecto de investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Pero Estée Lauder no es la única empresa cosmética implicada en la causa. Essie organiza una maratón de manicuras a través de la cual recaudará dinero para la Fundación Cris; Natura Bissé ofrece tratamientos gratuitos a las pacientes de varios hospitales; Avon reúne fondos a través de su campaña 100.000 deseos contra el cáncer de mama; Opi y ghd venden ediciones pink de sus esmaltes y planchas de pelo, respectivamente... Esta corriente solidaria es sin duda una buena noticia, pero también lo es el hecho de que cada vez existan más productos de belleza adaptados a las necesidades de estas pacientes. Como los de M2Beauté, unos sueros para las pestañas y las cejas dirigidos a las mujeres sanas, aunque han acabado por ser grandes aliados de las que pasan por la quimioterapia. 

"Colaboramos con varios oncólogos. Hemos visto casos de personas que cinco años después del tratamiento aún no habían recobrado sus pestañas y cejas. Con nuestros productos les han vuelto a crecer en pocos meses", asegura la farmacéutica Nicola Seyda, de M2Beauté.

La estética oncológica ha ido avanzando en nuestro país desde que, hace casi dos décadas, Ángela Navarro inició este camino prácticamente en solitario. "Por aquel entonces, yo hacía unos 90 desfiles al año como peluquera. Una periodista de moda con la que solía trabajar, Ana Muñoz, vino a mi centro y me dijo que tenía cáncer. Empezamos a hacerle tratamientos de belleza. Cuando iba al hospital, la gente le preguntaba por qué ella, que también se estaba sometiendo a la quimio, estaba más guapa que nadie", relata Ángela. Así fue como esta conocida profesional de la estética empezó a formarse con oncólogos, dermatólogos, psicólogos... "

Al principio me llegaban las pacientes con pelucas y, al intentar quitárselas, les arrancaba la piel, porque las llevaban pegadas", recuerda. Navarro alerta de que todavía queda mucho por hacer, "porque han salido innovadores tratamientos contra el cáncer que son mejores pero tienen nuevos efectos secundarios, como brotes alérgicos". Todo esfuerzo es poco con tal de lograr lo que una mujer le trasladó a Pilar Cairó al salir de uno de los talleres de Stanpa: "Al fin puedo volver a mirarme al espejo".

(Mientras escribo este reportaje recibo varios Whatsapp de Rebeca. Me envía fotos de su precioso bebé y retratos de ella misma tomados durante el último año: con pañuelo y barriga de seis meses, con peluca rubia, totalmente calva... A pesar de los radicales cambios físicos, sigue estando guapísima –siempre he pensado que se da un aire a la actriz Cameron Diaz–. Antes de cerrar la aplicación echo un último vistazo a las imágenes y de pronto caigo en un detalle: en casi todas, Rebeca aparece haciendo el signo de la victoria.)

"La piel es un tejido cuyas células están en continua y rápida división, lo que explica la toxicidad cutánea de la quimioterapia", explica la dermatóloga Agnès Gadroy.

"Transmitimos a las pacientes la importancia de no abandonarse", dice Pilar Cairó, directora del programa ‘Ponte guapa, te sentirás mejor’.

"A mi primera paciente le preguntaban en el hospital por qué ella estaba más guapa que nadie", recuerda Ángela Navarro, pionera de la estética oncológica.

28 julio 2014

Jo Hansford la reina de la coloración

Hace 20 años que Jo Hansford –apodada la Primera Dama de la Coloración– se estrenó en el mundo de la peluquería. Desde entonces ha ido acumulando todo tipo de reconocimientos, incluido el Member in the Most Excellent Order of the British Empire, uno de los mayores honores que una persona puede obtener en Gran Bretaña. 

Por su salón, situado en el barrio londinense de Mayfair, pasan hoy en día numerosas celebrities. Charlamos con ella durante su reciente visita a Madrid, adonde acudió para presentar su línea de productos Expert Colour Care, que solo se vende en su país, España y Dubai.

¿Cómo se siente al escuchar que se refieren a usted como la mejor colorista del mundo?

Jo Hansford sorprendida (ríe). Es muy agradable, pero luego tienes que demostrarlo en el día a día. Tu reputación siempre está ligada a lo que haces.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir el color?

