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Mostrando entradas de febrero, 2016

Sexo y alcohol en el palacio de Buckingham

Los hechos parecen sacados de un ejemplar de periódico del día de los inocentes pero realmente ocurrieron entre los años 2000 y 2005 en los dominios de Buckingham Palace, residencia oficial de la reina Isabel II. Un puñado de policías profanaron el boato de sus salones con un nutrido listado de fechorías.
Organizaron timbas de cartas, regentaron un negocio clandestino de revistas porno y juguetearon con sus pistolas cargadas estando borrachos. Los guardas llegaron incluso a colar a amiguetes en las fiestas y recepciones de los jardines de palacio, a alquilar el aparcamiento de palacio a ricachones de compras en Londres los fines de semana y a posar beodos y en posiciones obscenas en los tronos rojos y aterciopelados de la reina y del duque de Edimburgo.
Esta suma de despropósitos ha trascendido en el proceso que se sigue contra Paul Page, un oficial acusado de fraude y amenazas que trabajó en palacio durante cinco años.
Uno de los compinches de Page -el sargento Adam McGregor- fue pr…

Ser rey es agotador

Ser rey debe de ser agotador. Es un trabajo a tiempo completo pese a la errónea percepción de que la vida de estos funcio-narios perennes consiste en una perenne bartola. Nada de eso. 
Cualquier cosa que concierna a estas ajetreadas criaturas (un almuerzo, unas vacaciones, un partido de tenis) deviene un complejo protocolo que se convierte, por el mero hecho de su asistencia, en un acto de estado. 
Tienen que sonreír aunque tres horas de peloteo en Wimbledon sean un coñazo. No, no están comiendo caviar iraní ni disfrutando de la playa privada sino incorporando un papel complejo donde los haya, un papel que hubiese acojonado a Marlon Brando: nada menos que representar a la totalidad de los españoles.
Imagínense por un instante la dificultad y la responsabilidad del cargo. Tener que representar al mismo tiempo a Juan Marsé y a Belén Esteban, a Chiquito de la Calzada y a Plácido Domingo, al republicano más ferviente y al monárquico más recalcitran-te, a usted y a mí, sin ir más lejos. E…

George R. R. Martin el escritor más rico del mundo

Puede que George R. R. Martin no sea el escritor más rico y famoso del mundo, pero sí puede presumir de tener los lectores más pacientes y entregados. 
El éxito de su todavía incompleta saga Canción de Hielo y Fuego es en gran parte fruto de la incesante campaña de promoción de sus fieles. De sus frikis, sí, digámoslo sin miedo y con orgullo. 
Desde el momento en que se confirmó que la obra de Martin sería llevada a la televisión, HBO, la cadena que decidió hacerlo, se ha ahorrado una fortuna en marketing.
Estrenada hace unas semanas en EEUU y esta misma noche en España, en Canal +, Juego de Tronos es ahora la joya de la corona de HBO. Destinada a durar (de hecho ya ha sido renovada por una segunda temporada), la serie adapta las novelas de la saga en orden cronológico. En el mejor de los casos, y contando con que los dos últimos libros previstos vean finalmente la luz, hablaríamos de siete temporadas. Así que parece que hay Juego de Tronos para rato.
El universo medievaloide pero re…

Cómo elegir la mejor serie y acertar

Auckland, Nueva Zelanda. Unos títulos de crédito sobreimpresionados en pantalla sitúan la escena. Desde una cámara aérea, la imagen se acerca lentamente a una gran mansión. Coches de lujo, mujeres ligeras de ropa, una habitación con ordenadores y televisores de gran formato y, finalmente, un primer plano de un hombre bastante grueso que viste de negro. ¡FBI!, se escucha, y la cámara lo sigue mientras este se atrinchera, revólver en mano, en una habitación acorazada…
Así podría empezar el episodio piloto de una prometedora serie de televisión basada en la vida de un informático perseguido por la justicia. Sin embargo, una vez más, la realidad ha superado a la ficción y, licencias aparte, este no es sino el relato de lo que sucedió el pasado 20 de enero durante la detención del creador de la web Megaupload. Paradojas de la vida, la historia de Kim Schmitz podría acabar convertida en argumento de un culebrón televisivo. Según la industria audiovisual, él sería el malo de la película por…