30 diciembre 2013

Roberta Armani es zamba

Hay quien piensa que, si mi tío es Giorgio Armani..., mi padre debe ser Emporio", bromea Roberta Armani (Bolonia, 1970) cuando irrumpe en el hall del Hotel Santo Mauro de Madrid. La estancia, profusamente decorada y tapizada, languidece ante la poderosa presencia de la directora Internacional de Relaciones Públicas de Giorgio Armani, que, alta, vestida de negro y con un envidiable melenón leonino, aprieta la mano del interlocutor y mira a los ojos con firmeza. 

Transmite confianza, don necesario si de meterse en el bolsillo a celebridades internacionales de la talla de Tom Cruise se trata. Leonardo DiCaprio, David Beckham (con quien los tabloides británicos llegaron a insinuar un romance, tajantemente desmentido por la interesada) o la princesa Charlene de Mónaco forman parte de su círculo de clientes y amigos, como "Álex González, Blanca Suárez o Miguel Ángel Silvestre". Con ellos departió en la fiesta de inauguración de la flamante boutique de Emporio Armani en Madrid, evento que la trajo por estos lares a principios de abril. "España es como mi segunda casa desde que vine por primera vez hace 15 años a recoger un premio en nombre de mi tío. Mi mejor amiga vive aquí."

Las firmas de lujo concentran sus esfuerzos en los países emergentes, ¿por qué se desmarcan?

ROBERTA ARMANI. En 2014 celebraremos el 40 aniversario de la marca, y para nosotros es muy importante apostar por España. Esta apertura –una de las 17 que proyectan este año– subraya nuestro compromiso con el mercado español, después de desligarnos de nuestros anteriores socios –las hermanas Zunzunegui, vínculo empresarial que terminó en 2010–. Es importante que las marcas apoyen a España e Italia. Somos como primos. Y, en ese sentido, mi tío es un genio, porque siempre ha diversificado el negocio, que abarca desde Alta Costura –la línea Armani Privé– al prêt-à-porter, pasando por jeans, cosmética y hasta hoteles [el segundo de los cuales, explica, acaba de abrir sus puertas en Milán], de manera que con 20 dólares en el bolsillo puedes comprar algo de Armani. Además, fue un pionero al abrir su primera tienda en en Hong Kong hace 25 años. Hoy, el número de establecimientos en Asia asciende a 200. Además, la vida son ciclos, y Europa recuperará el liderazgo.

¿Es el ‘made in Italy’, el saber hacer europeo, un arma ante la crisis?

Sí, es un activo importante. Tanto en Asia como en América enloquecen con nuestros artículos, porque valoran la artesanía, la genialidad a la hora de crear objetos tan bonitos como bien facturados. La calidad es un bien apreciado.

El afán por llegar a todos los rincones del planeta Giorgio Armani se traduce hoy en una empresa con más de 5.700 empleados directos, 12 fábricas y una red comercial compuesta por 751 establecimientos. Concentrado en diseñar hasta las fachadas de los hoteles –"mi tío nunca descansa, no existe el hombre después del trabajo", revela Roberta– es lógico que el überdiseñador haya procurado rodearse de un buen equipo. "Mi hermana Andrea se ocupa de las licencias –L’Oréal, en lo concertiente a perfumes y maquillajes; Fossil y Luxottica, en relojes y gafas, respectivamente– y nuevas aperturas; Silvana se encarga del diseño y yo, de la comunicación." La palabra sucesión no se pronuncia en el clan, en el que Roberta ejerce de "Marco Polo de la familia".

¿Cómo lleva sus continuos viajes, siendo tan familiar?

Me gusta volver donde mi tío y contarle qué música gusta a los jóvenes, hablarle de la gente que he conocido, plantearle nuevos retos. Él está siempre ocupado, así que soy como sus ojos en el mundo.

Por su trabajo, está más que acostumbrada a lidiar con famosos, ¿acaba convirtiéndose en su amiga?

Las estrellas de verdad son muy fáciles de tratar. Cuando la gente tiene seguridad en sus dotes es agradable y sencilla. Saben quienes son y no necesitan demostrarlo. Creo que yo les animo a mostrar su propia personalidad y ellos recurren a Armani buscando ropa que la realce, no que la eclipse.

A los 10 años, Roberta Armani ya sospechaba de la importancia en la industria de la moda del apuesto hermano de su padre. Cumplidos los 16 se incorporó de manera natural a la empresa, con un trabajo de verano en la sede de Emporio Armani en Nueva York. Allí fue consciente de la relevancia global de su tío, que en Estados Unidos es casi una deidad. "Cuando sabían de mi parentesco, querían tocarme", confesaba en 2009 a la periodista Susan Dominus. Su trabajo, plagado de glamour y celebridades, pero también de viajes transoceánicos, es estresante. Para desintoxicarse medita 10 minutos al día, esté donde esté. "Tina Turner me dio hace años un libro, The power of now, de Eckhart Tolle, sobre la importancia del presente. Deberíamos aprender de los niños. Viven al día y son felices".

26 diciembre 2013

Alaska y Mario Vaquerizo la nueva pareja de moda

Como a la Ley Electoral, a nuestra ya tradicional encuesta veraniega sobre los personajes más o menos apreciados por los españoles le hacía falta una reforma. Un lustro después de aquel primer sondeo (en el que triunfaron de largo Íker Casillas y la Reina Sofía frente a Julián Muñoz y Ana García Obregón), ya es oficial: los votantes han podido posicionar a sus candidatos –a través de www.elmundo.es– en un sistema de listas abiertas que ha deparado más de una gran (y hasta magna) sorpresa.

La primera y sintomática: los Reyes y el Príncipe Felipe se han esfumado por completo de los rankings, para bien y para mal. Cierto que, desde 2011, la Familia Real había ido perdiendo su predicamento, pero esta vez su ausencia se siente clamorosa. El último annus horribilis de los Borbones parece que también les ha pasado factura en popularidad, aunque lo curioso ya no es tanto que no cuenten entre los más queridos como que ni siquiera se los tenga en cuenta en el top antagónico. ¿Indiferencia?

No menos significativa resulta la percepción que los votantes tienen de la Corona: como institución, la Monarquía designa la organización política del Gobierno y del Estado español, pero sus miembros apenas aparecen considerados en los apartados de Sociedad y (o peor) Corazón. Es el caso flagrante de Doña Letizia, la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, el único que asoma justo al final de la tabla de políticos antipáticos pero aupado al segundo puesto entre las celebridades odiadas de nuestra vida social. Más extraño es el caso de la Princesa de Asturias, que aparece valorada en penúltima posición (puesto 14) en la lista de los más queridos del Corazón y a un paso del top 10 en la de los más antipáticos de Sociedad.

La división por categorías (Política, Sociedad/Cultura, Deporte y Corazón) de los personajes es, precisamente, la otra novedad de la encuesta de Magazine este verano. La compartimentación sirve para conocer el interés real de los votantes en los distintos ámbitos, de lo que se desprende una lectura reveladora pero poco (por no decir nada) sorpresiva: los mayores porcentajes de voto se concentran en el deporte, con cuotas de hasta el 30% en el caso de los primeros puestos de ambas listas (queridos y antipáticos), Rafa Nadal y José Mourinho. Tampoco causa estupor alguno descubrir cómo el 12% de los encuestados ha preferido declarar desierto el primer premio en popularidad versión cuché (el mayor porcentaje en la categoría de queridos del Corazón) o lo bajo de los registros en cuestiones de Sociedad, donde el personaje mejor valorado (Mario Vaquerizo) solo ha obtenido el 4,2% de los votos.

El hartazgo ante la dominación de las celebridades del universo rosa resulta evidente y queda definitivamente expuesto en ese 20% de inquina que se lleva la peor valorada en este segmento (Belén Esteban, un año más), el segundo en intención de voto solo por detrás del Deporte y por delante de la Política. El poderío televisivo, sin embargo, parece clave en el triunfo de la nueva pareja favorita de España: Alaska y Mario Vaquerizo, que al fin le arrebata el podio al tándem Carbonillas (Sara Carbonero e Íker Casillas). Está visto que nada es para siempre.

23 diciembre 2013

El guarda espaldas de Lady Gaga

Atendía a todo tipo de personajes, independientemente de su profesión, sexo o raza. Desde el ex presidente sudafricano Nelson Mandela hasta la estrella Rihanna pusieron su seguridad a cargo de Norman Oosterbroek, uno de los guardaespaldas más cotizados. Siempre cercano al lujo, falleció en circunstancias extrañas el 2 de septiembre al ser objeto de una descarga eléctrica por parte de la policía de Miami.

El suceso se produjo en una de las viviendas aledañas a su casa. Según las autoridades, Oosterbroek saltó la valla de la mansión de una de sus vecinas –en el lujoso barrio de Cutler Bay States– y trató de colarse en el domicilio. Cuando la propietaria se percató, ella y su marido la emprendieron a golpes contra el enorme guardaespaldas –que medía 1,95 y era apodado El gigante holandés– y llamaron a la policía. Oosterbroek había irrumpido completamente desnudo. La versión oficial sostiene que los agentes se vieron obligados a disparar sus dispositivos taser –pistolas eléctricas– contra Oosterbroek, quien murió en el hospital al que fue trasladado. "Su muerte es objeto de una investigación", explicó el portavoz de la policía de Miami-Dade. Algunos medios apuntan al consumo de drogas como explicación de su conducta, pero habrá que esperar al informe forense.

