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Mostrando entradas de marzo, 2015

Código promocional Groupalia

La gente no consume. Para romper con esta inercia negativa, cada vez hay más empresas que se anuncian con descuentos muy agresivos, de hasta el 80%, en webs como lestbonus, groupon y el código promocional Groupalia. Los productos que se pueden contratar son viajes, comidas y cenas, estética personal y ocio en general, entre otros. Para animar al cliente se acota el periodo de la oferta o se limita el número máximo de beneficiarios.

Se trata de compartir gastos y riesgos, o que se subarriende una parte del establecimiento original. Cada vez es más frecuente entrar en un local y que haya dos empresas: una asesoría legal y una firma de compraventa de oro; una agencia de viajes y una inmobiliaria, y así habría más ejemplos.
Si los jóvenes de mayo del 68 tenían La imaginación al poder entre sus lemas, muchas empresas valencianas, acuciadas por la crisis, han adaptado esa proclama a sus circunstancias para sobrevivir. Así se comprende que hayan proliferado negocios como los hoteles que ofr…

La gente de la jet se casa en los Jerónimos

No le parece a usted, señor Umbral, que el señor Cuevas se está poniendo muy navideño con los decembrinos, o sea Nico y Antoñito? -me dice el cerillas del café. Bueno, es el tiempo de ello. Todo el mes es Navidad, al menos por la tele. A ese lo que pasa es que le duele en las carnes, y no como a Felipe González. Le paran el taller los curratas y se queda sin el pan de sus hijos. - 
¿Usted cree que los hijos del señor Cuevas comen pan? - Ahora por fiestas comerán jijona, que es lo suyo. Lo cual que el jijona de mi barrio, o sea Alcalá/Meco, lo hacen con cacahuetes en la Siena Pobre. - ¿Es que no le gusta a usted el edificio del señor Oiza en la M/30? - Antes de meterme en esa plaza de toros para presos, prefiero yo dormir aquí en el tenderete, debajo del bisontefield. Pero a ver si escribe usted una columna explicando lo de Cuevas y Nicolás Redondo, y le dan el Nobel, como al señor Cela, que caía por aquí cuando todavía no hablaba sueco, que ha pasado del taco al sueco en cuatro días.…

El Liang Shan Po refugio de camellos y chorizos

Métanse, métanse en esos soportales y verán cómo salen sin bragas», dice una vecina señalando los siniestros callejones del «Liang-Shan-Po». Los oscuros soportales son el mejor refugio para los «camellos» y «chorizos» que tienen atemorizados a los vecinos y comerciantes de la zona. Hace más de diez años que el barrio Puerta de Madrid, en Alcalá de Henares, tomó prestado el nombre de la legendaria serie La Frontera Azul. Pero la singular historia del «Liang-Shan-Po» tiene poco de cuento chino: sus siniestran plazas se parecen cada vez más a las del vecino barrio de Las Fronteras, que ha resucitado el fantasma de las patrullas callejeras. 
El ruido de «sables» se deja oír con más intensidad desde hace un mes. Los atracos a punta de navaja se suceden un día tras otro, y los comerciantes están dispuestos a salir con porras a la calle, como hicieron hace año y medio. «Si la ley no pone freno a esta situación, tendremos que hacerlo los vecinos», afirma el propietario de la tienda Expo-Coci…

Trozos del muro de Berlín se reparten como turrón

Los yanquis están comprando cachos del muro de Berlín como si fuera el turrón de la libertad en estas «navidades blancas» que se aproximan (las primeras que va a pasar el mundo sin Irving Berlin , el creador de la bellísima música con ese título). Alemania, pues, vende como souvenir sus ruinas ignominiosas. Peor es lo de España. Y digo que peor es lo de España porque la «España en progreso» es un slogan que debiera sustituírse por España en venta. Todo y todos estamos en venta, desde los viñadores que se van a hacer la temporada a Francia hasta los castillos medievales. La revista «Papeles de Son Armadans» denunció hace muchos años la venta de castillos españoles por piezas, con las piedras numeradas para luego montar otra vez el castillo en un rancho tejano. 
Y la cosa no ha cambiado con el cambio político, sino que se ha extendido. Aquí están en venta las grandes editoriales, la Universidad de Gustavo Villapalos, las televisiones, la Banca, todo el arte que se le escapa al Patrimon…

Años ochenta consumismo y transición

La movida generacional fué así: Café Gijón, años sesenta, todos éramos yeyés de izquierdas y estábamos sentaditos en el café esperando la revolución del 68. Oliver, años setenta, noches diurnas de conspiración y alcohol para matar al tiranosaurio de muerte natural (al fin lo conseguimos). Bocaccio, que ahora cierra, años ochenta, consumismo, transición, socialización (hasta la empresa Bocaccio, de Oriol Regás, se socializó entre los camareros),María Asquerino, Gerardín, del final de la utopía (Marcuse) al socialcapitalismo, el socialfelipismo, Damián Rabal y la escuela literaria del angloaburrimiento, que allí nació (la política, qué horterada, por favor, aggg). El Gijón era el teatro social de Buero Vallejo, el cachondeo erosionante de Fernán-Gómez y la poesía maldita de Carlos Oroza: «un niño me pregunta por el Norte del Vietnam...». 
El Gijón era el gulag de escritores, actores, cómicos y marquesas antifranquistas. Quedaba cuarentañismo para muchos años y allí estábamos todos espe…