Lo más importante es que se mimetice con el tono de tus ojos y tu piel. No es nada glamouroso teñirse de un tono que no es acorde con tus rasgos faciales.

¿Cuál es el principal error que cometen las mujeres?

Teñirse en casa o ponerse un tono porque lo lleva una famosa. Es necesario un buen asesoramiento. El color no entiende de modas. Lo único que cambia cada temporada son las técnicas, como por ejemplo la de las mechas californianas.

Ya que las menciona, ¿se seguirán llevando?

No, se han acabado. Mi equipo las inventó hace cuatro años, aunque existen interpretaciones muy malas. Nuestra nueva técnica se llama écaille (en francés, concha); a diferencia de las californianas, el color luce en toda la longitud del cabello.

¿Las canas son bellas?

Yo las odio, porque hacen más vieja. Hay que taparlas siempre.

Es sabido que entre sus clientas hay muchas famosas, como Elizabeth Hurley, Angelina Jolie... ¿También Kate Middleton?

(Ríe). Sí, le hicimos la manicura para su boda.

¿Alguna anécdota vinculada a estas mujeres?

En una ocasión, Elizabeth Hurley se empeñó en teñirse de rubia. Yo le repetía que no pegaba con sus rasgos, que no le quedaría bien. Insistió y acabó por aclararse el pelo. Al cabo de unas horas, me llamó desesperada, diciendo: "¡Por favor, cámbiamelo!".

"Mi equipo inventó las mechas californianas, aunque hay copias muy malas."

La línea capilar de Jo Hansford se vende en perfumerías, salones de belleza y spas.

27 julio 2014

Cristina y Letizia se ven las caras

Elsa Pataky restó protagonismo a Penélope Cruz sin ni siquiera estrenar en los últimos tiempos ningún filme de relevancia. La rubia se ha valido de su relación con el actor Chris Hemsworth para brillar en el backstage de Hollywood, mientras en Hollywood, Pe es más conocida por su carrera.

La aplicación también dedicó un apartado especial para explicar cómo la legendaria Liza Minelli se convirtió en el hazmerreír de la gala de los Oscar. Una vez pasada la resaca de la gran fiesta del cine, analizamos la lista Forbes y contamos cómo la empresaria Esther Koplowitz se caía de ella mientras su ex marido, Alberto Alcocer, entraba en el círculo de los más pudientes del mundo.

En ese mismo día y coincidiendo con el anuncio de la retirada de Carles Puyol, preparamos una retrospectiva sobre sus conquistas: modelos como Malena Costa, Giselle Lacouture y Vanesa Lorenzo. Ya el miércoles, relatamos cómo fue el tenso encuentro entre la Princesa Letizia y la Infanta Cristina en Atenas tras varios meses sin verse. El jueves dimos en primicia la juerga de los jugadores de la selección española de fútbol tras vencer a Italia en un partido amistoso.

Comenzamos el primer número de esta semana con un especial sobre la gala de los Oscar. La lucha entre Elsa Pataky y Penélope Cruz para brillar en la alfombra roja, las burlas hacia Liza Minelli o el nuevo pecho de Angelina Jolie fueron algunas de las historias más seguidas por nuestros lectores.

El martes abrimos la aplicación con las novedades de la Lista Forbes. Nos fijamos en cómo Esther Koplowitz dejaba el selecto club de los ricos y se caía en la lista. Además, contamos que Irene Villa ha fichado como modelo publicitaria y desvelamos los detalles de la antigua casa del ex líder de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

El pasado miércoles arrancamos la tarde narrando el tenso encuentro entre la Princesa Letizia y la Infanta Cristina en Grecia tras varios meses sin coincidir. Además, incluimos en la aplicación el testimonio en primera persona de Jaime Peñafiel sobre sus vivencias en el funeral del Rey Pablo I de Grecia.

La juerga de algunos jugadores de la selección española de fútbol en la discoteca Banloo tras vencer a Italia en partido amistoso. Allí no faltaron Sergio Ramos, David Silva o Santi Cazorla. También adelantamos cómo algunos famosos rivalizarán por dominar el mercado gastronómico más ‘cool’.

26 julio 2014

Los vestidos de novia de Lucía Botella

La moda nupcial alicantina presente de la mano de Pepe Botella en la cita más importante de la industria del Sí quiero, la Barcelona Bridal Week. La diseñadora Lucía Botella presenta una colección rompedora con una novia muy elegante pero vanguardista.