La carrera como profesional de la seguridad personal de Oosterbroek era bien sólida. Con el aval de haber protegido a Mandela, este sansón se hizo un nombre destacado en el mundillo y, ya en el siglo XXI, consiguió que varias reconocidas personalidades le contratasen.

Había fundado su propia empresa. Pronto empezaron a llover las estrellas más brillantes del universo mediático. Entre sus clientes más reconocibles también estaban el rapero Jay-Z, Beyoncé y Lady Gaga

Norman Oosterbroek, guardaespaldas, nació en Holanda en 1960 y murió en Miami (Florida, EEUU) el 2 de septiembre de 2013.

11 diciembre 2013

Todos los James Bond que hemos tenido

En su ensayo sobre 007, Fausto Antonini sostiene que Bond libera al espectador de su propio instinto de muerte. El agente, con licencia para matar en aras del bien total, puede matar porque puede morir. 

La rabia del espectador por sus propios fracasos, así como por la fuerza y brillantez de Bond, le genera un instinto destructor canalizado a su vez a través del espía. Asimismo, el doble yo de Bond (gris vendedor de cara a la galería, agente imbatible durante sus misiones secretas) conforta al espectador que cree que su mejor lado, como en el caso de 007, es el que permanece oculto.

Huérfano desde niño, sometido a un padre literario todopoderoso y castrador (Fleming), condenado a no disfrutar del amor duradero de ninguna mujer, desdoblado en multitud de hombres diversos y obligado a salvar al mundo de sus males y a nosotros de nuestros fantasmas a golpe de pistola, es comprensible que Bond vaya por el mundo haciendo oídos sordos a la realidad. 

Tras décadas dando el do de pecho, puede que la misión freudiana planteada líneas más arriba diera algún fruto y que, tras un poco de introspección, 007 encontrase respuestas y algo de la paz que tanto necesita. O no: según Antonini, "Bond se salva de la interioridad, del sentido de culpa, de la preocupación y fatiga de pensar, del agujero hueco de la autoconsciencia". En todo caso, la única respuesta a las preguntas de Bond somos nosotros, su razón de ser. 

Porque su misión más importante, y de la que siempre saldrá victorioso, es la de consolarnos de no ser superhombres.

BOND EVOLUTION

SEIS ACTORES HAN ENCARNADO A 007 DESDE SU ESTRENO HACE 50 AÑOS. CON ELLOS, EL PERSONAJE TAMBIÉN HA CAMBIADO


SEAN CONNERY

Su Bond, entre 1952 y 1971, era machista, impasible, irresistible. Tanto, que Ian Fleming llegó a escribir que 007 tenía ancestros escoceses para acercarlo más al actor.

GEORGE LAZENBY

El actor australiano se hizo cargo del papel en 1969 y solo en una película,007 al servicio de Su Majestad. Elegido por su estilo, su actuación fue muy criticada.

ROGER MOORE

La llegada del apuesto y espigado Moore a la saga en 1973 suavizó al agente, haciéndolo más hedonista y divertido, menos solemne que sus predecesores.

TIMOTHY DALTON

En los dos filmes en que se encargó de Bond, (1987 y 1989), le dio un toque estoico y frío: un bebedor duro que no disfruta matando, pero con cierto prurito profesional.

PIERCE BROSNAN

Entre 1995 y 2002, el irlandés protagonizó a 007 en cuatro películas. Convirtió al agente secreto en un modelo de elegancia y educación, capaz de sufrir por amor y racional.

DANIEL CRAIG

Desde 2006 y con tres películas de momento, 007 vuelve a ser tosco y violento, casi un psicópata. Pero su fondo atormentado le da profundidad al personaje.

06 diciembre 2013

La verdadera historia de James Bond

El progenitor, a través del hijo, había alcanzado la gloria y la inmortalidad. El hijo, en una maniobra edípica, había hecho todo para agradar y parecerse al padre (Fleming llegó a ser comandante en el Departamento de Inteligencia Naval Británica de la Marina Real) y de ese modo estar legitimado para llevarse a la madre. 

Pero ni por esas. Papá Fleming se encargó de privar al pequeño James en sus novelas no solo de una madre, sino de esposa y de cualquier mujer a la que amar y por la que ser amado más allá de la duración de sus misiones. A pesar de sus canas, Bond ha tenido solo dos grandes y fugaces amores: Vesper Lynd y Tracy di Vicenzo. 

La primera, doble agente, le traicionó para luego suicidarse, carcomida por la culpa. La segunda, aristócrata, es la única señora Bond hasta la fecha, pero lo fue por cuestión de minutos: nada más terminar la boda, fue herida de muerte por una bala destinada a su marido. Aparte de ellas, el currículum amoroso del agente se limita a tórridos romances con mujeres que, por lo general, fueron violadas en su juventud y torturadas durante su relación con él por el villano de turno para, a continuación, una vez consumada la pasión con el agente secreto, acabar desapareciendo o muriendo. 

A este respecto, la psicoanalista Aurora Dezcallar opina: "La fascinación que Bond ejerce tiene un precio: la soledad. Bajo esa imagen de hombre de acción, rodeado de mujeres, éxito y lujo, se esconde la compulsión a la repetición, una característica del ser humano. Así, Bond vuelve a quedarse solo y sin afectos, esperando la próxima misión. Bond rara vez se para a pensar". Condenado a no encontrar el amor duradero con ninguna mujer, a Bond solo le queda entregarse a los brazos del público.

Su salto al cine supuso la consagración de Bond como uno de los mayores fenómenos de masas de su tiempo y el inicio de la saga más duradera de la historia del celuloide. Sean Connery, el primer y más mítico rostro del agente, diría a propósito del fenómeno: "Me llegan miles de cartas en tono exaltado. La gente no me escribe a mí, sino a Bond. Se dirigen a mí como si fuera él, se enamoran de mí porque soy él, me piden que les resuelva casos particulares". 

En Italia, un popular semanario recibió centenares de cartas de gente de todas las edades deseosa de incorporarse a la carrera de espía internacional que querían saber qué hacer para convertirse en uno, cuánto se ganaba, si el coche estaba incluido, si se debía saber yudo, si era necesario ser soltero, cuánto costaban los cursos de espía y, lo más importante, a cuántas personas era necesario matar cada año.

La literatura, y sobre todo el cine, hicieron de 007 un modelo estético y de conducta hasta el punto de equivocar la valoración de ciertos problemas morales. El público estaba confundido, ¿quién era realmente James Bond? También el propio agente que, desdoblado en un esquizoide abanico de galanes -desde el irresistible Connery hasta el tosco Daniel Craig, pasando por Roger Moore o Pierce Brosnan-, en ocasiones muy puntuales, alberga dudas sobre la moralidad de sus acciones. Para Rosa Martín, "Bond, al estar en peligro constante, tiene que maximizar su parte obsesiva y controladora. No puede permitirse cuestionar la ética de su trabajo. Solamente lo hace cuando es víctima de agotamiento nervioso".

01 diciembre 2013

La infancia de Bond fue traumática

Los padres de Bond, de clase social acomodada, murieron en un accidente de montaña cuando era niño. Entonces quedó a cargo de una tía, que muere también algunos años después. "La infancia de Bond es traumática, llena de pérdidas violentas y repentinas, seguida de una educación exigente, con normas y disciplina, donde el afecto queda desalojado. Sin embargo, esas pérdidas traumáticas esenciales subyacen con toda su carga de dolor y rabia, y salen a la superficie en un 007 omnipotente, controlador, seductor y hasta legitimado con una licencia para matar", aclara la psicoanalista Aurora Dezcallar. 

Por su parte, Rosa Martín, experta en tratamiento de patologías mentales y del comportamiento, considera que "Bond ha sido entrenado aprovechando su parte obsesiva en detrimento de la introspectiva, para ejecutar y estar en guardia constantemente. Su drama personal no lo ha convertido en patológico sino en operativo para su trabajo y la sociedad".

La esmerada educación que James recibió de su tía hizo que consiguiera entrar en prestigiosas escuelas donde destacó como atleta. Más tarde ingresó en la Marina y, concluida la Segunda Guerra Mundial, ostentaba el título de comandante. Gracias a sus logros terminó convirtiéndose en el agente estrella del Ministerio de Defensa

Por desgracia sus padres no estaban ahí para aplaudirle. Tampoco su padre literario, Ian Fleming (1908-1964) pudo disfrutar plenamente del apabullante éxito cinematográfico de su criatura, pues murió cuando el James de celuloide contaba apenas dos años de edad. El de papel, de 11 años (la primera novela de la saga, Casino Royale, se publicó en 1953), tuvo tiempo sin embargo de darle grandes satisfacciones. 

A la muerte de Fleming, y vendidos 25 millones de ejemplares de los 13 volúmenes de Bond. Su éxito en Estados Unidos fue estrepitoso: mientras la CIA intentaba sin éxito imitar las fantásticos artefactos inventados por el escritor en sus historias, el presidente Kennedy declaraba que tenía siempre sobre la mesilla de noche un libro de Fleming y que Desde Rusia con amor era una de las 10 obras que salvaría del desastre atómico. En 1963 la importancia del autor era tal que se convirtió en su propio editor y tenía una de sus residencias frente al palacio de Buckingham.

27 noviembre 2013

James Bond y su psicoanalista

En una escena de Skyfall, la última aventura cinematográfica de Bond, James Bond, su director, Sam Mendes, somete al agente secreto a un cara a cara con un psicólogo ante la atenta mirada de sus superiores, en lo que parece un mero trámite del Servicio de Inteligencia Británico.

Psicólogo: ¿País?

James Bond: Inglaterra.

Psicólogo: ¿Pistola?

James Bond: Disparo.

