19 agosto 2014

La joya más vistosa de la historia

¿Qué hacen Monica Bellucci, Juliette Binoche, Kristin Scott-Thomas y el príncipe Alberto II de Mónaco (sin Charlène) juntos en un museo? Pues acudir a la cena de gala organizada por Cartier en el Grand Palais con motivo de la exhibición Cartier: le style et l’histoire, que se inauguró esta semana en el recién restaurado Salón de Honor del histórico centro expositivo parisino.

Diademas, collares, pendientes, anillos, broches, pulseras, relojes... Desde su fundación en 1847, la maison ha convertido estos adornos en obras de arte cuyo precio trasciende el de los metales y las piedras preciosas ya que se trata de piezas únicas creadas para la realeza o la alta sociedad de otros tiempos. Objetos de valor histórico incalculable, asociados al carisma de quienes los poseyeron. De ahí la obsesión de los actuales propietarios, el Grupo Richemont, por reivindicar el legado Cartier a través de una serie de retrospectivas como la que recaló el invierno pasado en el Thyssen-Bornemizsa de Madrid.

Esta nueva cita expositiva con los tesoros de la casa repite una parte de la fabulosa selección que pudo verse entonces en la capital española, como el collar de rubíes y diamantes de Elizabeth Taylor, regalo de su tercer esposo, el productor Mike Todd, o el broche con forma de flamenco de la duquesa de Windsor, realizado en colaboración con Jeanne Toussaint, directora artística de la maison en aquel tiempo. Pero también exhibe otras reliquias nunca vistas, procedentes de los fondos históricos de la firma –la Colección Cartier supera los 1.450 ejemplares– o de préstamos realizados por sus más ilustres clientes.

Así, entre las 600 piezas de excepción que acoge el Grand Palais hasta el 16 de febrero de 2014, los visitantes podrán descubrir una veintena de alhajas cedidas por la familia Grimaldi, donde destacan las joyas que la Princesa Gracia de Mónaco lució en 1956 en su boda con Rainiero III. O algunas de las más bellas adquisiciones de Marjorie Merriweather Post, gran coleccionista de arte ruso y francés, considerada en su época como "la mejor cliente de Cartier Nueva York". O incluso la tiara Halo de 1936 que Kate Middleton llevaba en su enlace con el príncipe Guillermo de Inglaterra y que antes lució su regia suegra.

Junto a ellas, Elisabeth Taylor, María Félix, la duquesa de Windsor, Mona Bismarck, Barbara Hutton, Marlene Dietrich y otras mujeres que marcaron estilo durante buena parte del siglo XX aparecen retratadas aquí junto a los modelos originales de las joyas que tanto querían.

Descrita por el presidente de la Reunión de los Museos Nacionales, Jean-Paul Cluzel, como "la más ambiciosa exposición consagrada jamás a la maison", Cartier: le style et l’histoire, es un proyecto que tiene más de historia del arte que de mercadotecnia. A través de una escenografía concebida por Nicolas Groult y Sylvain Roca, la muestra resume, en los 1.200 metros cuadrados del Salón de Honor, la trayectoria de esta firma que se inició a mediados del siglo XIX cuando el bijoutier Louis-François Cartier se hizo cargo del taller parisino de su maestro Adolphe Picard, situado en el número 29 de la rue Montorgueuil, y pronto se convirtió (Eduardo VII dixit) en "el joyero de los reyes y el rey de los joyeros".

Además de joyas fastuosas, la exposición incluye vestidos, muebles, pinturas, fotografías, carteles publicitarios, antiguas revistas de moda y casi 200 dibujos preparatorios y documentos que ilustran el laborioso proceso de creación y dan cuenta del devenir de la marca y la historia reciente del lujo occidental.

17 agosto 2014

El rojo carmín en el maquillaje nunca muere

Empezaste en el negocio de la moda como diseñador y estilista. ¿Por qué te has pasado al bando de los maquilladores?

MASSIMILIANO DELLA MAGESA. Es como permanecer en el mismo tren, pero cambiando de vagón. Antes trabajaba con colores y texturas, los elementos que también empleo ahora para confeccionar un maquillaje. Estudié en la misma escuela que Domenico y Stefano; hace cerca de dos años tuve la suerte de reencontrarme con ellos y unirme a su empresa como make up artist. Desempeño mi labor en Milán. Participo en la apertura de tiendas y en el desarrollo de nuevos proyectos, formo al equipo, maquillo a celebrities… Es muy divertido.

