17 enero 2013

Drácula y Javier Solana

Me he comprado un disfraz de Drácula, dice Luis Ramallo la mar de sonriente. Ramallo me contaba hace unos días que, en estos carnavales, iba a disfrazarse de faraón, mire usted por donde ha cambiado de opinión. «Me queda muy bien el disfraz de Drácula, lo único molesto son los dientes de «pega» pero que le voy a hacer». Así que Ramallo se nos viste de Drácula, y algunos ministros parecen querer disfrazarse de Caperucita Roja. Lo digo por esas declaraciones del ministro Zapatero diciendo que el gobierno nada tiene que ver con la querella presentada por el fiscal general del Estado.

Debe de ser una coincidencia que el presidente González dijera el día del debate sobre el «affaire Juan Guerra», que el gobierno no iba a permitir que nadie les acusara de prevaricación y que por tanto los tribunales algo tendrían que decir. Dejar el «muerto» a Leopoldo Torres para que se las apañe solo es, cuando menos, poco solidario. El gobierno se frotaba las manos por la querella del fiscal general y ahora los ministros ponen cara de inocentes, como si sobre el asunto apenas hubieran oído hablar. El colmo. Por cierto, que la oposición no está dispuesta a callar si al final, como parece, el presidente González convoca una rueda de prensa. El argumento es el de siempre: el presidente no da la cara en el hemiciclo y cuenta en «los pasillos» lo que niega a sus señorías en la Cámara.

Y es que ahí está le petición de Izquierda Unida para que Felipe González comparezca y hable sobre Juan Guerra, despeje si se va o no se va en caso de que lo haga el vicepresidente, etc. Amén de las criticas de la oposición, pues qué quieren, no está de más, todo lo contrario, que el presidente comparezca ante los medios de comunicación. Hay mucho que preguntar a presidente González. Bueno; y parece que Luis Solana ya puede exhalar un suspiro de alivio. Vamos, que se queda por una temporada al frente de RTVE. Lo cierto es que, independientemente de si Solana, Luis, lo «hace» bien o mal como director de la tele, el Gobierno no le ha tratado precisamente con delicadeza. Han jugado al pin-pan-pum con Luis Solana.

Un día le confirmaban en el cargo, al día siguiente le buscaban sustituto, etc. Vamos, que le han hecho sudar tinta, amén de protagonizar todo un papelón. Los dirigentes del PSOE, de cuando en cuando, se tratan entre ellos con auténticos malos modos, por decirlo suavemente. Pero a lo mejor si Solana, Luis, rechista, no vuelve a salir en ninguna foto. Solo le queda esperar que esta vez vaya en serio, vamos que le confirme de verdad. Por si acaso debería de guardar las «invitaciones» hasta el último momento.

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