Psicólogo: ¿Agente?

James Bond: Provocador.

Psicólogo: ¿Asesinato?

James Bond: Trabajo.

Psicólogo: ¿Skyfall?

James Bond: Terminado.

Sus respuestas ponen de manifiesto lo que afirmase Fausto Antonini en su ensayo Psicoanálisis del 007, dentro del libro de ensayos sobre el célebre personaje Proceso a James Bond. Análisis de un mito (Umberto Eco, Ed. Fontanella): "Bond no posee dimensiones psicológicas de lo interior, no tiene espesor emotivo y racional, está todo resuelto en la acción, es el héroe del conductismo". 

Las contestaciones de 007 revelan también su lealtad a la patria, su pragmatismo y, sobre todo, su sentido de la inmediatez. Tatiana Rodríguez, guionista de Mataharis (Icíar Bollaín, 2007) y la serie La Fuga, no duda en definir a Bond como "inquieto, hedonista, mental. Sin límites. Está acostumbrado a hacer lo que quiere y evita a toda costa las insatisfacciones de la vida. Es seductor y estratega, sabe aprovechar la oportunidad al instante. Vive en el futuro, pensando siempre en lo siguiente".

Bond es, además, un excelente negador. No en vano, ha tenido al mejor maestro: el Doctor No, el temible villano de su primera incursión en la gran pantalla, 007 contra el doctor No (Terence Young, 1962), de cuyo estreno se cumple este año el 50 aniversario. Pero, ¿cuál es la causa de la continua huida hacia delante de Bond?

BOND Y FREUD. Quizás una misión psicoanalítica que se llamara algo así como "007 contra el doctor Freud" le permitiera resolver la incógnita. A sus 50 años (cinematográficos), el agente está en pleno derecho de tener su crisis de edad. Fiel a sí mismo, negaría cualquier síntoma y lucharía contra Freud, decidido a bucear en la psique de su enemigo en busca del origen del mal. No sería la primera vez que Bond se sentara en el diván. 
Ya lo hizo en Solo se vive dos veces (Lewis Gilbert, 1967) para recuperarse del estrés causado por su última aventura. Entonces se trataba de una puesta a punto. Hoy se trataría de una misión en aras de la paz… interior.

Bond ha tenido a las mujeres más bellas, creado tendencia (en su última aventura, Quantum of Solace, tuvo de sastre a Tom Ford), reventado taquillas (con ese mismo filme estableció un récord en el Reino Unido al ser la película que más dinero ha recaudado nunca en el fin de semana de estreno: 20,5 millones de euros) y, de paso, salvado al mundo de las mayores atrocidades. Con semejantes credenciales es inevitable que se pregunte: ¿qué me queda por conseguir? ¿Cuánto tiempo seré capaz de mantenerme en la cresta de la ola? ¿Tengo razón de ser tras la caída del Muro?

20 noviembre 2013

Código promocional Coinc

Precisamente, en 2017, al comienzo de la crisis, las asociaciones de comerciantes y las entidades financieras firmaron un pacto para reducir lo que pagan los comercios a los bancos de manera progresiva.

Los establecimientos consiguieron pagar menos comisiones a cambio de usar más los datáfonos de la banca e incentivar el comercio electrónico. Sin embargo, pese a rebajar las tasas al mínimo, este tipo de operaciones de compra evolucionó poco. Sólo unas 300.000 más desde 2017.

El número de terminales disminuyó un 3,5% en los últimos cinco años y las tarjetas en circulación -entre débito y crédito- cayeron un 9,9%. Los datos disponibles, correspondientes a diciembre de 2012, arrojan 68,8 millones de tarjetas y 1,5 millones de terminales.

Hoy, esa tasa es de 22 céntimos. En el caso de tratarse del abono de compras entre entidades de distinta red, hace cinco años se pagaban 35 céntimos. Hoy, 28.

Si se quiere ingresar el dinero en la cuenta de ahorro, se puede asociar una cuenta corriente de hasta 10 entidades distintas, Coinc les pedirá la inversión y la pasará a remunerar al 1,40% TAE. También propone en ocasiones código promocional Coinc, su clientela.

Las farmacias son los únicos comercios donde la tasa de intercambio que pagan los bancos por compartir sus sistemas es más elevada. Un 1,04%, frente al 1,42% que abonaban en 2007, en el caso de compras dentro de una misma red. Por su parte, los concesionarios de autopistas son los que requieren una tasa de intercambio menor. Un 0,26% frente al 0,32% de hace cinco años.


El objetivo es incentivar el uso del comercio electrónico para que los establecimientos usen estos sistemas, ayudando así a la banca a reducir sus costes.

Las comisiones se revolucionan con la crisis. Suben para unos y bajan para otros. Los bancos españoles aumentaron una media de un 40% las tasas que las familias pagan por usar sus productos, sin embargo, se las rebajaron entre ellos un 30% por compartir sus sistemas de pago. Así se desprende de los datos que maneja el Banco de España, del último trimestre de 2017, en relación a los cinco años de crisis económica.

Una entidad financiera paga ahora siete céntimos menos a cualquier banco de su red o de otra por usar datáfonos en comercios -dispositivos que permiten abonar operaciones de compra con tarjeta de débito o crédito- que cuando arrancó la crisis.

En cuanto al pago con tarjetas de crédito, la tasa media también se redujo, tanto para operaciones dentro de una misma red como en otras. Así, en 2017, un banco cobraba una tasa de un 0,96% a otro de su misma red por permitir usar su terminal.

El último dato facilitado por el Banco de España destapa una comisión de un 0,59% a finales del año pasado. En el caso de operaciones de compra entre entidades de distinta red, la tasa de intercambio era un 1,15% frente al 0,71% actual.

Esta situación ha provocado también que las comisiones que abonan los comercios por usar los sistemas de pago de los bancos estén en «mínimos», en palabras del responsable que controla esta unidad de negocio en uno de los bancos sistémicos españoles.


Es más, la previsión es que sigan cayendo por iniciativa comunitaria.

En 2018, un banco pagaba una media de 29 céntimos a la entidad dueña del terminal con la que trabajaba el establecimiento para permitir a sus clientes el pago con tarjeta de débito en operaciones realizadas dentro de una misma red.

Las comisiones que no dejan de subir son las que los bancos aplican a los productos dirigidos a particulares, sobre todo las hipotecas. Y es que la crisis les obligó a endurecer las condiciones de sus préstamos.

Aunque no hay datos agregados de todo el sector, el Banco de España facilita cifras por entidad. Así, tomando como referencia las implicadas en la reestructuración bancaria, el Santander es la que más cobra en el registro de una hipoteca (429,55 euros), frente al Popular que no cobra. 

04 noviembre 2013

Código descuento Dress-for-less

El éxito de los mercados latinos les ha dado la llave del éxito, remarca nuevamente Carné. No sólo se trata de lo impulsivo que es el comprador español, sino de las devoluciones, explica.

El gran enemigo del negocio de la moda online es la imposibilidad de que el cliente se pruebe una prenda que le ha de entrar por los ojos.

Con los descuentos con códigos de Dress-for-less obtendrás un tanto por ciento de reducción en tu pedido online.

Y si bien existen otros mercados más racionales, «los países latinos tienen devoluciones muy bajas», algo que es fundamental para una empresa como Privalia.

Su funcionamiento es a través de campañas, que se entregan cuando ya han finalizado y que desaparecen de su catálogo. Cuando un artículo es retornado, no se puede volver a colocar en el stock habitual.

Pero en España, una marca como Privalia sólo sufre unas devoluciones del 4% de sus pedidos, afirma su cofundador. Una tasa muy baja en comparación con la media europea, del 15%, y nada que ver con Alemania, donde los retornos de pedidos llega a suponer el 30% del total vendido. «Es un tema de comportamiento», manifiesta Carné, que vuelve a referirse a la «latinidad» que facilita la evolución de su negocio en España o Italia.

Sin embargo, los retos de Privalia ya van más allá de doblar ventas y campañas año tras año. «Queremos convertirnos en un minorista online de moda y otras categorías, «satisfacer todas las necesidades de un fashion victim en Internet», subraya Carné. 

El reto, tras haber comprado la marca germana Dress for less -que también vende artículos de temporada-, pasa por tener una tienda que no necesite de la temporalidad de las campañas de descuentos. Para ello, quiere aprovechar los 20 millones de usuarios que Privalia tiene actualmente en la red.

22 octubre 2013

El modelo comercial de la ciudad está en riesgo

Esa es mi pasión y la de los empresarios a los que represento. Empresarios, sí; consumidores, también. No hablamos de cuenta de resultados. Somos el comercio de proximidad. Pequeñas empresas de autónomos que un día decidimos emprender, arriesgar y trabajar duro para cumplir nuestro sueño: abrir un comercio. 

Conocemos con nombres y apellidos a nuestros clientes, sus necesidades y sus problemas. Nos dejamos la piel para ofrecer el mejor servicio. Tú y yo, ese es nuestro idioma, ese es nuestro comercio, el que llena de vida las calles y representa el mejor modelo mediterráneo, el que nos gusta a todos disfrutar mientras paseamos por la ciudad.

Apostamos por un modelo que respete el equilibrio entre formatos comerciales. Ese modelo que ya tenemos y que más beneficia al consumidor, porque tiene una oferta más completa, diferentes opciones para elegir, por tanto, mayor competencia y más esfuerzo de todos por mejorar.

