08 enero 2012

El desastre de las inyecciones cosmeticas

El cirujano Jaume Serra, el primero que dio la alarma, en enero de 2010, lleva ya operadas a 40 españolas con prótesis PIP. Las insalubres mamas artificiales habían reventado dentro de sus cuerpos, invadiendo de venenos sus ganglios. El doctor sostiene en su mano derecha una de las prótesis rotas extraídas esta semana, y en la otra, una entera garantizada de las que implanta.

DESTROZADAS. Estos pechos son de españolas con implantes mamarios PIP. A todas ellas se les han roto. Arrastran secuelas físicas (dolor, fiebre, falta de movilidad en los brazos...), insomnio y depresiones. 12.000 mujeres llevan estas prótesis.

EL PADRE DEL FRAUDE. Antes de fundar, en 1991, en la Costa Azul francesa, la empresa que fabricaba las polémicas mamas, Jean-Claude Mas, 72 años, vendía carne y embutidos. Hoy está huido. La foto de al lado es de cuando fue detenido por conducir borracho en Costa Rica.

Las llamadas inyecciones cosméticas, sobre todo aquellas que prometen un rejuvenecimiento rápido, serán las protagonistas, augura «The Times», del próximo desastre médico estético. «La gente que se somete a estas prácticas poco seguras esperan mejorar su apariencia, sí, pero la realidad puede ser una deformación física», decía hace poco el doctor Nathan Graber, del departamento de salud de Nueva York. En España, al 62,3% de los ciudadanos de entre 20 y 55 años, potenciales clientes de las clínicas de estética, le preocupa el aspecto físico.

DISPARADOS. Según el ex presidente de la Sociedad española de cirugía plástica, reparadora y estética, Antonio Porcuna, en los últimos años se han disparado las intervenciones estéticas en nuestro país. Ya estaríamos entre 350.000 y 400.000 al año. A la cabeza se situarían Madrid, Cataluña y Valencia. El reputado miembro de la Sociedad internacional de cirugía plástica estética Javier de Benito, eleva la cifra a medio millón.

1 comentario:

  1. hola aqui en Maracay estan cobrando por quitar las protesis rota el mismo Doctor que las coloco especialmente el Dr. Bajanchi

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