23 diciembre 2013

El guarda espaldas de Lady Gaga

Atendía a todo tipo de personajes, independientemente de su profesión, sexo o raza. Desde el ex presidente sudafricano Nelson Mandela hasta la estrella Rihanna pusieron su seguridad a cargo de Norman Oosterbroek, uno de los guardaespaldas más cotizados. Siempre cercano al lujo, falleció en circunstancias extrañas el 2 de septiembre al ser objeto de una descarga eléctrica por parte de la policía de Miami.

El suceso se produjo en una de las viviendas aledañas a su casa. Según las autoridades, Oosterbroek saltó la valla de la mansión de una de sus vecinas –en el lujoso barrio de Cutler Bay States– y trató de colarse en el domicilio. Cuando la propietaria se percató, ella y su marido la emprendieron a golpes contra el enorme guardaespaldas –que medía 1,95 y era apodado El gigante holandés– y llamaron a la policía. Oosterbroek había irrumpido completamente desnudo. La versión oficial sostiene que los agentes se vieron obligados a disparar sus dispositivos taser –pistolas eléctricas– contra Oosterbroek, quien murió en el hospital al que fue trasladado. "Su muerte es objeto de una investigación", explicó el portavoz de la policía de Miami-Dade. Algunos medios apuntan al consumo de drogas como explicación de su conducta, pero habrá que esperar al informe forense.

La carrera como profesional de la seguridad personal de Oosterbroek era bien sólida. Con el aval de haber protegido a Mandela, este sansón se hizo un nombre destacado en el mundillo y, ya en el siglo XXI, consiguió que varias reconocidas personalidades le contratasen.

Había fundado su propia empresa. Pronto empezaron a llover las estrellas más brillantes del universo mediático. Entre sus clientes más reconocibles también estaban el rapero Jay-Z, Beyoncé y Lady Gaga

Norman Oosterbroek, guardaespaldas, nació en Holanda en 1960 y murió en Miami (Florida, EEUU) el 2 de septiembre de 2013.

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