Y lo que se debate, lo que nos estamos jugando todos con la liberalización de horarios comerciales, es ese modelo comercial mediterráneo. Porque en el contexto actual, el presupuesto de las familias es el que es. Las compras del turismo (la gran excusa para la liberalización) no cubren ni el aumento de costes; y nosotros, pequeños y medianos comerciantes, no podremos afrontar nuevas contrataciones para abrir más horas y más días. 

Así, la escasa demanda se redirigirá hacia un formato comercial concreto, el gran beneficiado por la medida, perjudicando la libre y leal competencia entre formatos, al abocar al cierre a muchos comercios incapaces de competir en ese escenario.

Es un mal modelo. Sólo tenemos que mirar hacia a Madrid para saberlo. Llevan un año aplicándolo y la caída de ventas y pérdida de puestos de trabajo ya se reflejan en la estadística: el INE ha publicado que en agosto pierde más empleados que en toda España y las ventas se desploman muy por encima de la media. Este no es el modelo comercial que queremos los valencianos ni el modelo que merece el comercio y pedimos por ello al president de la Generalitat, Alberto Fabra, que reconsidere su propuesta.

19 octubre 2013

Los nuevos paraisos del shopping

La clásica y socorrida fórmula de sol y playa ya no es suficiente para complacer al turista cuyo poder adquisitivo está por encima o muy encima de la media. Se busca mar y naturaleza, pero combinados con otros alicientes más sofisticados, como una oferta cultural o gastronómica selecta. 

Comprar artículos de lujo a un precio low cost es un atractivo reclamo que se suma al conjunto de múltiples posibilidades. Desde los clásicos monumentos históricos a complejos de naturaleza, como Bioparc o el Oceanogràfic, que junto a los Jardines del Turia, son los alicientes más valorado por los turistas en la ciudad de Valencia.

El turismo de compras es hoy día un fenómeno internacional cuyo máximo exponente es la ciudad de Londres, que pese a resultar más cara que la media europea, mantiene el liderazgo en este aspecto comercial. En España; Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y Puerto Banus encabezan el ránking del turismo de compras. En 2012, el gasto turístico aumentó un 5,9% hasta los 55.777 millones de euros.

Rusos y chinos viajan solo para comprar primeras marcas a un precio muy atractivo.

15 octubre 2013

El turismo de compras

Viajar desde Rusia a Valencia para comprar un vestido de novia a su hija casadera. Parece el argumento de una comedia romántica, pero se trata de una historia real, protagonizada por uno de los clientes de El Corte Inglés que se benefició de la campaña de descuentos y supresión del IVA que lleva a cabo el centro comercial desde el pasado 2010 como estrategia compensatoria del estancado consumo nacional. El cliente en cuestión pidió a una dependienta que se pusiera el vestido nupcial que más le gustó, hizo algunas fotos que mandó a su hija a miles de kilómetros de distancia y ella dio el visto bueno a la compra.

El caso del padre ruso de la novia es un ejemplo pintoresco del llamado turismo de compras, una práctica en alza, como demuestra que en la última temporada El Corte Inglés haya incrementado un 22% las ventas es este apartado. Un significativo sector de visitantes extranjeros ya no llena la maleta de bailaoras flamencas, botas de vino o carteles de toros con su nombre impreso, sino de bolsos de Loewe y modelos de Carolina Herrera, dos de las marcas españolas de mayor demanda.

"Nuestros principales clientes son de Brasil, Rusia, la India y China, lo que llamamos bric’s en el artgot", dice Mar Bellver, responsable del departamento de Márketing Internacional y Turismo de El Corte Inglés de la Comunidad Valenciana y Murcia. "Algunos de ellos, sobre todo los rusos y chinos, vienen exclusivamente a comprar productos de lujo porque bien no existen en sus países o son mucho más caros que aquí".

Con el descuento del 10% más el tax dree o supresión del IVA, los extranjeros adinerados encuentran en Valencia un auténtico paraíso del shopping. Lo que más se venden son complementos, moda de caballero y señora y zapatos. Los relojes y joyas atraen particularmente a los árabes y en los centros de Alicante, productos electrónicos y de cocina".

La fuerte apuesta de El Corte Inglés en este sector se traduce en una ingeniosa estrategia de promoción en dos vertientes. "Desarrollamos una labor de captación en los países de origen en colaboración con las grandes operadoras de turismo", explica Bellver. "Por otra parte, ofrecemos un servicio de envío a domicilio por avión que el cliente utiliza cuando el volumen de los objetos adquiridos es importante".

Para facilitarle las cosas al comprador parte de la plantilla de cada centro dispone de una decena o más de vendedores que dominan el inglés a la perfección y otros cuantos que hablan francés, alemán e incluso chino. En las plantas bajas que es donde se concentra la oferta, funciona el Punto de Información al Turista (PIT), donde además de la tarjeta del 10% de descuento el cliente extranjero recibe una invitación a una tapa y un vino español, un plano de la ciudad y un directorio del centro e informacón de la devolución del IVA para simplificar y agilizar su tramitación.

Loewe, Carolina Herrera, Michael Kors, Zegna, Ralf Laurent, Verino, Scada son algunas de las marcas preferidas de los compradores extranjeros. En cuanto a relojes y joyería: Cartier, Suárez y Aristocracy, entre otras. "Los hombres compran más y más rápido", comenta Bellver. "Las mujeres se lo piensan más en general".

Excepto un grupo minoritario de rusos y chinos, la mayoría de los turistas foráneos combinan las compras con otra actividad, bien de tipo gastronómico o cultural, incluido el clásico sol y playa. La buena marcha del turismo que esta campaña en Valencia ha crecido un 3% con un importante aumento de las pernoctaciones ha contribuido también al aumento de ventas internacionales.

11 octubre 2013

Cupones de descuento para automóviles

Ofrecer grandes descuentos para vender un coche no es nuevo. Que las marcas se vean inmersas en una guerra de precios y ofertas, tampoco. Y menos en mercados como el español, donde la crisis fuerza la máquina hasta registros como los 4.133 euros de media que se descontaron en un automóvil nuevo en el mes de febrero.

Sabidos el por qué y el cuánto, la cuestión bascula hacia el cómo y el dónde. Y en este punto, un concesionario de Ford radicado en Colonia (Alemania) se ha apuntado a la última moda surgida en la red: la de los cupones descuento.

El cliente sólo tenía que desembolsar 99 euros y con el justificante, obtenía un descuento de 5.450 euros, equivalentes a una rebaja del 32% en el precio. Cuando faltaba un día para que acabase la oferta, el concesionario ya había logrado vender 11 coches.

El ahorro, es cierto, está lejos del que ofrecen las muchas páginas web nacidas al calor de este fenómeno y que llegan al 90%. Sobre todo, porque se centran en productos –cosmética, ocio, viajes, electrónica, etc– de un valor unitario muy inferior, pero tienen un gran tirón para el cliente y suponen cierto alivio para las cuentas de las empresas.

Al menos, así lo atestiguan estudios como el de la web Offerum en 2012 que recogía los hábitos de consumo de 3,8 millones de españoles. El informe señalaba que hasta un 65% de las mujeres recurren a esta fórmula de compras, un porcentaje que doblaba al de los hombres.

Es precisamente este predicamento el que más atractivo puede ejercer para una marca, ya que las ofertas a través de la red son habituales, unas veces para el lanzamiento de ediciones especiales y otras para dar salida rápida a pequeños stocks a precios muy atractivos.

Un hecho reforzado porque internet se usa cada vez más en el proceso de búsqueda y compra, mientras desciende el tráfico por las exposiciones físicas, el comprador se toma más tiempo para decidir y regatea el precio con más insistencia.

Además, a esto habría que unir las especiales circunstancias que se están dando en el mercado alemán, que ha pasado de puntillas por la crisis: entre 2007 y 2012, las ventas de coches sólo bajaron allí un 2% y han fluctuado siempre, salvo en 2009 cuando se dispararon por las ayudas a la compra, en el entorno de los tres millones de unidades. Sólo para comparar, en idéntico periodo, las matriculaciones descendieron un 24,5% en la UE y un 56% en España.

Sin embargo, la demanda empezó a retroceder a finales del año pasado y el mal momento se ha reafirmado en el primer trimestre de este, con un 13% menos de volumen. Y si hablamos sólo de marzo, Alemania registró el resultado (-17%) más negativo entre los grandes mercados de la región, incapaz ya de dar salida a los coches que le llegaban de los deprimidos mercados del Sur de Europa.

El resultado es que lo que antes se colocaba sin grandes esfuerzos ahora está obligando a elevar las promociones, que subieron como media al 12% durante marzo y se han colocado en su nivel más alto en los últimos siete años.

20 septiembre 2013

Los norteamericanos y su moral de coca-cola

Todo presidente norteamericano necesita, para pasar a la Historia y a la montaña ésa donde les esculpen a gran tamaño y les sacan tan propios, de una gran guerra, un slogan y una meimi peluquerizada con alitas, como una chica Bond del asilo que tienen para chicas Bond y ángeles de Charlie ya macilentos. El señor Bush se está montando la gran guerra, como es debido. En cuanto al slogan, no había encontrado hasta ahora nada tan épico como «la nueva frontera», que suena a western democrático: nada tan chauvinista como «América para los americanos»; nada tan sugerente como «El sueño americano». 

Pero lo encontró la otra noche en su discurso: «La estatura moral». Ocurre que ellos tienen estatura moral y los demás sólo tienen bombas de mosquitos. Me recuerda una de las primeras novelas de Delibes: llega a un pueblo una veraneante y los chicos descubren que es tan fina porque tiene «cutis». 

