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Mostrando entradas de febrero, 2015

Blancanieves está inspirada en Diana Durbin

Al mago de Hollywood, le gustaba como a sus colegas nigromantes de la Edad Media, jugar con las estrellas. Y en la ciudad del cine, en aquéllas décadas doradas, las estrellas auténticas, las divinas, abundaban. Por eso Walt Disney se inspiró con frecuencia, y como él muchos de los miembros de su equipo, en los rostros más famosos de los años treinta y cuarenta, -a quienes llegó a presentar en algunos de sus cortometrajes con sus rasgos reales, para dar vida y movimiento a sus más famosos personajes animados. Siempre que pudo, solicitó su colaboración para que prestasen sus inconfundibles voces en la tarea de doblar a sus personajillos de ficción, repitiendo la experiencia con casi todos ellos ya que siempre fue fiel, hasta el final, a sus colaboradores. Walt Disney amó realmente a esas estrellas que, con él, siempre lucían los más hermosos colores del arco iris.
DIANA DURBIN
La hoy olvidada campesina y en sus tiempos famosos estrellita canora canadiense, ya había encandilado con sus 1…

El horror que instaló Disney en nuestro desamparado cerebro

Valorar la obra del perverso y genial vendedor de sueños Walter Elías Disney debería de ser un privilegio de los niños. Que un adulto ejerza labores de taxidermia o de desmitificación en un territorio que pertenece exclusivamente a las sensaciones de la infancia revela profesionalidad, pero tambien impostura. Al igual que los lugares asociados a nuestra niñez nos parecen infinitamente mas reducidos de tamaño cuando los revisitamos, y sus olores iniciáticos han desaparecido o se han transformado en algo irremediablemente prosaico, el cine de Disney puede resultar aburrido o intolerablemente cursi para la visión de un adulto. 
Tambien percibirá su sadismo genético o estratégico, su abuso de las fórmulas, su fastidiosa moralina. La moralina y la fórmula son conceptos demasiado trascendentes para ser captados o valorados por un crío, a no ser que pertenezca a una categoría inexplorada de monstruitos, pero cualquier criatura medianamente sensible recordará como algo exclusivamente siniest…

Walt Disney sabía cantar, dibujar y hablar como nadie

Un debonaire pudo haber sido, un galán de frac como Adolphe Meniou. Tenía el perfil preciso, que recordaba vagamente al de Barrymore y también el bigotillo imprescindible. Se quedó en dibujante de un zoo de animales entrañables y dejó detrás suyo todo un imperio que fue creciendo a sus espaldas, un poco sin que acabase de creérselo. 
Falleció a las puertas de Navidad hace ya veinticinco años y yo le conocí dos años antes. Estaba preparando un largo trabajo sobre la vida en la pantalla del ratón Mickey y cuando mandé a los Estudios mi texto para que lo revisasen, recibí como respuesta una serie de correcciones y una invitación para visitar aquella factoría de ratones y elefantes que vuelan. Walt nunca llegó a ver publicado mi trabajo, que vería la luz en «Vanguard» tres años después, pero me recibió en su despacho, un ratito. Parecía como si en cualquier momento fuese a hacer crack y quedarse muy quieto, como uno de los maniquíes de Disneylandia. 
Pero yo creo que era real. Juro que n…

Disneylandia, prototipo del sueño americano

Su vida fue una ejemplar encarnación del sueño americano: el triunfador que comienza repartiendo periódicos cuando niño y termina siendo, no ya presidente, sino rey de un territorio edificado con su propia fantasía: Disneylandia. Con sus creaciones ha marcado el Siglo XX, pero no sólo por sus películas y personajes sino por sus múltiples objetos, juguetes, cómics... y toda una industria montada entorno a ellos. Varias veces estuvo a punto de arruinarse pero siempre consiguió salir adelante. 
Era un hombre que creía férreamente en su instinto y que fue, además de un gran creador, un gran experimentador y un formidable hombre de negocios, ayudado siempre por su hermano mayor Roy que se encargaba de la parte financiera y que fue una persona decisiva en su vida y obra. Reconocen sus admiradores que el dinero le interesó siempre a Disney pero afirman que sólo como posibilidad de invertirlo en nuevos experimentos, muchas veces en contra de la opinión de Roy. 
«No hago películas para hacer …

