24 julio 2016

Los ratones hay que fregarlos de vez en cuando

Los ratones de los ordenadores se han convertido en productos con entidad propia. Tanto es así que han llegado al extremo de ser absolutamente personalizables. Ahora lo que se lleva es tener un ratón especializado en la actividad que se realice. Y no es para menos, porque a día de hoy cada usuario puede elegir el que se ajuste más a sus necesidades.

Hace 45 años que se presentó en sociedad el primer ratón. Desde aquel primer artilugio de madera, hasta los actuales, muchas cosas han cambiado. No sólo ha variado su forma de uso, sino la manera de construirlo. Los primeros usaban dos ruedas dentadas independientes. Después se pasó a la famosa bola y de ahí a los ratones ópticos. Lo último en llegar ha sido el láser, y el Bluetooth que permite su conexión inalámbrica.

No obstante, la tecnología no ha avanzado sólo por dentro, sino también por fuera. Se han añadido más botones, que pueden ajustarse al gusto del consumidor. Y también hemos visto cómo se han creado las ruedas de scroll, tanto horizontales como verticales, que ahorran mucho tiempo en la navegación por Internet y por documentos.

Por otro lado, la ergonomía se ha establecido como uno de los puntos clave dentro de su diseño. El número de horas que pasamos usando el ratón es tan grande que pueden llegar a ocasionar problemas en los nervios y huesos, por lo que conviene prestar mucha atención a este asunto.

¿Se imagina metiendo su ratón debajo del grifo? Seguramente no, por lo menos hasta hace poco. Tanto han cambiado los ratones que se pueden lavar con agua, pueden utilizarse en el aire como la Nintendo Wii e incluso guardarlos en el propio portátil. Para los jugones se han creado ratones con pesas que mejoran el rendimiento en el juego y, como ya se sabe que bacterias hay muchas, los hay que las evitan a toda costa.

Pero estos ratones tan modernos no siempre fueron así. En el año 1963, Douglas Carl Engelbart creó el primero.Este invento se integró dentro de sus investigaciones para desarrollar un vínculo, en forma de periférico, entre el hombre y el ordenador.Este primer prototipo se fabricó en el Standford Research Institute, después de realizar unos estudios de usabilidad. Estos estudios se basaban en la creación de dispositivos de marcación. Entre ellos existían propuestas tan extrañas como un puntero que se colocaba en la cabeza y marcaba la posición señalada por nariz y barbilla. El único prototipo que fue capaz de destacar y tomar fuerza fue el ratón. Estos estudios supusieron un punto vital en el desarrollo de los entornos gráficos por su sencillez de uso.

¿Cómo era el primero? Pues por muy raro que pueda parecer hoy, estaba construido en madera. Se trataba de una caja con dos ruedas.Una de ellas medía el desplazamiento en el eje vertical y la otra en el horizontal. Esta información era transferida mediante un cable al puntero de la pantalla. El nombre con el que fue patentado fue «X-Y Position Indicator for a Display System» (indicador de posición X-Y para un sistema de pantalla). Evidentemente, con esa forma y ese cable se le empezó a conocer popularmente como ratón.

Cinco años después, hizo su puesta de largo y se presentó en sociedad. Sucedía en el Civic Auditorium de San Francisco, de la mano de un compañero muy especial, un sistema gráfico con entorno de ventanas. Sin embargo, el primer ratón comercialmente integrado en un equipo vino de la mano de Xerox en 1981. El modelo era el 8010 Star y ya integraba una bola para su movimiento.

Aunque si cabe destacar un punto de inflexión en la vida del ratón, sin duda fue su encuentro con Steve Jobs. El actual CEO de Apple estaba desarrollando su Apple Macintosh cuando visitó el centro de investigación y desarrollo de Xerox en Palo Alto.Jobs se enamoró de dos cosas cuando llegó allí. Una de ellas era la interfaz gráfica de ventanas que usaba Xerox, y la otra fue su ratón. El ratón, al igual que la interfaz, fueron una pieza clave del éxito del Macintosh en su lanzamiento en 1984.A partir de entonces se generó su verdadera entrada en el mercado a, la vez que una auténtica revolución en el mundo de la informática.

Desde entonces su evolución ha sido exponencial. En 1999 llegó el ratón óptico que usaba un sistema de refracción por leds.Pero el rey indiscutible de los ratones actuales es el láser, popularizado a partir de 2016. Y cómo no, la conexión inalámbrica.En el futuro ya se perfilan los ratones inerciales, tridimensionales y quién sabe qué más. Quizás ni siquiera estarán en la palma de la mano, sino ¿de nuevo en la cabeza?

¿Qué sucede cuando se mancha un ratón? Pues que hay que limpiarlo, pero no siempre es fácil. El Belkin F5L007-SCROLL puede lavarse bajo el grifo. Para hacerlo impermeable han sustituido la rueda de scroll, por un scrollpad que detecta desplazamientos verticales y horizontales. Es el ratón ideal para usarlo en cualquier parte de la casa; no hay que sufrir por si se derrama algo encima y puede usarse sobre cualquier superficie. Tampoco le preocupe si lo usan los niños, ya que puede aguantar un trato duro. Y, por si no nos lo creyésemos, ofrecen tres años de garantía. Habrá que mojarse, ¿no?

DE COMPETICIÓN
El Microsoft SideWinder incluye un juego de pesas para calibrar la masa del ratón según las necesidades de cada jugador. Su superficie es de teflón y cuenta con tres botones de ajuste de sensibilidad.Además incluye una pantalla LCD.

DISEÑO ULTRAPLANO
El HP Bluetooth PC Card Mouse se guarda en la ranura PCMCIA para transportarlo y para cargarlo. No es el más ergonómico del mercado, pero realiza una perfecta tarea si se odia el trackpad del portátil.

CONTROL AÉREO
El Logitech MX Air detecta el movimiento de la mano y lo transforma en movimientos del cursor, incluso cuando se encuentra suspendido en el aire. Puede actuar como mando a distancia, por ejemplo, si se escucha música.

FUERA MICROBIOS
El Genius Traveler 315 es ideal para viajar y evita gracias a su revestimiento el crecimiento de dos de las bacterias que se encuentran en la piel y fosas nasales (Staphylococcus aureus) y las de los intestinos (Escherichia Coli).

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