Consideran el cutis como un privilegio de la gente de ciudad y las clases altas. Los demás tenemos pellejo. Asimismo, Bush ha descubierto que los americanos tienen estatura moral mientras que la vieja Europa es bajita y sólo tiene tacones de trotona. La tercera condición que le falta a Bush para pasar a la Historia es una meimi tan presentable, no digo ya como Jacqueline, que estaba riquísima, sino como meimi Eisenhower, la vieja Roosevelt o la vieja Kennedy. En la nueva serie de first laidies, obtenidas todas de Jane Wyman en «Falcon Crest», la última momia bien embalsamada, el último fósil sonriente fue meimi Reagan. 

De la señora Bush es que no se nos queda ni la cara. Ya al principió de esta guerra dijo Bush que iban a renovar las glorias de Corea y Vietnam, vergüenzas nacionales que hacen mirar a todo el mundo para otro lado, y que han llenado los armarios domésticos del Medio Oeste con varias generaciones de muertos y sar gentos que todavía te saludan mecánicamente, desde el más allá, cuando coges una percha. Pero ahora, con las industrias y raras astucias de Sadam, más la cansera bélica de Europa, Bush se ha cabreado y lo ha dicho todo: sólo ellos tiene estatura moral para imponer la moral propiamente dicha en el mundo. Es una moral de exterminio en Corea, de napalm en Vietnam, de un gran ejército contra un pueblo inerme y hambriento. Es la moral negra de la CIA y el FBI en Granada, Panamá, Nicaragua, el Chile de Allende y por ahí. 

Es una moral de cocacola, democracias títere, dictadores de usar y tirar. Como los yanquis, tan infantiles, han dejado al fin de creer en los criptonitas y los marcianos, Bush se ha sacado a los «dictadores» del mundo o sea una raza ambigua, neutra, satánica y no muy localizada, contra la que el presidente levanta Cruzada desde anoche. Es el mosqueo histórico de Bush ante la deserción del francés, seguido del italiano Buracchia, jefe de la flota de su país en el Golfo, más la convocatoria de los viejos partidos comunistas europeos a los pacifistas, insumisos, objetores, etc., que presenta el doble peligro de fomentar la paz y galvanizar inopinadamente el eurocomunismo. 

Los norteamericanos, esos irlandeses que no saben beber como irlandeses, empezaron a coger estatura moral con el exterminio del búfalo, el bisonte y todas las razas cobrizas que son los verdaderos americanos, como proclamara Henry Millar y tras él varias generaciones jóvenes, beats, hippies, comunas, etc., que vienen adoptando la forma natural de vida de los cherokees, cheyenes, sioux y, en general, el modelo de sociedad coloreado y pacífico que rige en las reservas. Desde aquellas masacres hasta doña Violeta Chamorro, los yanquis no han dejado de crecer moralmente. Es la estatura moral de un pueblo que asesina a Lincoln, los Kennedy y Lutero King, o sea los líderes de la verdadera estatura moral de América.

09 septiembre 2013

Las campañas electorales de la India no dejan títere con cabeza

A pesar de unos 200 muertos en las tres semanas de campaña electoral, la India vibraba de nuevo. Las manos, las ruedas y los lotos, símbolos de las tres fuerzas políticas principales en liza en las décimas elecciones generales desde la independencia, -se hacían flores y banderas desde las inmensas llanuras del Ganges hasta el desierto de Rajasthan. Faltaba un mes todavía para las grandes lluvias y Rajiv Gandhi había acudido a votar anteayer, primer día de una votación que debía prolongarse hasta el próximo domingo y que ha sido aplazada. 

Aunque las últimas encuestas presagian tormenta para su Partido del Congreso, el hijo de Indira, siempre taciturno y callado, se mostraba sereno y confiado. Según el calendario mitinero, ayer por la tarde tenía que hablar ante millares de seguidores en una pequeña ciudad situada a 25 kilómetros de Madrás, en el sur de la India. A las 8 de la tarde, hora de Madrid, las agencias y emisoras de radio confirmaban su muerte y la de otras catorce personas por una explosión minutos antes de comenzar uno de sus últimos discursos de campaña. Nada se sabía aún de sus asesinos, pero desde sus primeros escarceos políticos, forzados por la muerte de su hermano menor Sanjai en accidente aéreo en 1980, Rajiv se había creado demasiados enemigos. 

Entre ellos destacan dos grupos: los tamiles y los sijs. Los primeros, por la intervención militar que Gandhi ordenó en Sri Lanka contra la guerrilla de la misma etnia de los años 80; los segundos, por las represalias que adoptó contra ellos tras el asesinato de su madre en octubre del 84.

31 agosto 2013

Las Bad Girls y su éxito fugaz

No están aquí, pero son inminentes. Las «bad girls», como las llaman en el hígado del Imperio (Nueva York, claro): las malas chicas que se zampan el mercado norteamericano de novela espumosa, tras el efímero (y pingüe) triunfo de la «brat pack» o «panda de mocosos». No me diga usted que no se acuerda de la panda de mocosos. Sí, hombre: Jay Mclnerney, Bret Easton Ellis, Tama Janowitz. 

Todos ellos llevados al cine con primor de plástico y bombillita: «Luces de neón», «Menos que cero», «Esclavos de Nueva York». En Europa no fueron muy allá, pero en los Estados Unidos gozaron una continua juerga de saraos y guateques en el bailongo de las revistas satinadas, en los «pedales» de la Gran Movida Americana... Ahora han caído en menos gracia. Los críticos los acusan de escribir como zombis. Siempre escribieron como zombis, desde el interior de sus lánguidas muertes. No se les puede acusar de haber cambiado. Empezaron como informadores de la nada, y en ello se entercan. Desde el interior, insisto, desde dentro. No como el escrior tradicional que baja a los infiernos armado de su lira, sino en directo, con voz de auxiliar administrativo de la sección IV de Calderas Tibias. Funcionarios de la truculencia. Bien olvidados estén.

Son Kristin McCloy, Catherine Texier, Janice Eidus, Jane Loader, Lee Tulloch, Mary Gaitskill, Lorry Moore, etc. Sólo tres de ellas (Texier, Moore y Gaitskill) han sido publicadas fuera de Estados Unidos. No hay todavía traducción al castellano. Los entendidos anglosajones las clasifican en un nuevo apartado: la «clit-lit», «literatura del clítoris», «cliteratura». Nombrecito por el que asoma toda la frivolidad «marquetinguera» del caso: tendría que haberse hablado antes -por D.H. Lawrence, por Henry Miller, por Mailer, etc.- de «literatura del cipote»; pero nadie lo hizo. 

Ni siquiera Kate Millett, la más «atascamachos» de las hembristas. El priapismo -en mayor o menor erección- siempre se ha considerado natural (como el uso de las meretices o la violación de doncellas enemigas: datos de la vida real). De todas formas, lo osado del término «clit-lit» -en la ñoñería social norteamericana- indica hasta qué punto se les ha arrebujado el cerebro de la sorpresa a los señores críticos. 

Allá por las arribas de América, .estas chicas son las primeras escritoras que se expresan con mujeres. La historia de este tipo de literatura, cuyos detalles ya he contado en otros sitios, es la siguiente. Todo empieza, en la bisagra entre los siglos XIX y XX, con Kate Chopin, y su novela llamada «The awakening» (El despertar; traducción española en Hiperión). En ese libro, por primera vez desde el arranque de la literatura, la protagonista de una novela escrita por mujer resbala hacia el adulterio por hastío. Tiene un recio marido monótono, hijos de buen crecer, dócil situación económica.

23 agosto 2013

El blanqueo de dinero de la Costa del Sol

La Administración Tributaria está realizando un seguimiento del blanqueo de dinero negro que se está invirtiendo en inmuebles de la zona del Levante español, fundamentalmente en la Costa del Sol y Baleares, así como en las Islas Canarias. Las investigaciones siguen un curso paralelo a las que ya ha realizado la Policía y la Fiscalía Especial contra la Droga, en el marco de la cooperación establecida para luchar contra el dinero sucio procedente del narcotráfico y el contrabando. El primer paso dado por Hacienda ha sido el de establecer un inventario concreto de los inmuebles que existen en España y que son de titularidad o disfrute de residentes extranjeros.

Los datos de los que hasta la fecha dispone Hacienda han permitido descubrir que una cantidad elevadísima de esos inmuebles son propiedad de empresas domiciliadas en paraísos fiscales. Más concretamente, Hacienda ha descubierto que gran número de transacciones inmobiliarias se realizan por medio de sociedades fantasma que se constituyen en Gibraltar. Por 150.000 pesetas cualquier abogado de la colonia británica puede una sociedad anónima que realiza la inversión en la compra de viviendas en la Costa del Sol y que escapa al control fiscal. Dicha sociedad transmite la propiedad de la vivienda o su usufucto mediante la venta de las acciones al portador, por lo que en muy pocas ocasiones queda rastro para que los insectores fiscales puedan descubrir los fraudes cometidos. 

Las pesquisas de Hacienda han estado coordinadas con las realizadas por la Fiscalía Especial contra la Droga y la propia Policía Nacional que han detectado que se han producido inversiones con dinero procedente del narcotráfico y del contrabando. Como fruto de esa colaboración tres inspectores de Policía están destinados en las Delegaciones Especiales de Hacienda de Madrid y Barcelona. La voz de alarma la dio el propio secretario de Estado de Hacienda, José Borrell, al descubrir que dinero del narcotráfico y del contrabando se había invertido en primas únicas. La Inspección Fiscal descubrió en Barcelona, concretamente, que un ciudadano había invertido dinero de esa oscura procedencia en una prima única de trece millones de pesetas. Desde hace aproximadamente un año, Hacienda tiene constituído un grupo especial central, formado por media docena de inspectores fiscales, para luchar contra el dinero sucio y que colaboran con la Policía y la Fiscalía. 