El cine reaccionario de Walt Disney

Ahora puede parecer extravagante, pero hubo un tiempo en que se llegaba a presumir de inteligencia mediante el desdén de la obra de Walt Disney. Desde ciertos sectores de estudiosos del cine e intelectuales muy poco versados en él, se veía como un grave pecado edificar un imperio industrial a partir de la creación de filmes; lo distinguido era el creador enfrentado a la industria, el artista masacrado por los altos ejecutivos de las compañías, el hombre que en Hollywood producía belleza pero no dinero. En consecuencia Walt Disney representaría el espíritu mercantilista, y había, por tanto, que atacar su obra. Quizás influyese también en los rechazos a Disney una freudiana inclinación a matar al padre. 
Durante décadas los filmes disneyanos habían arropado los sueños de la infancia de quienes, al enfrentarse luego a la dureza de la vida adulta, se sentirían traicionados y abjurarían de cuanto antes les hizo creerse felices. Si Disney, el padre, les había hecho soñar, Disney era el cul…

Los que hacen películas son unos histéricos

El lugar es como un pequeño jardín de infancia municipal con césped para que los niños puedan jugar y un gisgantesco Mickey Mouse en el techo....» «Aunque la histeria parece ser la ley fundamental para hacer películas, el Estudio es tan sensible como una oficina de correos. La ley y el orden reinan allí, en perfecta armonía con Minnie, Madam Clara Cluck, y Donald Duck..» Ward Kimball, uno de los empleados, recuerda que en el Estudio, que no tenía aire acondicionado, hacía un calor insoportable. 
«A las cinco de la tarde, estábamos todos exhaustos, imenos él!». Pero las jornadas del Estudio rara vez terminaban a las cinco. Aparte de las horas extras, los empleados tenían que ir a clases de arte en el Chouinard Art School. Disney, siempre pensando en el próximo proyecto, no quedó con el éxito alcanzado por Mickey Mouse. 
En 1932, cuando recibió el premio de la Academia por el ratón, la imparable mente de Walt ya estaba creando su primera producción animada de considerable extensión: Bl…

Lo primero que cae en una guerra es la verdad

Los periodistas veteranos suelen decir que la primera víctima de todas las guerras es siempre la verdad. El viejo aforismo ha resultado muy adecuado al caso del violento conflicto que ha desgarrado hasta hace unos días Rumanía. Los sucesos han sido dramáticos, las muertes numerosas y los balazos reales, pero todo eso ha sido descaradamente exagerado y tergiversado hasta lo grotesco. Los principales responsables son los militares rumanos, pero a la «gran mentira» han colaborado con entusiasmo y con menor o mayor inocencia el nuevo gobierno, la televisión oficial, el cuerpo diplomático acreditado en Bucarest y, desgraciadamente, una buena parte de los «corresponsales de guerra» extranjeros en la capital rumana. 
Para explicar por qué continuaban los tiroteos, una vez que los restos de la «Securitate» se hubieran sumado entusiásticamente a la «revolución», los responsables de la televisión tuvieron la genial idea de lanzar a los cuatro vientos, hace unos días, la noticia de que «numeros…

Los taconeos del mejor ballet del mundo

El montaje, que ha costado varios años de trabajo, unos meses de ensayos y la cifra aproximada de 100 millones de pesetas, supone un reto sin precedentes para el BNE y su director, y estará en el Teatro de la Zarzuela de Madrid entre el 21 y el 30 de diciembre. La idea de crear un ballet en tomo a este personaje mítico de la literatura y la dramaturgia españolas se fraguó hace ya tres años, poco después del nombramiento de José Antonio como director artístico, bailarín estrella y coreógrafo del BNE, atribuciones que ahora deberá revalidar -o no- a partir del 31 de diciembre, fecha del término de su contrato con el INAEM. 
El bailarín se apoyó en Narros, quien ya había sugerido el proyecto a María de Avila, y en Pepe Nieto, el cual ha invertido un año en la composición de la atmosférica música de «Don Juan», para la elaboración de la estructura y el contenido de la obra, de cuya escenografía son autores Andrea D'Odorico y Mario Bernedo. El ballet, que consta de una primera parte d…

Michael Cain no se harta de hacer películas

1 ¿Cómo se las apaña para que, aunque comparta plano con alguien mucho más joven, sea a usted a quien miremos?
La cámara te ama o no. Y no se puede hacer nada. Crecí con el método Stanislavski, que dice que uno debe permanecer quieto, y cuando haga un gesto, todo el mundo lo verá. Así que siempre puedes captar la atención del espectador.
2 Más de cien películas. Y ahora, ‘Mi amigo Mr. Morgan’.
Sí. Interpreto a un catedrático de Filosofía. Además, hago de viudo, un americano en París que, por cierto, no sabe bailar.
3 Procede de una familia humilde. Su padre transportaba pescado en el mercado de Londres.
En Inglaterra siempre hubo ausencia de oportunidades para la clase trabajadora, solo se escribían papeles para pijos. Tuve la suerte de coincidir con Harold Pinter o John Osborn, que empezaron a trabajar con actores de clase humilde. Cuando en mi entorno decía: "Voy a ser actor", me contestaban: "¿Quién demonios te crees que eres?", como si fuera una especie de esn…