¿Qué famosa te ha impactado?

A la que más conozco es a Laetitia Casta; hemos coincidido mucho. Representa todos los valores de Dolce&Gabbana: la familia (ella es madre), la belleza… Tiene los pies en el suelo. También me encantan Mónica (Bellucci), Bianca (Balti), Scarlett (Johansson)… Hace poco maquillé a Björk; le envió un mail a su hijo y este le respondió que me diera las gracias por haberla dejado tan guapa.

¿Cómo definirías la línea ‘Sicilian Jewels’, cuyos productos has utilizado en esta sesión de fotos para YO DONA?

Es una de las colecciones más interesantes que hemos hecho. Se inspira en el desfile otoño-invierno 2013/14, en el que todo era muy rico, muy italiano. ¡Fue un sueño! Se basaba en las referencias bizantinas, en la arquitectura de Palermo… Para el maquillaje se han elegido colores muy especiales.

¡Y tanto! ¿No te parece demasiado arriesgado proponer una barra de labios verde?

Sí, pero a la mujer Dolce&Gabbana le gusta ir por la calle y que todo el mundo se gire para mirarla. Para nosotros, el maquillaje es un accesorio de moda más.

¿Esta temporada se impone llevar la boca y las uñas pintadas a juego?

A mí me encanta, pero es solo una opción más. En verano estuve en Taormina y vi a mujeres con los labios rojos, las uñas azules, el bolso negro… El caso es buscar una armonía, y a veces esta se encuentra precisamente en los contrastes.

¿Algún truco para maquillar los labios, ya que son la estrella de tus ‘looks’?

Primero hay que extender un bálsamo. Se aplica la barra y, a continuación, se define el contorno con un lápiz. Por último, secamos con un trozo de papel.

¿Qué más ha de tener un maquillaje de fiesta?

Una piel perfecta, mate pero luminosa. Los ojos, con mucha máscara de pestañas. Y un color suave (por ejemplo, un rosa inglés) en las mejillas. Un buen maquillaje puede ponerte de buen humor.

Amatista

Púrpura para brillar

Este color es apto para labios, uñas y párpados. Y es que esta temporada resulta tan versátil como lo fue el burdeos durante los meses pasados. En los ojos, merece la pena complementarlo con un ligero delineado beis bajo las pestañas inferiores. Un golpe de colorete rosado contribuye a acentuar el look.


Topacio

Dorado festivo

Las tonalidades oro ayudan a dar luz al rostro. En el caso de la boca, antes de aplicar la barra de este color es imprescindible perfilar los labios. Las uñas también se visten de dorado, con un efecto lujoso. Como contraste, maquillamos los ojos con un ahumado en gris y varias capas de máscara de pestañas negra.


Esmeralda

Verde: el nuevo negro

Maquillar las uñas con laca esmeralda es una propuesta audaz; si además extendemos este color a los labios… parece una locura. Sin embargo, funciona en los looks nocturnos. En los ojos aplicamos un eyeliner también verde, a ras de las pestañas superiores e inferiores, y realizamos un ahumado en tonos ocres.


Rubí El rojo nunca muere

No hay nada más clásico (ni más bonito) que llevar las uñas y los labios pintados de rojo. Para que el resultado sea aún más glamouroso, aconsejamos dibujar la mirada con un eyeliner líquido negro. La clave está en trazar una línea gruesa desde el interior del ojo hasta el rabillo, en dirección ascendente.

01 agosto 2014

Préstamos personales rápidos

El crédito no volverá a fluir de la banca tradicional española como antaño, al menos en mucho tiempo, máxime cuando Moody´s nos anticipa que la banca española aún necesita 10.0000 millones de euros de rescate. 

El que quiera financiar cualquier capricho tendrá que seguir recurriendo a nuestra web de créditos rápidos al instante, y en pequeñas cantidades. Os lo explico más detalladamente.