Escoger el vestido es una de las tareas más importantes de las novias. Porque si hay una verdad que no pierde fuelle cuando te enfrentas a uno de los eventos más estresantes de tu vida es que si eres mujer, y no tienes de dama a la Carbonero, serás la protagonista de ese día. El novio, pieza clave, sin pena ni gloria pasa de soslayo. En mayo, uno de los meses preferidos para darse el sí quiero, la industria nupcial ahueca alas y se concentra en Barcelona. Este fin de semana se ha celebrado la Barcelona Bridal Week en la ciudad condal. Allí se han presentado las últimas tendencias de las firmas más importantes, entre ellas, la alicantina Pepe Botella.

Probablemente, muy atenta habrá estado Angelina Jolie, que después de unos cuantos años e hijos con Brad Pitt, la pareja se dará el sí quiero, próximamente. Es muy fácil que la Lara Croft de Tomb Raider lleve ese día un vestido made in Spain. Y es que, según los datos de Fira Barcelona, presentados con motivo de la Barcelona Bridal Week, una de cada diez novias del mundo se casa con un traje diseñado y fabricado en España. Para la diseñadora Lucía Botella, que está al frente de la firma, que fundó su padre hace 50 años, junto a su hermana Carmina, las claves son básicamente la calidad y el diseño: "las diferencias entre las novias españolas y el resto son importantes. Son vestidos más cargados, con repujados. Nuestros diseños gustan mucho a nivel internacional y cada vez se demandan más, por algo será…". Además, añade que "el mercado nacional se está sesgando y hay que abrir fronteras. Estamos trabajando mucho sobre el mercado internacional, de hecho próximamente nos introduciremos en el estadounidense".

Pepe Botella está presenté en Sudamérica, toda Europa, en Rusia, donde tienen mucha aceptación, de ahí que entre las nuevas incorporaciones, presentadas en Barcelona, estén las estolas de visón en blanco y verde empolvado fruto de una colaboración con Miguel Marinero. Y Japón, también, es un mercado importante para la firma, donde el inconveniente salvable con el que se encuentran, según la diseñadora, son las medidas, allí inferiores a la media.

En cuanto a las tendencias de la nueva colección White & Pure Apple de Pepe Botella destacan los volúmenes en las faldas, las espaldas desnudas con escotes bajísimos pero, sobretodo los vestidos transformables: colas y faldas de quita y pon para lucir un vestido diferente en la fiesta (como el que luce en la fotografía la modelo Anastasiya Ruzhystska, de la agencia Studio 04). Además, las nuevas líneas muestran una novia más vanguardista: con bolsillos, camisas combinadas con faldas voluminosas o estolas. Y la palabra de honor, el escote que veía siendo más elegido por las novias, queda en segundo plano . En cuanto a tejidos, destacan los encajes, chantilly, mikados de seda, tules y gasas.

El tipo de boda, civil o religiosa, según Lucía Botella debe determinar el vestido ya que asegura que "la novia de Iglesia debe ir más sobria, más puesta y la civil se puede permitir innovar más. Pero, esto va en el estilo de cada novia".

En cuanto a la elección del vestido, la decisión más importante de la novia, puede llegar a ser muy complicado. Lucía cuenta que ha visto novias que "cuando se han probado el vestido han sabido que era el suyo y se han puesto a llorar. Pero, hay otras que se prueban y prueban y les cuesta mucho porque no saben realmente lo que quieren". Tanto que la diseñadora recuerda el caso de una joven que llegó a probarse 120 vestidos. Esto es excesivo y roza la locura. Pero, sin duda, la elección es emocionante y uno de los mayores placeres de la carrera hacia el altar.

25 julio 2014

Angelina Jolie tiene dos caras la conozco

Conocí a Angelina Jolie en diciembre de 2003, cuando era representante regional de ACNUR en El Cairo. En el marco de una visita privada a Egipto, me anunciaron que Angelina había decidido pasar dos días con los refugiados sudaneses que vivían en una barriada muy pobre de la ciudad. Yo estaba un poco nerviosa y para ambientarme me había comprado la película Tomb Raider. Me quedé muda de sorpresa ante aquella mujer bellísima, famosa y que había decidido comprometerse con la causa de los refugiados y colaborar con ACNUR prestándole su popularidad e influencia.

