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Mostrando entradas de marzo, 2016

Helados y sorbetes sofisticados

Ninguna cautela es suficiente con tal de librarse de ese malestar general que invade el ánimo, cada vez que se abandona el vagón de metro o el aire acondicionado de la oficina. 
¿Permanecer indefinidamente en esos refugios? Imposible. Mejor tomar algo por el camino y no refunfuñar. ¿Cómo? Con un helado de cucurucho, cremoso y nutritivo. Nada de conformarse con chupetear el hielo de un flash, lamer un polo de naranja o mordisquear el barquillo de un aburrido corte de nata y fresa. No hay nostalgia que valga. Es hora de abrirse a la sofisticación que nos rodea en materia de sorbetes y helados. Tomen nota.
Recién incorporada. Master Gelato lleva mes y medio abierta al público en el número 85 de la calle Fuencarral y ya acapara el protagonismo de ese bulevar, tan saturado de primorosos escaparates.En su fresquera circular reponen con esmero litros de crema helada sugerente: higos caramelizados, aguardiente con canela, piña colada, galleta (biscotto), frutas de la pasión, yogur amarena y …

La emancipación de la mujer y la violencia en el hogar están relacionados

Para hacer más llevadero este día tan lúgubre, acicalar el adusto cadáver y aliviar el luto de la romería al cementerio, además de las castañas y el Tenorio, se ha importado a hurtadillas esa estupidez lúdicofestiva que dan en llamar Halloween; un batiburrillo de santos, ánimas benditas y difuntos entre calabazas troqueladas, disfraces de zombi, fantasmas y caramelos.
A pesar de que el cortejo fúnebre de las guerras enquistadas, la gripe aviar, la estadística de los accidentes del puente y los cataclismos naturales nos enfrentan de sopetón con la muerte, nos empeñamos en maquillar su presencia, en convertirla en una idea vaga, lejana y ajena. Es ley de vida, pero nadie quiere estar en casa cuando llame al timbre la guadaña del tiempo. Casi parece una ofensa eso de morirse, una sorpresa. Y a cierta edad lo sorprendente es la vida, no la muerte.
La crónica necrológica tiene también su propia técnica edulcorante.La prosa se adorna de floridos epitafios, de hondo pesar y consternación, y…