10 agosto 2013

Leonardo di Caprio tiene miedo a volar

Un personaje obsesivo, un director obsesivo, un actor obsesivo... Obsesión en la mente, en el horizonte, en el rodaje de El aviador, un macroproyecto de Martin Scorsese sobre la ascensión y caída de Howard Hughes, el millonario más excéntrico y ambicioso, paranoico y autodestructivo del Hollywood dorado. El sueño americano llevado hasta el límite del paroxismo. Y ahora un largometraje que viaja de la espectacularidad a la decadencia sin apenas escalas.

Scorsese rara vez hace promoción de sus películas. Pero El aviador, que se estrenará el próximo viernes en las pantallas españolas con Leonardo Di Caprio como protagonista, es la excepción. Ayer mismo, llegó a Madrid con su característica aureola de profesor riguroso.

Pregunta.- La aviación era la gran pasión de Howard Hughes, igual que la suya es el cine.

Respuesta.- Sí. Bueno, en realidad, las obsesiones de Hughes eran la aviación, el cine y las mujeres, aunque con el tiempo la que quedó fue la primera. Para mí, la única manera de acercarme al cine es prestando atención a los pequeños detalles. Es verdad que estoy obsesionado porque, en cuanto termino de hacer una película, ya estoy pensando en hacer otra.

P.- También se dice que usted es muy maniático en los rodajes.

R.- Ja, ja, ja. No lo sé. A lo largo de la vida, he tenido muchas dificultades y obsesiones, pero en el cine lo que más me preocupa es no sólo la imagen en cuanto valor artístico sino en cuanto valor histórico. ¿Sabe una cosa? Yo procedo de una familia de clase trabajadora en la que no se leía mucho. Y, en los últimos 15 o 20 años, estoy desarrollando una obsesión más: leer. Cuando estaba rodando Gangs of New York, leía sin parar a Cervantes, a Faulkner, etcétera.

P.- ¿Se considera usted un visionario del cine?

R.- No. Y tampoco sé si me gustaría serlo. Howard Hughes sí que era un visionario. En el final de Casino y de Gangs of New York, los excesos acaban haciendo que la situación explote y se vuelva destructiva. Y eso te lleva a pensar en el futuro, pero el futuro ¿de quién? Un personaje como Howard Hughes tenía una resonancia en Estados Unidos y la ha tenido sobre mí. No puedo evitar pensar en el futuro de mi país en el mundo. Vivimos una época peligrosa ahora, y una parte de ese peligro ha salido de lo que llamamos progreso.

P.- No parece muy optimista.

R.- Soy realista. Vivimos el momento más peligroso de la Historia de los seres humanos. He leído libros sobre la Grecia y la Roma antiguas. Mirando sus declives, me preparo para decirles a mis hijos que verán el final de nuestra civilización tal como la conocemos.

P.- Howard Hughes era la encarnación del sueño americano. ¿Cree que sigue existiendo?

R.- Sí. Ahí está gente como Bill Gates, que construye sus imperios.Los Estados Unidos de Hughes estaban muy alejados de Europa y de Asia. Cualquier cosa que hace hoy un emprendedor en Estados Unidos afecta al mundo. La esperanza del emigrante que va a Estados Unidos a conseguir algo se ha convertido en algo peligroso. Ya no está tan bien visto. No es como en la época en que llegaban aquellos campesinos sicilianos que no sabían leer ni escribir pero que eran perfectamente capaces de sacar a su familia adelante.Hoy todo esto es mucho más complicado.

P.- Hay escenas en El aviador, como la del terrible accidente que casi le cuesta la vida a Howard Hughes, de una enorme complejidad.¿Fue de verdad la que más le costó filmar?

R.- Bueno, este rodaje ha sido mucho más fácil que el de Gangs of New York porque no he tenido aquellos problemas de dinero ni de tiempo, que me apremiaba porque tenía que terminar el rodaje.Quería plasmar al personaje de la forma más real posible. Hubo una escena que quizá costó más, cuando él está obsesionado con esa fobia a los gérmenes. Leonardo tenía que pasar siete horas de maquillaje y necesitamos dos semanas para rodar la escena.

P.- El aviador es, como Gangs of New York, una gran producción.¿No tiene intención de volver a hacer películas menos ampulosas?

R.- Gangs of New York es un proyecto que generé yo mismo. Y es verdad que El aviador cuenta también con un gran presupuesto.Pero es una casualidad que yo haya rodado dos grandes producciones seguidas. No es que haya sucumbido a ese tipo de cine porque, en ambas películas, hay personajes que tienen su lado oscuro, y eso me interesaba. Pero imagino que mis próximos filmes serán de una menor escala.

[De hecho, se encuentra rodando actualmente el documental La vida de Bob Dylan hasta 1966 para una cadena de televisión por cable. Un género en el que planea seguir transitando con un homenaje a las películas británicas que le influyeron en sus orígenes y otro título más sobre el cine italiano]

'El aviador' representa el reencuentro de Leonardo Di Caprio con Martin Scorsese. Ya se puso a sus órdenes en 'Gangs of New York'.Y si vuelve a hacerlo no es, en realidad, porque un día sonara el teléfono y oyera aquello de 'Soy Martin, ¿quieres trabajar otra vez conmigo?'. Resulta que Di Caprio se ha convertido, a sus 30 años, en todo un 'businessman' y que 'El aviador' supone su primera película como productor. Pero ayer, en su visita madrileña junto a Scorsese, no tardó en relativizar su nueva función. «Mi papel de productor en la película es mucho más secundario que mi papel como actor protagonista. No voy a venir yo ahora a decirle a un director del prestigio de Martin: 'Date prisa con el rodaje' o 'Falta dinero'. No se me ocurriría».

El intérprete de 'Titanic' quedó absolutamente subyugado hace ocho años por un libro sobre la vida de Howard Hughes. Se puso entonces en contacto con el guionista John Logan. Y, cuando el 'script' era una realidad, decidieron ambos que sólo el autor de 'El último vals' o 'La edad de la inocencia' podría llevar a cabo un proyecto con tantas dificultades en vista de que el irredento megalómano texano encadenó un exceso tras otro. Incluso Steven Spielberg y Warren Beatty se han visto obligados a aparcar sendas películas sobre Hughes.

Leonardo Di Caprio, quien se plantó en Madrid con su madre y su abuela, se enfrentó al personaje con la paradoja de su miedo a subirse en un avión: «Lo primero que tuve que hacer fue comprender por qué Howard Hughes era un loco de la aviación. Las escenas en las que me subo a un avión están hechas con un simulador porque, obviamente, no me iban a dejar subirme a uno de verdad». Y recordó con una gran sonrisa: «Cuando hablé de esto con Martin por primera vez, él me contestó que no sabía nada de boxeo cuando dirigió 'Toro salvaje'».

Además de Leonardo Di Caprio, desfilan también por 'El aviador' Cate Blanchett, Kate Beckinsale, Willem Dafoe, Alec Baldwin, Alan Alda, Ian Holm, Jude Law y hasta Gwen Stefani (sí, la ex cantante del grupo No Doubt, sorprendentemente caracterizada como Jean Harlow). Pero de todos ellos será con Di Caprio con quien volverá a reunirse Scorsese si llega finalmente a buen puerto el proyecto de 'The departed', una historia sobre la mafia irlandesa y policial en pleno Boston (Massachussets).

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