29 agosto 2015

Los israelitas siguen dando por saco

Bajo el trauma del sangriento atentado en una sinagoga de Jerusalén que provocó la muerte de cinco personas, Israel se hizo eco ayer del reconocimiento del Estado palestino por parte del Congreso español. Si el liderazgo palestino se felicitó por el "paso importante y necesario" y pidió al Gobierno de Rajoy que cumpla el llamamiento de los diputados, la diplomacia israelí no ocultó su malestar por la iniciativa y el momento elegido.

"La declaración del Parlamento español tan sólo pone más lejos las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz porque anima a los palestinos a tomar posiciones extremistas", comunico el Ministerio de Exteriores israelí.

Fuentes diplomáticas añadieron que "España es un país amigo, pero iniciativas como ésta dan a entender a los palestinos que pueden conseguir todo lo que quieren sin necesidad de dialogar con Israel o tener en cuenta las necesidades de seguridad israelíes". "La votación no acerca la paz sino que la aleja", reiteraron. Eso sí, las mismas fuentes destacaron que la proposición parlamentaria indica que el reconocimiento del Estado palestino "debe ser consecuencia de las negociaciones".

Como muchos ciudadanos en las redes sociales, la diplomacia israelí lamentó que la votación se realizara horas después del atentado sufrido en Jerusalén: "Mejor hubiera sido que el Parlamento español considerara oportuno denunciar la abominable masacre llevada a cabo por palestinos que fueron incitados".

Los palestinos elogiaron por su parte la iniciativa española que, aunque sea simbólica, les otorga otra victoria en el combate de pesos pesados que Israel y Palestina mantienen en el cuadrilátero internacional. "Es un indicador de cómo el mundo se toma en serio el logro de una solución al conflicto palestino", señaló la Autoridad Nacional Palestina, al tiempo que Hanan Ashrawi, dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), afirmaba: "En nombre del pueblo de Palestina y su liderazgo, me gustaría agradecer a todos aquellos que han trabajado para que fuera posible esta votación. El reconocimiento de Palestina y su pueblo es una inversión en la paz y constituye una contribución sustantiva a una paz justa".

Una paz que brilla por su ausencia en Tierra Santa. No sólo porque las negociaciones están bien metidas en la nevera, sino porque la ola de violencia de Jerusalén amenaza con extenderse a Cisjordania.

Ante la nula confianza en el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y pese a la presión de EEUU, el presidente palestino, Abu Mazen, no pone sus cartas en la mesa de negociaciones, sino en la de la ONU. Victorias como las logradas en los parlamentos de Gran Bretaña y España y en el Gobierno sueco le dan un espaldarazo en su camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario