23 mayo 2014

Modelos adolescentes

Si tuviésemos que elegir una sede de la valencianía, probablemente sería el Palau de la Música, la sede de las emociones durante más de 25 años. 

Cuando se inauguró Les Arts algunos pensaron que el de la Alameda, mucho más modesto, podría perder su papel en la vida valenciana, pero de eso nada monada, ha mantenido su sitio y sigue dando cobijo a buena parte de los actos más emotivos de la vida social valenciana. La exaltación de la Fallera Mayor o el Certamen de Bandas de Música son sólo unos ejemplos.

El Palau de la Música ha visto muchas risas, lágrimas, alegrías, nostalgias y fervores. Pero quizás, ni siquiera él se esperaba lo que pasó el miércoles por la tarde. Fuvane, la fundación que atiende a los niños con parálisis cerebral, organizó allí un desfile de moda de niños y adolescentes. 

Acudió buena parte de la sociedad valenciana y desfilaron los hijos de muchas familias con renombre. Aquello fue bonito, divertido y sorprendente. Pero lo que más emocionaba fue ver entre ellos a los niños de Fuvane: Pau y Ona, Hugo, Marc, Alicia, Marcos, Paula y Marta... Algunos necesitaban ayuda para andar, pero fueron unos cracks, qué ganas, arrojo y coraje le pusieron cada uno de ellos. Y lo hicieron con una seguridad y un entusiasmo que nos dejaron a todos clavados en las butacas y parpadeando más de la cuenta para retener las lágrimas.

Imaginaos, por ejemplo, a Marcos, un niño de unos once años, que salió a la pasarela con un andador haciendo a cada paso un esfuerzo que a todos nos parecía titánico. Cuando por fin llega al punto más próximo al público, el tío se yergue, sonríe, suelta el andador, y se da un par de golpes en el pecho cual legionario en señal de victoria. Lo dicho, un crack.

Junto a ellos desfilaron los hijos de mucha gente conocida en la sociedad valenciana. Por ejemplo, la hija pequeña de Paula Sánchez de León, la nieta de Mayrén Beneyto, tres de los nietos pequeños de Federico Félix, la sobrina de José Vicente Morata, las hijas de Natalia Sánchez de León, dueña de Nícoli, y mi hija mayor, que si no lo digo reviento. Hubo alumnos del colegio Cumbres, Guadalaviar, Dominicos, Esclavas, Maristas, Edelweiss, Mas Camarena (los hijos de la organizadora del desfile, Xelo Moreno, estudian allí), Cambridge, Caxton… todos peinados y maquillados por AMM Estilistas y con ropa de nueve firmas: Tutto Piccolo, Lolo, Oca Loca, Les enfants de L’Eden (de la diseñadora Hortensia Maeso), Trasluz, Xinoku y Ochomas que acaba de abrir en la calle la Nave y tiene ropa de lo más estilosa para niños de 8 a 14 años.

Las adolescentes también tuvieron hueco en el desfile. Nicoli sacó unos vestidos hippies ideales y Brownie los jerseys y camisetas con logo que están haciéndole la competencia a la mismísima Hollister en el codiciado segmento de las quinceañeras. Ah, y antes y después del desfile, las niñas de la Escuela de Esther Mortes, en donde también participan niñas con discapacidad, bailaron ballet clásico.

La interiorista Susana Lozano también inauguró esta semana su nuevo estudio en la calle Lauria, junto a la tienda Apple, un piso antiguo de trescientos metros cuadrados. Las habitaciones, de techos altísimos, están decorados con sobriedad y equilibrio con muebles modernos, piezas antiguas y pinturas de Rosa Martínez Artero.

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