Especial contra la Droga. Además, los delegados de Hacienda tienen instrucciones de los máximos responsables del departamento para colaborar con los gobernadores civiles y los jefes superiores de policía cuando, en sus investigaciones contra el fraude fiscal, descubran indicios de delitos o descubran dinero procedente del narcotráfico y del contrabando. Un experto inmobiliario de la Costa del Sol aseguró que «los precios que se están pagando por algunos terrenos de la zona so tan desorbitados que solamente su origen oscuro podría justificar determinadas inversiones». Confirmó la proliferación de sociedades y testaferros que operaban desde Gibraltar e invierten en la Costa del Sol, pero añadió que no eran menos numerosas las procedentes de paraísos fiscales como Panamá, las islas británicas del Canal como Jersey y también desde Man.

Del mismo modo ratificó que una de las modalidades más frecuentes bajo la que operaban estas sociedades era el de alquilar el usufructo de la viviendas por tiempo limitado a turistas extranjeros. También la venta de acciones de las sociedades promotoras de las inversiones que luego se transmitían entre los ciudadanos extranjeros, de forma que «no dejan rastro para Hacienda, pero el problema es de tal magnitud que se está produciendo una auténtica colonización extranjera de la zona». Como ejemplo citaban el caso de la localidad Malagueña de Mijas donde la población de hecho supera los 50.000 habitantes, aunque el ayuntamiento sólo ha podido censar 25.000 ciudadanos (la mitad españoles) que, sin embargo, disponen de un censo de 28.000 viviendas.

19 agosto 2013

Sarah Jessica Parker ya era famosa hace mucho

Ayer viernes se estrenó en Estados Unidos la nueva película de Antonio Banderas, Miami Rhapsody, tras lograr un gran éxito en el Festival Sundance de Cine Independiente, dirigido por Robert Redford.

Miami Rhapsody es la historia de Gwyn, una atractiva joven (Sarah Jessica Parker, protagonista de Luna de miel en Las Vegas) que en vísperas de su boda descubre que todos los miembros de su familia han sido atacados por el virus de la infidelidad. Su padre, (el director Paul Mazursky), está liado con su agente de viajes. Su hermano engaña a su mujer con una escultural modelo (Naomi Campbell) y, su madre, interpretada por Mia Farrow, está disfrutando un tórrido romance con el enfermero de su abuela (Antonio Banderas).

Todo en la película, que comienza con un primer plano de la protagonista hablando a su psiquiatra, rebosa ecos del cine de Woody Allen. Desde las canciones de Cole Porter y Gershwin en la banda sonora hasta el uso de Miami, con un protagonismo semejante al de Manhattan en los largometrajes de Allen. Es quizás por esto que la crítica ha calificado a Miami Rhapsody como Hannah y sus hermanas en Miami.

«En Miami uno se siente en vacaciones permanentes», dice David Frankel, que debuta como director con esta película. «La ciudad es caliente, sexy y tiene un aire exótico y lujurioso que es extraño y familiar al mismo tiempo. Quería hacer una comedia desde el punto de vista de la mujer», continúa Frankel, «y mostrar el complicado entramado del matrimonio en el mundo moderno».

Antonio Banderas da vida a Antonio Carrera, un enfermero cubano con un pasado dudoso y tatuajes en los lugares más inverosímiles que se debate entre el cariño por su anciana paciente, el amor que siente por la hija de la enferma, Nina (Mia Farrow), y el atractivo sexual por su nieta Gwyn (Sarah Jessica Parker).

En su primera escena, Banderas aparece en la pista de baile con su paciente en silla de ruedas. A los pocos minutos está seduciendo en su gimnasio a Nina (Mia Farrow), que vuelve a sentirse deseada en sus brazos. Cuando la madre de Antonio le dice que todos en el barrio creen que es homosexual, Antonio invita a cenar a su casa a Gwyn, con la que termina en la cama diciéndole en un español con dulce acento cubano que «nunca se puede amar demasiado». «El personaje de Antonio está inspirado en su papel en Los reyes del mambo», explica el director, que en Miami Rhapsody le da a Banderas una nueva oportunidad de lucirse con los tambores.

Miami Raphsody va a reafirmar a Banderas como estrella internacional tras el reciente éxito de Entrevista con el vampiro. Al menos por ahora, Banderas es también el niño mimado de la crítica. Mientras que el diario de la industria cinematográfica Variety publica que «Antonio es todo lo que una mujer podría desear en un latin lover», el semanario Rolling Stone indica que «Banderas tiene un atractivo irresistible y universal».

16 agosto 2013

Los actores negros como Denzel Washigton vuelven a estar de moda

Cuando en la edición del 2002 los Oscar de interpretación fueron para Halle Berry y Denzel Washington se habló de un gesto de reparación hacia los actores negros excluidos casi sistemáticamente de los premios de la Academia. En efecto, si el de Berry era merecido por su trabajo en Monster's Ball, el de Washington por el de Training Day era exagerado.

En esta edición, de nuevo dos actores negros se han llevado los premios de protagonista: Jamie Foxx, y secundario, Morgan Freeman, y otros dos, el americano Don Cheadle y la británica Sophie Okonedo, fueron candidatos a los mismos (ambos por Hotel Rwanda). Además, en la pomposa ceremonia se concedió también protagonismo a otros afroamericanos: la presentó el cómico Chris Rock y Beyoncé interpretó alguna de las canciones candidatas.

Sin embargo, los actuales premios sí que son merecidos ahora, y no una recompensa a un grupo profesional o a un sector social: no se trata de si son los mejores actores (la competición en el terreno de la creación es un absurdo) sino de si sus trabajos tienen gran altura. Y la tienen. En el caso de Morgan Freeman, el hecho es indiscutible y avalado por las tres anteriores candidaturas al Oscar: como secundario en El reportero de la calle 42 (1987) y como protagonista en Paseando a Miss Daisy (1989) y Cadena perpetua (1994). Freeman no sólo tiene suficiente talento sino también mucha personalidad y ha impuesto a lo largo de su dilatada carrera una imagen de hombre con autoridad moral, incluso cuando es el malo de la película (raramente lo es), expresada con economía y gesto sobrio. Es un extraordinario actor dramático, aporta hondura, cualidad idónea para una película como Million dollar baby -ya estuvo magnífico en Sin perdón, por la que también Clint Eastwood ganó los Oscar a la mejor película y director-.

Jamie Foxx tiene una carrera completamente distinta y constituye un ejemplo de ambición creativa. Cómico popular gracias a la televisión, Foxx podía haberse convertido en un habitual de la comedia idiota americana, pero ha ido demostrando tener poso dramático y ganas de superación. El hecho de que optara al Oscar en dos categorías, la de protagonista y finalmente ganador por Ray y la de secundario por Collateral, prueba la madurez de este actor, cantante y pianista que hace creíble su recreación de Ray Charles.

Disipados los recelos sobre los merecimientos de estos premios, las miradas se han vuelto hacia el supuesto gran perdedor de este Oscar: Martin Scorsese. El mecanismo es precisamente el inverso: si se consideraba favorito a Scorsese, o lo que es lo mismo a su película El aviador, era por esperarse la gratitud de la Academia a uno de los clásicos modernos de Hollywood. Ocurre que Scorsese ya había sido candidato en cinco ocasiones anteriores como director y como guionista y habría resultado algo absurdo que quien no ganó el premio con sus obras mayores por calidad o riesgo -Toro Salvaje (1980), La última tentación de Cristo (1988) y Uno de los nuestros (1990)-, se lo llevara por una menor.

La carrera de Scorsese en los últimos años, desde Casino (1995) a El aviador, pasando por Kundun (1997), Al límite (1999) y Gangs of New York (2002), es una dorada decadencia, con producciones muy costosas en la línea del más puro Hollywood y sin la personalidad que le convirtió en uno de los renovadores del cine americano en los 70.

Además, la historia de Howard Hughes ya había sido contada, aunque bajo capa de ficción, en Los insaciables (1964). Esta biografía es más fiel pero menos amena que ese precedente y no por ello más verosímil, empezando por un reparto decepcionante: Cate Blanchett (aunque ganadora de un Oscar) no recuerda a Katharine Hepburn y Kate Beckinsale y Gwen Stefani ni de lejos tienen la personalidad de Ava Gardner y Jean Harlow. La frustración italoamericana se extiende a Leonardo DiCaprio: rememora a Hughes con talento sin conseguir transmitir su faceta excepcional.

14 agosto 2013

Jennifer López es una infame

Son muchos los sectores vinculados al mundo de la cultura que, en general, viven un momento de supervivencia. El encierro de un grupo de cantantes en el Palau de la Música no es una anécdota, es la punta del iceberg. 

Hay cosas que me resultan difíciles de entender y, más allá de mis filias y fobias, si uno es objetivo debe darles (o parte o toda) la razón a quienes tomaron el auditorio del Paseo de la Alameda al asalto, pacífico pero ilegal. Su protesta se produjo justo cuando los ánimos estaban más calientes porque ZP se olvidó de mencionar al valenciano como lengua en la asamblea francesa. No voy a ir de adalid del valenciano porque no es mi guerra pero creo que se habla demasiado sobre la lengua y se hace poco por promocionarla. Y que, entre unos y otros, no se hace nada por él. 

