27 junio 2013

Idolos juveniles y estrellas que deslumbran

Las estrellas no se dan tregua. Y menos en Los Angeles, la megalópolis más «chic» del planeta. Sobre todo, cuando se trata de entregar galardones como los Teen Choice Awards, que reunieron a lo más «in» del mundo del espectáculo.

No son los Oscar ni los Emmy ni los premios que concede la cadena musical MTV. Pero los Teen Choice Awards, unos galardones instituidos para reconocer los gustos de los adolescentes estadounidenses (culpables de catapultar a la cima del éxito a todo tipo de cantantes y actores de nueva hornada), tienen un poder de convocatoria sin nada que envidiar a aquéllos.

Toda una galería de rostros famosos acudió en la noche del domingo al Auditorio Universal, en Los Angeles, para recibir su galardón en forma de gran tabla de surf (unos) y dejarse ver (otros). Una ceremonia que será emitida en diferido por la Fox el próximo lunes.

En espera de colaborar en el nuevo disco del mismísimo Michael Jackson, la omnipresente Britney Spears no perdió la ocasión de besar al guitarrista de Aerosmith, Joe Perry, cuando subió a recoger su distinción como mejor cantante femenina del año.

Jennifer Lopez no lució precisamente uno de sus modelos más espectaculares a la hora de aceptar el honor de ser la mujer más caliente (uno de los galardones que otorgan singularidad a los Teen Choice Awards). Mucho más radiantes se mostraron Sandra Bullock y Ben Affleck, elegidos como mejor actriz y actor, respectivamente. Claro que una de las intervenciones más divertidas de la noche fue la de Adam Sandler, que se alzó con el premio al mejor comediante y volvió a hacer reír al público con su característico desparpajo.

La jovencísima Jessica Alba, una de las triunfadoras de la temporada televisiva en Estados Unidos gracias a su papel en la serie Dark angel, dejó boquiabiertos a los asistentes con un vestido negro ceñido. Con este irresistible look, subió al escenario de los grandes estudios cinematográficos para dar las gracias por haber sido designada como mejor actriz de la pequeña pantalla.

Las estrellas del pop no quisieron ser menos y se lanzaron a competir en glamour con los citados representantes del mundo de la interpretación. El incombustible Steven Tyler elevó con orgullo su trofeo a la mejor canción rock por Jaded, que su banda, Aerosmith, ha situado recientemente en lo más alto de las listas estadounidenses.

Shaggy se hizo acreedor al premio a la mejor canción de amor con Angel, una balada de corte estándar cuyo videoclip ha sido repetido hasta la saciedad en la MTV. Como era de esperar, fueron distinguidos como los más destacados grupos de pop N'Sync (en el apartado masculino) y Destiny's Child (femenino). La despampanante Pamela Anderson no se jugaba nada en el envite, pero allí estuvo, con un modelo vaquero y, cómo no, aparentemente despeinada.

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