Fue difícil explicar a las autoridades egipcias que Angelina no quería una amplia escolta policial y por qué pretendíamos ir a esa barriada. Las autoridades, incómodas, me decían que preferían enseñarle lo mejor del país y no lo más pobre. Finalmente aceptaron. Así fue cómo, a los tres días de su llegada, estábamos juntas en el barrio popular de Kilo Arbaa We Nus, escuchando y compartiendo nuestro día con los refugiados sudaneses.

Recuerdo que Angelina hablaba suavemente con unos y otros, sin prisa, escuchando atenta, concentrada, tomando notas… Allí mismo se comprometió a financiar varios proyectos de salud en el barrio y acabó su visita alabando a las autoridades egipcias por haber acogido en su país a los refugiados.

Desde entonces la he seguido de lejos todos estos años y me he cruzado con ella en Chad y en Suiza. Su compromiso es increíble y lo ha demostrado mil veces. Se ha marcado un plan de trabajo, de estudio continuo, de visitas y lo ha ido cumpliendo a fin de ser cada día más eficaz en su ayuda.

En ACNUR decimos siempre que hemos tenido muchísima suerte con que nuestros caminos se cruzaran hace ya más de 13 años: los refugiados confían en Angelina, los niños con los que tanto le gusta jugar la adoran, el personal de ACNUR la admira profundamente y con su rostro nos ayuda a llevar el mensaje de los refugiados a millones de personas. ¿Qué más podemos desear, sino seguir caminando juntos?

Ana Liria Franch es presidenta del Comité Español de ACNUR

24 julio 2014

Elle Fanning famosa gracias a Maléfica

La vida le sonríe a borbotones y a ella le cuesta mucho disimular la plenitud que le corre por dentro. Su sonrisa es casi permanente. Son solo 16 años, y de ahí la lozanía y la sinceridad con la que encara las preguntas, sin temor y deseando con todas sus fuerzas que esto que le está pasando le dure el resto de su vida. De momento lleva un mundo de ventaja con respecto a una legión de actores que daría cualquier cosa por haber conseguido alguno de los papeles por los que ha desfilado. Ella no lo entiende como algo excesivamente precoz o que esté yendo demasiado deprisa.

A Elle Fanning (Conyers, Georgia, 1998) le resulta natural y de momento no se plantea parar, como si fuera una especie de juego. Así podría considerarse de no ser porque la última escapada de su rutina colegial ha sido junto a Angelina Jolie, en una aventura, la de Maléfica –la última cinta de Disney–, que ha costado en torno a los 146 millones de euros. "Creo que sigo siendo una chica muy normal", razona desde un amplio sofá de la habitación del hotel Bel Air, uno de los más exclusivos de Los Ángeles. 

Allí se mudó con su familia y comenzó a trabajar a los dos años, en el papel de hermana pequeña de Dakota Fanning, su referente a la hora de decantarse por esta profesión ya que también es su hermana en la vida real. Desde entonces, no ha dejado de trabajar, compaginándolo con sus estudios en Campbell Hall. Aficionada al baloncesto, devota de Marilyn Monroe –la primera película que recuerda haber visto fue La tentación vive arriba, de Billy Wilder– e hija de deportistas profesionales, no cree que vaya a seguir sus pasos. Ahora, defendiendo el papel de bella durmiente en la cinta de Robert Stromberg, tiene claro que lo suyo es el mundo del espectáculo.

¿Hasta qué punto este papel es importante? ¿Le ha hecho crecer como actriz?

Elle Fanning fue muy especial porque cuando era pequeña la gente me preguntaba qué quería ser de mayor, y yo respondía que una princesa de Disney. Es fabuloso decir que lo he conseguido de alguna manera, llevando esos vestidos y pelucas. Además, La bella durmiente fue siempre mi cuento favorito. Me encantan los personajes.

¿Entonces no se lo pensó demasiado cuando le ofrecieron el papel?

No hubo nada que pensar. Estaba Angelina (Jolie). Solo con escuchar su nombre me volví loca.

Pero ya lleva unas cuantas películas con actores de mucha entidad. ¿Le impresionan todavía las grandes caras de la pantalla?