En esto le doy toda la razón a Josep Gregori.En esta Comunidad hay muchísimos filólogos. Y faltan gestores, añado. Con consignas o sin ella, con órdenes de las altas instancias o no, los cantantes en valenciano han tenido muy complicado acceder a los grandes escenarios de la Comunidad y a las ondas públicas.Con este gobierno y con todos. En las ondas públicas suenan cantantes como Beatriz Luengo, la glamorosa Gwen Stefani y la infame Jennifer López. Sólo el 0,5% de la programación es para cantantes en valenciano.No es auto-odio. Ni censura. La verdad, la triste verdad es que los cantantes en valenciano están vetados porque hay responsables que nunca creerán en lo propio. Es preocupante. Y lo que le da tintes dramáticos es que viene ocurriendo desde hace mucho tiempo.Demasiado. Y ya cansa.

La fe en uno mismo es fundamental. Unida a la definición de objetivos concretos, es clave para afrontar el futuro. Pero aquí, en esta tierra, la confianza en lo propio es más bien escasa. En Peñíscola los empresarios han intentado dar un golpe de timón. Pero en Cultura no hay una cumbre que echarse al diente. Hace ya tiempo, el músico castellonense Carles Santos se me quejó de algunos representantes institucionales buscaban fuera de la Comunidad Valenciana gente para proyectos como la Bienal, cuando hay gente de esta tierra lo suficientemente capacitada. No creo que por el hecho de que algo sea valenciano implique que sea bueno, pero tampoco comulgo con lo contrario. Desde aquí se pueden hacer tan grandes cosas como en otros sitios. 

La Comunidad tiene tantos habitantes como Irlanda, por ejemplo. Y en España tiene menos peso que Andorra en Europa. No voy a echarle la culpa de ello al gobierno autonómico, sería lo fácil, ni al central, sería lo victimista, y sí a toda una sociedad en su conjunto que evidencia que sólo sabe unirse para desunir. Me puede preocupar la indefinición que rodea a la Ciudad de la Luz porque podría haber sido un motor excelente para la industria audiovisual valenciana. Pero creo que se podía haber hecho más hace ya tiempo. 

Y miro a Burjassot.Cuándo alguien me plantea qué se podía esperar del sector, yo pienso en un Benito Zambrano con unas Solas, o un Fernando León con una Familia. Si no salen no es por falta de materia prima, ahí están los Sigfrid Monleón, Rafa Montesinos, Pau Martínez, Gabi Ochoa o Paco Plaza, por citar a algunos, para demostrarlo, sino porque las cosas se están haciendo mal. ¿Vamos a poder dar un Sorolla, un Benlliure, un Blasco Ibáñez, un Calatrava y no vamos a poder dar otro Berlanga?

12 agosto 2013

El grito de Daniella Cicarrelli en su boda

Hallábame yo en Cheska haciéndome las ingles brasileñas cuando, en una revista, leo «En mi próxima vida seré una mamarracha y una guarra». Lo decía una chica de muy buena familia llamada Gwen Stefani, protagonista de El Aviador. A mí, la poesía de sus palabras, esa metáfora kármika, me llegó muy hondo. Mucho.Me hizo pensar en la futilidad de la vida, en la reencarnación, en Ana Súper Obregón promocionando Marina D'Or, en las extensiones de Raquel Mosquera, en el brillo nacarado de Jeanette Rodríguez...Me quedé como ida, menos mal que, gracias a que se me quedaron los ovarios pegados a la cera por un descuido de una becaria esteticienne, pude volver al presente de forma traumática.

Y es que lo mío es mucho. No sabéis bien lo que me ha aportado a mí la EGB, como a Belén Esteban. No os hacéis idea, nenas, de lo bueno que es tener educación y un título. Mirad, por ejemplo, a Sofía Pelagatos. Si no hubiera sido por el título de Miss España que la arrojó a un mundo de frivolidades y despiporre, ahora ¿dónde estaría? Pues de creadora del lenguaje en la Academia de la Lengua con Víctor García de la Concha -¿no le han dicho a este señor lo que significa su apellido en el cono Sur?- y no que ahora se ve en la indigencia por una promesa. Hay que ser inocente. Si todas nos creyéramos lo que nos prometen, imagínate cómo deberían estar la docena de novias que ha tenido en estos años Julio José Iglesias jr. En tratamiento psiquiátrico. Y Concha Velasco ¿qué? Ésa, a estas alturas, se hace caca en todas y cada una de las promesas de Paco Marsó. Yo, por lo menos, lo haría.Pero no le reprocho que no lo haga. 

No todas sois tan leídas como servidora. A mí jamás se me ocurriría pegar un grito a una íntima en mi propia boda porque esté mirando con ojillos de gacela a mi esposo y echarla del convite. Daniella Cicarrelli lo ha hecho. A una tal Caroline Bittencourt. Sí. En el Palacio de Chantilly, que hay que ser hortera, nueva rica, y de barrio marginal. Con lo bonito que le habría quedado en los salones Lord Winston en Bravo Murrillo, con la mismita decoración y, encima, en Madrid.Pues el caso es que la echó. Así. Yo no lo habría hecho nunca.Nunca. Yo, antes de que se hubiera enterado nadie, engancho el robot de cocina y hago croquetas de Bittencourt que lo flipas.O llamo al novio karateka de Tita Cervera y el día de antes le pido que le haga un nudo con las tetas.

Por cierto, ¿qué habrá puesto la Mosquera en su ágape? A mí me enrolla que es una barbaridad el piscolabis de fritos: empanadillas, calamares a la romana, tortilla de patatas Ella es de ese rollo, lo sé.

10 agosto 2013

Leonardo di Caprio tiene miedo a volar

Un personaje obsesivo, un director obsesivo, un actor obsesivo... Obsesión en la mente, en el horizonte, en el rodaje de El aviador, un macroproyecto de Martin Scorsese sobre la ascensión y caída de Howard Hughes, el millonario más excéntrico y ambicioso, paranoico y autodestructivo del Hollywood dorado. El sueño americano llevado hasta el límite del paroxismo. Y ahora un largometraje que viaja de la espectacularidad a la decadencia sin apenas escalas.

Scorsese rara vez hace promoción de sus películas. Pero El aviador, que se estrenará el próximo viernes en las pantallas españolas con Leonardo Di Caprio como protagonista, es la excepción. Ayer mismo, llegó a Madrid con su característica aureola de profesor riguroso.

Pregunta.- La aviación era la gran pasión de Howard Hughes, igual que la suya es el cine.

Respuesta.- Sí. Bueno, en realidad, las obsesiones de Hughes eran la aviación, el cine y las mujeres, aunque con el tiempo la que quedó fue la primera. Para mí, la única manera de acercarme al cine es prestando atención a los pequeños detalles. Es verdad que estoy obsesionado porque, en cuanto termino de hacer una película, ya estoy pensando en hacer otra.

P.- También se dice que usted es muy maniático en los rodajes.

R.- Ja, ja, ja. No lo sé. A lo largo de la vida, he tenido muchas dificultades y obsesiones, pero en el cine lo que más me preocupa es no sólo la imagen en cuanto valor artístico sino en cuanto valor histórico. ¿Sabe una cosa? Yo procedo de una familia de clase trabajadora en la que no se leía mucho. Y, en los últimos 15 o 20 años, estoy desarrollando una obsesión más: leer. Cuando estaba rodando Gangs of New York, leía sin parar a Cervantes, a Faulkner, etcétera.

P.- ¿Se considera usted un visionario del cine?

R.- No. Y tampoco sé si me gustaría serlo. Howard Hughes sí que era un visionario. En el final de Casino y de Gangs of New York, los excesos acaban haciendo que la situación explote y se vuelva destructiva. Y eso te lleva a pensar en el futuro, pero el futuro ¿de quién? Un personaje como Howard Hughes tenía una resonancia en Estados Unidos y la ha tenido sobre mí. No puedo evitar pensar en el futuro de mi país en el mundo. Vivimos una época peligrosa ahora, y una parte de ese peligro ha salido de lo que llamamos progreso.

P.- No parece muy optimista.

R.- Soy realista. Vivimos el momento más peligroso de la Historia de los seres humanos. He leído libros sobre la Grecia y la Roma antiguas. Mirando sus declives, me preparo para decirles a mis hijos que verán el final de nuestra civilización tal como la conocemos.

P.- Howard Hughes era la encarnación del sueño americano. ¿Cree que sigue existiendo?

R.- Sí. Ahí está gente como Bill Gates, que construye sus imperios.Los Estados Unidos de Hughes estaban muy alejados de Europa y de Asia. Cualquier cosa que hace hoy un emprendedor en Estados Unidos afecta al mundo. La esperanza del emigrante que va a Estados Unidos a conseguir algo se ha convertido en algo peligroso. Ya no está tan bien visto. No es como en la época en que llegaban aquellos campesinos sicilianos que no sabían leer ni escribir pero que eran perfectamente capaces de sacar a su familia adelante.Hoy todo esto es mucho más complicado.

P.- Hay escenas en El aviador, como la del terrible accidente que casi le cuesta la vida a Howard Hughes, de una enorme complejidad.¿Fue de verdad la que más le costó filmar?

R.- Bueno, este rodaje ha sido mucho más fácil que el de Gangs of New York porque no he tenido aquellos problemas de dinero ni de tiempo, que me apremiaba porque tenía que terminar el rodaje.Quería plasmar al personaje de la forma más real posible. Hubo una escena que quizá costó más, cuando él está obsesionado con esa fobia a los gérmenes. Leonardo tenía que pasar siete horas de maquillaje y necesitamos dos semanas para rodar la escena.