La economía y la banca española han registrado mejoras en los últimos meses, pero el sistema financiero sigue afrontando importantes retos, según Moody’s, que ayer reiteró su perspectiva negativa sobre el sistema. En el diagnóstico de la agencia influye la situación propia de la banca española, pero también el nuevo marco de resolución de crisis financieras en Europa. Prevé que los accionistas y acreedores de los bancos asuman el coste de los futuros rescates, para evitar apelar a los contribuyentes. 

Moody’s calcula que la banca española aún necesita 10.000 millones más para afrontar las pérdidas derivadas de la crisis. Según sus estimaciones, es el volumen de capital necesario para cubrir los deterioros previsibles de En opinión de la agencia, el riesgo inmobiliario sigue siendo, pese a las reformas financieras del Gobierno y el rescate europeo, el principal lastre de la banca española.

Acumula 230.000 millones en créditos al sector y 105.000 millones en adjudicados, que se tardarán años en liquidar.

Moody’s destaca, a su vez, que la rentabilidad de la banca española seguirá débil durante el próximo año y medio. El beneficio antes de provisiones continuará bajo presión por los bajos tipos de interés y el desapalancamiento de la economía.

Los resultados, con todo, se mantendrán relativamente estables, por las menores provisiones. “Las entidades españolas están entre las menos rentables de Europa, pese a las relativamente sólidas ratio de eficiencia del sistema”, dice Moody’s.

Así que ya sabéis, no os molestéis en solicitar una tarjeta o un crédito en las oficinas físicas de la banca convencional, a no ser que tengáis suficientes, y son muchas, garantías que ofrecerles.

La mejor opción a día de hoy para financiarse y aplazar pagos es la que os proponemos en nuestra web de créditos rápidos sin nómina ni aval, que, al trabajar el nicho del microcrédito y no tener ladrillo en sus balances, lo hace con diferentes parámetros a los de la banca convencional.

31 julio 2014

El Porsche de Bashar Al Assad

Bashar Al Assad sale temprano del loft familiar de Malki, el elegante barrio del centro de Damasco. 

Tiene que ir a la mezquita Anas ibn Malek, para festejar el final del Ramadán, y a cambiar su Porsche Carrera por un SUV negro, más apropiado para ese momento. Como suele ser habitual, conduce su coche, pero precedido y seguido de un nutrido cortejo de guardaespaldas. Y es que la seguridad actual no tiene nada que ver con la de 2009, cuando recorría el mismo trayecto a bordo de un 4x4 con Brad Pitt y Angelina Jolie en el asiento trasero.

La entonces pareja de moda había venido a Siria para visitar y apoyar a los refugiados iraquíes. Hoy son dos millones de sirios los que están refugiados en los países vecinos. "¿Dónde están sus guardaespaldas?", le preguntaba Pitt entonces. "¿Ve usted a esa anciana? Es una agente. ¿Y a ese hombre que está cruzando? Otro", explicaba Asma, la mujer de Al Assad. Su seguridad era el pueblo.

Al desembocar en la avenida Choukri-Kouatly, varias explosiones retumban cerca del cortejo presidencial, algo nada habitual en esta zona. El convoy presidencial evita el lugar donde cayeron los obuses de mortero y Bashar llega sin problemas a la mezquita, aclamado, como en todas y cada una de sus escasas apariciones públicas.

Este entusiasmo, antaño orquestado, hoy no tiene nada de montaje. Durante mucho tiempo, Bashar Al Assad fue visto por la gente como el oftalmólogo británico llamado en 1994, a la muerte de su hermano Bassel, a hacerse cargo de la dirección del país. Si a eso le añadimos que habla árabe con el acento de Damasco, su figura no era muy venerada entre los alauitas que forman la élite en el poder. Por no hablar de su esposa, que siempre pareció sospechosa a los alauitas por ser sunita, originaria de Homs y nacida en Inglaterra.

Asma al Assad es mucho menos inocente de lo que parece. Con delicadeza y una gran sonrisa, durante nuestro encuentro no se anduvo por las ramas para esquivar las preguntas más complicadas. "¿Por qué quiere que ella le hable del asesinato de Rafic Hariri [primer ministro libanés, asesinado en 2006, en un atentado del que se responsabiliza a los sirios]?", me había advertido, unos minutos antes, Bouthina Shaaban, la consejera política preferida de Bashar al Assad.