Aún me dejo impresionar, y con Angelina más. Había conocido a Brad (Pitt) pero a ella no. Tiene tal presencia que cuando entra en un cuarto todo el mundo la mira. Acapara la atención. En realidad, no sabía que me la iba a encontrar y cuando me crucé con ella me quedé de piedra. Pero fue muy cálida conmigo. Me dio un abrazo y me dijo que lo íbamos a pasar en grande rodando juntas.

Debe de estar aprendiendo a marchas forzadas.

Cada rodaje es diferente y te vas quedando con cosas de forma inconsciente, que se pegan a base de ver trabajar a otros actores.

¿Con qué se queda de Angelina Jolie?

Su enfoque consiste en conocer a todo el mundo con quien trabaja, y eso me interesó. Fue muy meticulosa a la hora de elegir los vestidos para clavar el personaje, teniendo en cuenta que es muy popular. No quería defraudar.

Sacando la cuenta, lleva ya 27 películas. ¿No tiene la sensación de estar corriendo demasiado?

Para nada, más bien la de ir paso a paso. Ahora estoy haciendo la promoción de cada película y continúa siendo emocionante. Continúo en el colegio pero me tomo dos meses para participar en el proceso.

¿Se considera una chica normal para su edad?

Siento que mis películas son como actividades extraescolares. Pero el resto del tiempo mantengo la normalidad: me quedo a dormir en casa de mis amigas, preparo la fiesta de graduación y hago las mismas cosas que las jóvenes de mi edad. No creo haberme saltado nada importante.

¿Le afecta la fama?

Viene con la profesión, pero hasta ahora no se me ha ido de las manos ni se ha vuelto una locura. Es cierto que la gente me reconoce por la calle, pero es algo que tengo controlado. De momento resulta perfecto.

En su biografía dice que hizo su primera película con dos años. ¿Qué recuerda de aquellos comienzos?

Del rodaje de la primera cinta en la que trabajé con mi hermana mayor, nada. Sí me acuerdo de lo que hice con cuatro años, Daddy Day Care.

¿Qué importancia le atribuye a su hermana Dakota a la hora de haberse decantado por la carrera de actriz?

Ha tenido una influencia monumental en mi carrera. Como ella empezó antes me enseñó el camino y me hizo probarlo. A lo mejor hubiera sucedido de todas formas, pero creo que innegablemente me abrió las puertas. En cualquier caso, es muy agradable que nos dediquemos a lo mismo y que las dos sepamos lo que estamos haciendo. Tenemos el lenguaje de los rodajes incorporado al sistema.

¿Le consulta a la hora de elegir uno u otro papel?

Nunca hablamos de nuestras películas. Somos muy independientes en lo que hacemos, nos apoyamos la una a la otra, pero sin cruzarnos.

¿Le preocupa el efecto Macaulay Culkin, la transición de la niñez a la madurez como actriz?

No demasiado. Siento que según voy creciendo van cambiando los papeles que me ofrecen, eso es todo. Jamás pienso en quedarme por el camino. Tengo claro que quiero probar de todo, meterme en la mayor cantidad de personajes posible, con la vista puesta también en dirigir y escribir mis propios guiones.

¿Qué clase de actriz le gustaría ser en el futuro?

Con suerte espero tener una carrera larga y respetada. Y hacer cine el resto de mi vida.

¿A quién sigue los pasos ahora?

No hay nadie al que haya admirado a ultranza, viendo cada una de sus películas, pero si tuviera que decantarme por una actriz ahora mismo lo haría por Cate Blanchett, que es maravillosa. Tener una carrera como la suya sería un sueño. Es curioso, porque he rodado dos películas con ella [Babel y El curioso caso de Benjamin Button], pero nunca hemos coincidido. Me gustaría tener la oportunidad algún día.

¿Había un plan B en su esquema de no haber salido bien lo de la interpretación?

Esto es para mí, no hay más. Quizá dedicarme al ballet, aunque debería haberlo dejado todo para conseguirlo.

Para terminar, una confesión: ¿sintió miedo al trabajar junto a Angelina Jolie vestida de riguroso negro?

Todas mis escenas en esta película fueron con ella, así que acabé por acostumbrarme. Con la primera me puse un poco nerviosa, aunque ella me calmó y creó una atmósfera de trabajo agradable. Además, si te equivocas siempre puedes hacerlo de nuevo. No es como en el teatro. Eso sí que da miedo.