P.- El aviador es, como Gangs of New York, una gran producción.¿No tiene intención de volver a hacer películas menos ampulosas?

R.- Gangs of New York es un proyecto que generé yo mismo. Y es verdad que El aviador cuenta también con un gran presupuesto.Pero es una casualidad que yo haya rodado dos grandes producciones seguidas. No es que haya sucumbido a ese tipo de cine porque, en ambas películas, hay personajes que tienen su lado oscuro, y eso me interesaba. Pero imagino que mis próximos filmes serán de una menor escala.

[De hecho, se encuentra rodando actualmente el documental La vida de Bob Dylan hasta 1966 para una cadena de televisión por cable. Un género en el que planea seguir transitando con un homenaje a las películas británicas que le influyeron en sus orígenes y otro título más sobre el cine italiano]

'El aviador' representa el reencuentro de Leonardo Di Caprio con Martin Scorsese. Ya se puso a sus órdenes en 'Gangs of New York'.Y si vuelve a hacerlo no es, en realidad, porque un día sonara el teléfono y oyera aquello de 'Soy Martin, ¿quieres trabajar otra vez conmigo?'. Resulta que Di Caprio se ha convertido, a sus 30 años, en todo un 'businessman' y que 'El aviador' supone su primera película como productor. Pero ayer, en su visita madrileña junto a Scorsese, no tardó en relativizar su nueva función. «Mi papel de productor en la película es mucho más secundario que mi papel como actor protagonista. No voy a venir yo ahora a decirle a un director del prestigio de Martin: 'Date prisa con el rodaje' o 'Falta dinero'. No se me ocurriría».

El intérprete de 'Titanic' quedó absolutamente subyugado hace ocho años por un libro sobre la vida de Howard Hughes. Se puso entonces en contacto con el guionista John Logan. Y, cuando el 'script' era una realidad, decidieron ambos que sólo el autor de 'El último vals' o 'La edad de la inocencia' podría llevar a cabo un proyecto con tantas dificultades en vista de que el irredento megalómano texano encadenó un exceso tras otro. Incluso Steven Spielberg y Warren Beatty se han visto obligados a aparcar sendas películas sobre Hughes.

Leonardo Di Caprio, quien se plantó en Madrid con su madre y su abuela, se enfrentó al personaje con la paradoja de su miedo a subirse en un avión: «Lo primero que tuve que hacer fue comprender por qué Howard Hughes era un loco de la aviación. Las escenas en las que me subo a un avión están hechas con un simulador porque, obviamente, no me iban a dejar subirme a uno de verdad». Y recordó con una gran sonrisa: «Cuando hablé de esto con Martin por primera vez, él me contestó que no sabía nada de boxeo cuando dirigió 'Toro salvaje'».

Además de Leonardo Di Caprio, desfilan también por 'El aviador' Cate Blanchett, Kate Beckinsale, Willem Dafoe, Alec Baldwin, Alan Alda, Ian Holm, Jude Law y hasta Gwen Stefani (sí, la ex cantante del grupo No Doubt, sorprendentemente caracterizada como Jean Harlow). Pero de todos ellos será con Di Caprio con quien volverá a reunirse Scorsese si llega finalmente a buen puerto el proyecto de 'The departed', una historia sobre la mafia irlandesa y policial en pleno Boston (Massachussets).

08 agosto 2013

Eminem siempre liandola

Ha insultado a la mujer de Dick Cheney en White american, ha deseado la muerte de Bush en We are american... Y, por si aún cupiera alguna duda sobre sus posiciones políticas, Eminem volvió a arremeter ayer contra el inquilino de la Casa Blanca en su primera aparición pública tras la reciente reelección del presidente estadounidense. Claro que con bastante menos dureza de la que se esperaba.

Sucedió en Roma, en la undécima gala anual de los premios europeos de la cadena de televisión MTV. El rapero de Detroit, que se encargó de abrir la velada, salió a escena vestido de camuflaje y envuelto por el ruido de disparos de metralletas y de helicópteros.Con un tanque a sus espaldas y rodeado de niños armados con un fusil al hombro, Marshall Mathers interpretó Mosh, el primer single de su nuevo álbum, Encore. «Atémosle a un AK-47/ Dejemos que vaya a luchar en su propia guerra/ Dejemos que impresione así a su papá», vociferaba mientras se tocaba la entrepierna.Y, por si su mensaje no hubiera quedado lo bastante claro, el presentador de la ceremonia, el también rapero Xzibit se encargó de poner la guinda: «Nos están viendo cientos de millones de personas en 166 países». Que se enteren todos: «Bush, tu sei un stronzo» (Bush, eres un gilipollas).

Pero, provocaciones aparte, los grandes triunfadores de una noche que por lo demás fue de una intachable corrección política fueron Outkast, que gracias a su rap lúdico y extravagante lograron hacerse con el premio al mejor grupo, el premio a la mejor canción de 2004 por su ya famoso Hey ya! y el premio al mejor vídeo también por ese tema.

El otro gran vencedor de la velada fue Usher, que se impuso como mejor intérprete masculino y autor del mejor álbum del año de la mano de Confessions. Por su parte, Britney Spears (sí, otra vez ella) se alzó con el título de mejor artista femenina.

El premio a la mejor banda alternativa fue para Muse, mientras que Maroon 5 se llevó el galardón al mejor grupo debutante. Linkin Park se hizo con el título de mejor banda de rock del 2004 y D12 (los grandes protegidos de Eminem) consiguió esa misma distinción en la categoría de hip hop. Alicia Keys se impuso como mejor intérprete de rhythm and blues y The Black Eyed Peas, como el mejor grupo de pop del año.

En cuanto al premio al mejor artista español de 2004, fue para Bunbury, que logró imponerse a Alex Ubago, David Bisbal, Bebe y Estopa, los otros candidatos a ese galardón.

La gala de los XI Premios MTV Europa (todo un eufemismo, dado que la práctica totalidad de los premios fueron a parar a artistas estadounidenses y que la ceremonia estuvo presentada por el rapero norteamericano Xzibit y su compatriota la actriz Sarah Michelle Gellar) se celebró en el hipódromo romano de Tor di Valle, a las afueras de la ciudad. Por allí desfilaron anoche, para actuar bajo un derroche de 1.150.000 watios de luz, Eminem, Usher y Alicia Keys (quienes se marcaron un acaramelado dúo), Maroon 5, Beastie Boys, Nelly, Gwen Stefani (la cantante de No Doubt reconvertida en solista), The Hives... Y entre los encargados de entregar los galardones tampoco faltaron los rostros conocidos: Ozzy Osborne, Kylie Minogue, los veteranos Duran Duran, el futbolista Alex del Piero, la modelo Naomi Campbell, el líder de The Cure, Robert Smith...

Hasta los centenarios muros del célebre Coliseo romano temblaron ayer por cortesía de MTV.

06 agosto 2013

Bono el de U2 es inaguantable

La luna llena rebozó anoche los párpados de Alicia Keys de estrellas de purpurina, pero el gallo de los Grammy cantó cinco veces en el Staples del downtown angelino y reveló el frescor verde de sus ojos, como si se hubieran bañado, desnudos, por primera vez.

Con el pelo africano enroscado en hileras de maíz y cubierto por un tul bereber verde manzana, Alicia, que lleva las claves del pentagrama en su apellido, se dejaba caer al otro lado del espejo, mientras otras vestales más empalagosas, como las chicas del cuarteto Lady Marmalade, entre ellas Christina Aguilera, con permanente blanca a lo Monroe y calzones aún más blancos y Pink, con ojos estiradísimos y embutida en abanicos de plumas rosas, después de haberse desgañitado con el voulez-vous coucher avec moi, miraban con envidia cómo bailaba Joaquín Cortés, que en menos de minuto y medio de claqué dejó su ardor gitano clavado entre el rap y el R&B.

No fue precisamente una velada de modales, con Natalie Cole mascando chicle en la alfombra roja, y el ex novio de Jennifer López, Puff Daddy poniéndose y quitándose el palillo entre los dientes mientras entregaba el Grammy a la mejor vocalista pop, la brasileña afincada en Canadá Nelly Furtado.

El ego de Bono es ya tan clásico como su atuendo en negro el chaquetón de cuero que llevó en la gira Elevation el año pasado se cotiza ahora en más de 12.500 euros . A pesar del nombre tan altruista del grupo U2, que significa tú también, ya al cuarto gramófono parecía que lo único que le importaba a Bono era dejar bien claro quién lleva los pantalones.

En el caso de Melissa Etheridge no había duda, ya que su novia actual, la actriz Tammy Lynn Michaels, iba claramente de florero.La forzada cola de caballo rubio platino de Gwen Stefani sobre un espectacular conjunto de puma andino la consagraba como tigresa de su banda No doubt, no hay duda.

Pero la perdedora oficial de la gran noche de los Grammy fue sin lugar a dudas la cantante neo-soul Indie. Arie (con atuendo Masai-Mara de sencillez explosiva), que se quedó compuesta con sus siete nominaciones.

La peor vestida de la gala fue Sheryl Crow, con un abrigo de piel azulado sobre un corsé negro que destacaba su famélico esternón, en prudente contraste con los globos de silicona que como una gallina clueca exhibía la vigilante Pamela Anderson. No fue tampoco acertado emparejar a nuestro Alejandro Sanz con los torrentes de voz de las Destiny's Child.

Los creadores de la película O Brother, Where Art Thou?, la canción de la época de la Gran Depresión, inmortalizada en la película homónima de los hermanos Coen, fueron los únicos toques de autenticidad en una noche marcada por el lucrativo negocio discográfico.