Con todo, planteo la cuestión. "En interés de nuestra buena relación, prefiero no abordar ese tema", contestó fríamente Asma, con su sonrisa perenne. Sucedió en noviembre de 2010, en un salón del hotel Bristol de París. Asma había venido con su marido para consolidar las relaciones entre Francia y Siria.

A cuatro meses del comienzo de la rebelión, pintaba un país de ensueño, que "ofrece a las mujeres la posibilidad de ser directivas, incluso más que en Occidente"; un país cuna de la humanidad y ejemplo de tolerancia religiosa: "Cuando mi marido va a la mezquita de los Omeyas en Damasco, se inclina sobre la tumba de San Juan Bautista", aseguró.

¿Cómo vive su papel al lado de su marido? "Él no tiene problema de imagen alguno", me respondía entonces. Hoy Asma sigue pensando que su marido no tiene problemas de imagen. Un miembro del clan Al Assad me confirmó que, desde hace dos años y medio, es ella quien lleva a sus hijos al colegio a diario.

El resto de su tiempo lo consagra a visitar a las familias de los mártires, es decir, de los soldados muertos por el régimen; un ritual que se suele reflejar en la cuenta de fotos Instagram de la pa reja. "Hace algo así como un año, Bashar le propuso a Asma que abandonase el país, pero ella optó por quedarse y se quedará hasta el final", explica un miembro del clan. Es el final del enigma Asma.

Durante mucho tiempo, la gente se preguntaba cómo una siria que había pasado 20 años en el corazón de la burguesía londinense podía vivir hoy sin pestañear en un país cuya guerra civil contabiliza ya más de 100.000 muertos. La explicación es Bashar. Y, por supuesto, sus hijos.

Desde que llegó a Siria, Asma Al Assad se dedica, en cuerpo y alma, a transmitir a sus hijos los valores de su padre. Y parece haberlo conseguido. Su hijo mayor, Hafez, de 11 años, escribe en su Facebook sobre el eventual ataque aéreo: "Hemos nacido para luchar y para resistir. Quiero que ataquen, porque tengo muchas ganas de que comience algo cuyo final ellos no conocen".

Los eventuales ataques, a pesar de que estén congelados (al menos hasta el cierre de esta edición) tampoco es que sean la principal preocupación familiar. Las tropas de Assad, que habían avanzado desde el comienzo de la guerra, han perdido terreno estas últimas semanas. Ésa es la gran preocupación del régimen.

"El ambiente es raro en el Ejército. Hay que pensar que luchan temiendo que el soldado que está a su lado puede meterles una bala en la cabeza. Con todo, están aguantando, tras tres años de guerra. Oficiales y soldados han mantenido el tipo y las deserciones han sido escasas. Y eso es algo extraordinario", explica una fuente cercana al poder.

Fue Maher, el hermano pequeño de Bashar, el encargado de dirigir las operaciones y de aconsejar a los generales, a medida que los combates se acercaron a la capital, Damasco. Maher está muy cerca de Bashar. Tiene dos hijas y su mujer dio a luz, el pasado marzo, un niño, que se llama Bassel. Maher y su madre, Aniseh, son las más fieles consejeros del presidente. Bashar no toma jamás una decisión sin consultarlos.

La viuda de Hafez Al Assad habría hecho jurar a sus hijos que jamás dudarían a la hora de utilizar la represión. "En la familia se dice que Maher nació en un regimiento. Al contrario de Bashar, el Ejército es su vida", nos confía alguien muy cercano al hermano del presidente. En efecto, Bashar ha recibido muy poca formación militar. Él mismo reconoció que se convirtió en oftalmólogo "porque es una profesión de precisión, con intervenciones poco urgentes y sin demasiada sangre". Todo lo contrario a lo que esta viviendo como presidente sirio...

Maher Al Assad manda la temible cuarta división acorazada. Integrada por 10.000 o 15.000 hombres, es la encargada de la defensa de Damasco, junto a la Guardia republicana, una unidad de confianza del presidente. El hermanísimo es conocido por su carácter impulsivo, sus extravagancias y por el miedo que inspira. Algunos le atribuyen la responsabilidad de la utilización de armas químicas en los suburbios de Damasco. Pero no hay nada probado.

