07 marzo 2014

Los universitarios son los más solidarios

La etapa universitaria está llena de cambios y desafíos, y a menudo los jóvenes dan una imagen egoísta y desinteresada hacia los problemas sociales que tienen lugar a su alrededor. Sin embargo, son muchos los que eligen emplear su tiempo libre en ayudar a los demás, cada vez más.

No en vano, el 92% de las universidades españolas promociona las acciones de voluntariado entre sus alumnos a través de departamentos específicos orientados a la actividad solidaria, y el 90% de ellas vio incrementarse el volumen de voluntarios en el pasado curso, según el estudio realizado por la Fundación Mutua Madrileña en 60 centros españoles, en el marco de sus I Premios al Voluntariado Universitario.

De entre las 50 candidaturas presentadas, el proyecto ganador ha sido el Centro Social Cachivache, ubicado en el madrileño barrio de Carabanchel. Nació hace 15 años de la mano de un grupo de estudiantes de Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, y desde entonces brinda actividades de apoyo escolar y de ocio y tiempo libre a los niños de esta zona humilde de la capital.

"Al principio trabajábamos en locales cedidos por las parroquias. Ahora, gracias a la cuotas de los asociados y a las actividades de los voluntarios, tenemos nuestro propio local", cuenta José Antonio Rey, que participa en el Centro Social Cachivache desde hace siete años.

Todas las tardes, entre semana, los menores carabancheleros acuden al local a hacer los deberes. "La mayoría de los voluntarios somos universitarios o acabamos de terminar nuestros estudios, así que no nos resulta difícil ayudarles con sus tareas", afirma Rey. "Aunque nuestra idea es que el Centro esté abierto 24 horas, solemos funcionar más por las tardes, porque por las mañanas estamos en clase, y en época de exámenes estamos en servicios mínimos", reconoce.

En verano, estos jóvenes organizan un campamento urbano para los menores. Gracias a los 5.000 euros del premio, este año pasarán 15 días en Ávila. "Para muchos niños, es una de las pocas oportunidades de salir de Madrid", apunta Rey.

"Cachivache representa los valores y cualidades que queríamos transmitir con estos premios: combina los esfuerzos por mejorar la educación de los beneficiarios con la ayuda en sus necesidades básicas, mediante el acuerdo que mantiene con el banco de alimentos, así que tiene un impacto real en las vidas y el futuro de los niños", explica Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.

Los galardones han repartido un total de 25.000 euros entre seis iniciativas, casi todas con su objetivo solidario puesto en el entorno más inmediato. Es el caso del 78% de las acciones de voluntariado universitario.

Pero algunas, en colaboración con ONG ajenas al mundo académico, traspasan las fronteras nacionales. Es el caso del proyecto Por un futuro más digno: acercando la sanidad universal a Kiongwani, de la Organización María Salus Infirmorum, con la que, cada verano decenas de estudiantes de Medicina de la Universidad de Navarra viajan al poblado keniata para impulsar una mejor atención sanitaria.

Begoña Gastón ha participado durante tres años seguidos en la experiencia, y destaca que ha visto "cómo todo esfuerzo tiene su recompensa". "Empezamos atendiendo en una habitación pequeña de la casa de los voluntarios y hoy nuestro centro se considera el mejor de la región", cuenta.

Todos aseguran que, ante la falta de financiación pública de los proyectos de voluntariado universitario, la iniciativa de la Fundación Mutua Madrileña es un empuje para una actividad que "requiere un gran esfuerzo y sacrificio, pero devuelve mucho más de lo que das", subraya Rey.

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