Dios ha muerto

Gerardo Iglesias, quien Madrid minimizó en seguida como Gerardín, ha vuelto a la mina como si la revolución volviese a su origen, el trabajo, ahora que Europa se ha hecho la fimosis del muro de Berlín y ya fornica a calzón quitado con las meretrices de Hamburgo. Gerardín vuelve a la mina como Suquía, en lugar de pedir más sobre el Gobierno, debiera volver a las catacumbas.

Recién llegado a Madrid como delfín de Carrillo, Gerardín me invitó a almorzar en Platerías, con Raúl del Pozo . Al poco tiempo había una fiesta en el palacio de El Pardo, que daban los reyes o que les daban a los reyes, y Gerardín me dijo: Bueno, tú me presentarás un poco a la gente, porque yo es que no tengo ni idea. Y le presenté a todo el mundo, desde Ana Belén a don Juan Carlos. Le hicieron por entonces muchas entrevistas, la mejor de todas la de Carmen Rigalt. 
Lo que siguió ya es historia de España. Gerardín, después de haber picado duramente en la mina negra de la política madrileña, se vuelve a la mina, qu…

La iglesia condena el perservativo

Todo va demasiado deprisa como si el tiempo histórico se acelerase y nos cogiera en bragas. O puede que el tiempo histórico, esa entelequia, sea siempre así: desmedido, a saltitos, incongruente y apabullante con el hombre de a pie que se resiste y se encoge y, sin embargo, obstinado, se empeña en predecir, adivinar, extraer leyes generales. Hace tiempo que la Historia con mayúscula, ese sueño del Espíritu encamado, dejó de serlo para convertirse en la madrastra, la Gran Puta imprevisible y tenebrosa. 
La Historia es lo que hay, esta amalgama de pesadumbres y opresiones, de individuos aislados que a veces se rebelan y son zarandeados, pisoteados por la inercia de un Capital que tiene las fauces del diablo e insaciable se alimenta, como Baal, con sangre humana... 
Ese cadáver del periodista inglés, allá en El Salvador, o los seis jesuitas acribillados y la criada y su hija y los miles sin nombre que pasean desorientados sus banderas blancas, mientras los generales engordan y preparan n…

Gilles Lalay un clásico de las carreras

Es normal que nos retiremos. ¡Qué importa ya la carrera! Somos latinos. Otros han continuado a pesar de una muerte, nosotros no lo haremos. [En el hangar del aeroclub del aeropuerto de Punta Negra, en el Congo, Carlos Mas mira al vacío. En la ciudad hay fiesta porque al fin ha llegado el Raid. Carlos llora por dentro porque hace menos de cinco horas se ha matado su compañero de equipo Gilles Lalay. Está sentado en el mismo portaequipajes donde reposan las dos bolsas de viaje de Gilles. 
Todo el equipo Yamaha reúne sus bultos. Han decidido retirarse. Carlos lo explica al lado de su moto todavía sucia por el barro de tantos kilómetros africanos]. La prueba especial se había terminado. Yo estuve a punto de salir con él para cubrir el enlace hasta Punta Negra. El siempre se iba el primero para llegar cuanto antes al vivac. Hasta ahora nunca nos habíamos encontrado con ningún coche en este tipo de tramos. Al entrar en una curva Gilles se encontró con un coche de la organización, un todo t…

Marylyn Monroe no era tonta, pero se lo hacía

MARILYN MONROE
A Marilyn la encasillaron a pesar suyo en el papel de la rubia tonta, la secretaria que escribe a máquina con un dedo, la ingenua que sueña con el multimillonario que nunca llega. Por eso su imagen, antes de ser recreada por Hollywood, pertenecía al estereotipo de la dumb blonde habitual en el cómic y de la que el dibujo animado era también un fiel reflejo. 
En El sastrecillo valiente (1938) Mickey Mouse conoce a un «harpa cantante», una mujer fantástica mitad fémina, mitad instrumento musical, donde Disney se anticipaba ya a la imagen de la futura Marilyn. En cuanto al Hada azul de Pinocho (1940), es también un error el identificarla con la rubia actriz, que en aquella época sólo tenía 14 años y era prácticamente una desconocida. 
En este caso, la inspiración vino realmente de la actriz Evelyn Venable, aunque Disney estaba encantado años después con alimentar la leyenda de Marilyn diciendo a todos que «ella era su musa». Esta obsesión por el máximo símbolo del glamour …