La estructura de mando y la presunta existencia de las armas químicas en Siria siguen siendo un enigma para los servicios secretos occidentales. Su utilización, en cambio, no parece ocasionar demasiados problemas de conciencia ni a los partidarios del régimen ni a algunos sirios de la oposición. El horror es una costumbre en este país en el que ninguna familia se ha librado de él, ni siquiera la de Asma Al Assad, que incluso ha llegado a perder a algunos familiares en Homs.

30 julio 2014

Ahora la moda es quitarse las mamas

Coincidiendo con el mes del cáncer de mama, que se celebra en todo el mundo en octubre, la cantante Anastacia ha informado a sus seguidores de que se ha sometido a una doble mastectomía tras ser diagnosticada de nuevo de un cáncer de mama. Ya en 2003, tuvo que pasar por una cirugía conservadora y varias sesiones de radioterapia por un primer tumor de mama.

La reaparición de la enfermedad en el otro pecho, 10 años más tarde, ha obligado a la cantante –de 45 años– a pasar de nuevo por el quirófano. "La detección precoz me ha salvado la vida dos veces. Seguiré batallando y prestando mi voz a la causa", ha dicho en un comunicado donde indica también que se encuentra en "la fase final de recuperación" tras la intervención quirúgica.

La nota aclara, además, que la artista se ha sometido a un proceso de reconstrucción mamaria que consiste en emplear tejido muscular y piel de la espalda para reconstruir el pecho, una técnica bautizada como Lastissimus dorsi –por el músculo dorsal que se emplea como soporte– y que no es ajena en los quirófanos españoles, donde ya se opera a muchas mujeres mastectomizadas con esta técnica.

A diferencia de la actriz Angelina Jolie, que anunció también una doble mastectomía el pasado mes de mayo, Anastacia no ha especificado si ella es o no portadora del gen BRCA, que aumenta un 80% el riesgo de que una mujer padezca cáncer de mama. Sin embargo, el hecho de que el primer cáncer se lo diagnosticasen a los 35 años y la aparición de un segundo tumor en el otro pecho así lo sugiere.

Por su referencia a la detección precoz, es posible que en las revisiones se detectase alguna recaída en el primer tumor y, adicionalmente, los controles hayan revelado un segundo tumor en el otro pecho. También es posible, sugiere algún especialista, que haya influido la moda creciente de las mastectomías profilácticas en EEUU.

29 julio 2014

Rebeca Martínez con cáncer y embarazada

A Rebeca Martínez le diagnosticaron un cáncer de mama el pasado diciembre. Estaba embarazada de 12 semanas. Esas Navidades, cuando volvió a casa, solo contó a sus padres la parte buena: que esperaba un hijo, el primero. 

Antes de hacer saltar las alarmas, tenía que tomar la decisión más difícil de su vida. Los médicos le plantearon dos alternativas: abortar, extirpar el bulto detectado en la mama derecha e iniciar el tratamiento oncológico de inmediato, o bien seguir adelante con la gestación y posponer la cura, para lo cual habría que quitarle el pecho entero por precaución. 

Eligió lo segundo. "Saber que estaba embarazada me daba fuerzas. El bebé se convirtió en mi motivación para luchar", explica. Desde que le comunicaron la noticia, Rebeca, de 35 años, ha vivido una montaña rusa emocional. 

Su hijo nació totalmente sano hace cuatro meses; semanas antes, su novio y padre del niño le pidió matrimonio; después, ha estado inmersa en los ciclos de quimioterapia; ahora empieza con la radio y está a la espera de someterse a una reconstrucción mamaria. Con esta impactante trayectoria y visto desde fuera, sorprende que sea esto lo que le hace llorar: "Ya me había crecido el pelo y ahora otra vez se me caen mechones enteros, lo llevo fatal. Encima, estoy hinchada y la piel se me seca muchísimo…".

Lo que expone Rebeca no es ninguna frivolidad, sino el sentimiento habitual entre las mujeres que lidian con un tumor. "Firmarían por pasar desapercibidas. Aunque estén mal por dentro, al menos por fuera quieren recuperar la normalidad lo antes posible", señala Maite Beleña, bióloga y responsable de la Unidad de Oncología Estética de la Clínica Dermatológica Internacional. Un reto difícil, ya que el cáncer deja su huella externamente: caída del cabello, pérdida de cejas y pestañas, debilitamiento de las uñas... 

La piel también sufre, y mucho, "porque es un tejido cuyas células están en continua y rápida división, lo que explica la toxicidad cutánea frecuente en las quimioterapias convencionales", subraya la dermatóloga Agnès Gadroy en un informe facilitado por Avène. Combatir todos esos frentes mientras llega la curación definitiva es esencial. "Existen muchos estudios que prueban la mejoría de aquellas personas que siguen cuidados estéticos durante su proceso de cáncer", apunta Beleña. Por eso, la clínica en la que ella trabaja, famosa por su dominio de las técnicas de rejuvenecimiento, acaba de volcarse en una faceta completamente nueva: "Queremos dar facilidades a quienes padecen o han padecido un cáncer. 

Por ejemplo, explicarles qué ingredientes cosméticos pueden utilizar. A todos nos preocupa envejecer, pero en esta situación el deterioro suele ser mucho más rápido, lo cual supone un duro golpe. El objetivo final es recuperar la autoestima".

De autoestima habla también Pilar Cairó, licenciada en Farmacia y directora de un programa pionero en España, denominado Ponte guapa, te sentirás mejor. Se trata del equivalente al Look good, feel better que nació en Estados Unidos en 1989 y actualmente se desarrolla en 25 países. La iniciativa parte de la asociación de fabricantes de cosméticos de cada nación (en nuestro caso, Stanpa) y consiste en ofrecer talleres gratuitos de maquillaje y cuidado de la piel. "Transmitimos a las pacientes la importancia de no aislarse ni abandonarse. 

Queremos que se vean lo suficientemente bien como para seguir saliendo y quedando con sus amigos", dice Cairó. ¿Y eso cómo se logra? Con gestos sencillos pero capaces de operar el gran cambio: "Les enseñamos a hidratar la piel y darle color, devolver la luz a la mirada, dibujar las cejas con un simple lápiz... Muchas de las participantes llegan aquí con pocas ganas y salen con otro ánimo".

Tan loable proyecto no sería posible sin la colaboración de 24 compañías cosméticas que ceden los productos empleados en los talleres. De hecho, la industria española de la belleza se está mostrando especialmente activa en la lucha frente al cáncer de mama. Destaca el empeño del grupo Estée Lauder por no abandonar la batalla que en su día inició la hoy fallecida Evelyn Lauder, nuera de Estée y creadora (en 1993) de la Breast Cancer Research Foundation, un organismo para el que se pretende recaudar este año en todo el mundo cinco millones de dólares a través de la venta de sus productos rosas. 

La fundación tiene becados a 150 científicos, dos de ellos españoles (los doctores Joaquín Arribas y Josep Baselga) y en nuestro país apoyará un proyecto de investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer.

Pero Estée Lauder no es la única empresa cosmética implicada en la causa. Essie organiza una maratón de manicuras a través de la cual recaudará dinero para la Fundación Cris; Natura Bissé ofrece tratamientos gratuitos a las pacientes de varios hospitales; Avon reúne fondos a través de su campaña 100.000 deseos contra el cáncer de mama; Opi y ghd venden ediciones pink de sus esmaltes y planchas de pelo, respectivamente... Esta corriente solidaria es sin duda una buena noticia, pero también lo es el hecho de que cada vez existan más productos de belleza adaptados a las necesidades de estas pacientes. Como los de M2Beauté, unos sueros para las pestañas y las cejas dirigidos a las mujeres sanas, aunque han acabado por ser grandes aliados de las que pasan por la quimioterapia. 

"Colaboramos con varios oncólogos. Hemos visto casos de personas que cinco años después del tratamiento aún no habían recobrado sus pestañas y cejas. Con nuestros productos les han vuelto a crecer en pocos meses", asegura la farmacéutica Nicola Seyda, de M2Beauté.

La estética oncológica ha ido avanzando en nuestro país desde que, hace casi dos décadas, Ángela Navarro inició este camino prácticamente en solitario. "Por aquel entonces, yo hacía unos 90 desfiles al año como peluquera. Una periodista de moda con la que solía trabajar, Ana Muñoz, vino a mi centro y me dijo que tenía cáncer. Empezamos a hacerle tratamientos de belleza. Cuando iba al hospital, la gente le preguntaba por qué ella, que también se estaba sometiendo a la quimio, estaba más guapa que nadie", relata Ángela. Así fue como esta conocida profesional de la estética empezó a formarse con oncólogos, dermatólogos, psicólogos... "

Al principio me llegaban las pacientes con pelucas y, al intentar quitárselas, les arrancaba la piel, porque las llevaban pegadas", recuerda. Navarro alerta de que todavía queda mucho por hacer, "porque han salido innovadores tratamientos contra el cáncer que son mejores pero tienen nuevos efectos secundarios, como brotes alérgicos". Todo esfuerzo es poco con tal de lograr lo que una mujer le trasladó a Pilar Cairó al salir de uno de los talleres de Stanpa: "Al fin puedo volver a mirarme al espejo".

(Mientras escribo este reportaje recibo varios Whatsapp de Rebeca. Me envía fotos de su precioso bebé y retratos de ella misma tomados durante el último año: con pañuelo y barriga de seis meses, con peluca rubia, totalmente calva... A pesar de los radicales cambios físicos, sigue estando guapísima –siempre he pensado que se da un aire a la actriz Cameron Diaz–. Antes de cerrar la aplicación echo un último vistazo a las imágenes y de pronto caigo en un detalle: en casi todas, Rebeca aparece haciendo el signo de la victoria.)

"La piel es un tejido cuyas células están en continua y rápida división, lo que explica la toxicidad cutánea de la quimioterapia", explica la dermatóloga Agnès Gadroy.

"Transmitimos a las pacientes la importancia de no abandonarse", dice Pilar Cairó, directora del programa ‘Ponte guapa, te sentirás mejor’.

"A mi primera paciente le preguntaban en el hospital por qué ella estaba más guapa que nadie", recuerda Ángela Navarro, pionera de la estética oncológica.

28 julio 2014

Jo Hansford la reina de la coloración

Hace 20 años que Jo Hansford –apodada la Primera Dama de la Coloración– se estrenó en el mundo de la peluquería. Desde entonces ha ido acumulando todo tipo de reconocimientos, incluido el Member in the Most Excellent Order of the British Empire, uno de los mayores honores que una persona puede obtener en Gran Bretaña. 

Por su salón, situado en el barrio londinense de Mayfair, pasan hoy en día numerosas celebrities. Charlamos con ella durante su reciente visita a Madrid, adonde acudió para presentar su línea de productos Expert Colour Care, que solo se vende en su país, España y Dubai.

¿Cómo se siente al escuchar que se refieren a usted como la mejor colorista del mundo?

Jo Hansford sorprendida (ríe). Es muy agradable, pero luego tienes que demostrarlo en el día a día. Tu reputación siempre está ligada a lo que haces.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir el color?

Lo más importante es que se mimetice con el tono de tus ojos y tu piel. No es nada glamouroso teñirse de un tono que no es acorde con tus rasgos faciales.

¿Cuál es el principal error que cometen las mujeres?

Teñirse en casa o ponerse un tono porque lo lleva una famosa. Es necesario un buen asesoramiento. El color no entiende de modas. Lo único que cambia cada temporada son las técnicas, como por ejemplo la de las mechas californianas.

Ya que las menciona, ¿se seguirán llevando?

No, se han acabado. Mi equipo las inventó hace cuatro años, aunque existen interpretaciones muy malas. Nuestra nueva técnica se llama écaille (en francés, concha); a diferencia de las californianas, el color luce en toda la longitud del cabello.

¿Las canas son bellas?

Yo las odio, porque hacen más vieja. Hay que taparlas siempre.

Es sabido que entre sus clientas hay muchas famosas, como Elizabeth Hurley, Angelina Jolie... ¿También Kate Middleton?

(Ríe). Sí, le hicimos la manicura para su boda.

¿Alguna anécdota vinculada a estas mujeres?

En una ocasión, Elizabeth Hurley se empeñó en teñirse de rubia. Yo le repetía que no pegaba con sus rasgos, que no le quedaría bien. Insistió y acabó por aclararse el pelo. Al cabo de unas horas, me llamó desesperada, diciendo: "¡Por favor, cámbiamelo!".

"Mi equipo inventó las mechas californianas, aunque hay copias muy malas."

La línea capilar de Jo Hansford se vende en perfumerías, salones de belleza y spas.