31 marzo 2012

Una fotógrafa callejera

Protagonizó una de las escenas más tórridas y violentas del cine universal y desde entonces todo el mundo la recuerda, manchada de harina y sudor, jadeando sobre una mesa de cocina, y a Jack Nicholson perdiendo la razón entre sus piernas. Han pasado 31 años desde que rodó El cartero siempre llama dos veces y Jessica Lange ya no está tan cómoda y desinhibida ante las cámaras como entonces. Ahora prefiere ponerse tras ellas y vagar por las calles de México dejándose atrapar «por un gesto, un rayo de sol... no hay día que no salga, que no me sienta atraída por algo», confiesa ante las 86 fotografías que componen Secuencias de México, la primera exposición de fotografías que presenta en Madrid, en la Casa de América. 

Jessica Lange no es una estrella aburrida de Hollywood que se entretiene haciendo fotos. De hecho, antes de triunfar como actriz, estudió Bellas Artes y recorrió España de la mano de su primer amor, el fotógrafo y realizador Francisco Grande, tras las huellas de los artistas flamencos en Andalucía, «retratándolos en sus giras». «No me importaría repetir ahora aquellas rutas, aquella historia, pero me temo que ha pasado demasiado tiempo...», se lamenta. 

Después de aquella pasión juvenil (tenía 18 años), Lange volvió a EEUU en los años 70 y se dejó conquistar por King Kong (John Guillermin, 1976) y por el mundo del cine... Hasta que en 2009 le enseñó a un amigo las fotos que hacía para ella, ese amigo se las enseñó a otro y al final llegaron exposiciones, libros y viajes con su portfolio bajo el brazo. El Centro Niemeyer de Avilés las disfrutó primero, pero es su paso por Madrid, donde se presentan 58 imágenes inéditas, lo que le abrirá las puertas de Europa y Asia, por donde viajará en los próximos años.

Aunque vive fascinada por la nueva forma de relacionarse con la cámara, Lange no ha olvidado su antigua posición. De hecho, protagoniza la serie de miedo que arrasa en EEUU, American Horror Story, algo que le parecía «impensable», mientras busca huecos para escaparse a México y disparar su Leica «sin un propósito concreto».
El de Lange (Cloquet, Minnesotta, 1949) es, por lo cotidiano de su temática, prácticamente un estudio antropológico del México más indígena. «La exposición la componen imágenes del país y todo es como lo ve y lo retrata ella. Es un México sencillo, pero las fotografías revelan algo imperceptible; plasman una historia aunque no tengan un fin en sí», señala Anne Morin, comisaria de la muestra, que estará en Casa de América hasta el 20 de mayo. 

Morin eligió entre 150 imágenes las que componen la exposición y su criterio agradó a Lange. «Se ha reunido una selección muy representativa. Viendo la serie mexicana se hace patente su coherencia y eso me emociona», señaló. 

Su relación con la fotografía empezó al mismo tiempo que su relación con México, por eso es el país norteamericano el protagonista de su nueva faceta. Su actual pareja, Sam Sephard, le regaló una Leica M6 a principios de los 90, «justo en la época en la que empecé a viajar a México». «Existe por eso una relación casi simbiótica entre ver México a través de la cámara y empezar a producir fotos por primera vez en mi vida», comentó la actriz. 

En toda relación, los comienzos son importantes, y por ello ahora le cuesta trabajo separar «el hecho de la foto y lo que siento por México; siento un gran amor por ese país». La cultura, la gente, «ese espíritu de generosidad y vitalidad de los mexicanos los he encontrado en pocos sitios del mundo» son los motivos por los que Lange volvió una y otra vez allí durante 15 años.

Elegía un destino sin un propósito concreto, se colgaba la cámara y se echaba a pasear. «No hay casi ningún momento en que pueda salir a la calle y no ver algo que me llame poderosamente la atención. Puede ser un gesto, una expresión, un rayo de luz... Hay una calidad casi cinematográfica; una cualidad dramática sobre todo por la noche, en los pueblos y las aldeas», recuerda. 

Ese enganche con la teatralidad han hecho que Lange elija el blanco y negro para retratar un país en el que el color es inevitable. Sin embargo, para ella, la variedad cromática era sinónimo de pérdida. «El color me quitaba más cosas de las que me aportaba. Nunca me ha fascinado. Es algo muy personal, pero siempre me ha parecido que el blanco y negro aporta un misterio y un poder que no tiene la imagen a color». 

Quien visite la muestra Secuencias de México, que no busque en ellas la huella de la violencia, el narcotráfico o la corrupción. Lange conoce los efectos de estas lacras, pero confiesa que no las ha experimentado en carne propia: «No he sido testigo, no soy una fotoperiodista». Lo suyo son más imágenes del día a día sin coordenadas territoriales. 
Sólo su colección de Chiapas está situada en un tiempo y espacio concretos. Se trata de una treintena de imágenes tomadas durante el carnaval, en ese periodo que llaman los cinco «días sin nombre», que aparecieron al cambiar el calendario maya por el gregoriano. «Son días en los que todo se vuelve del revés e incluso peligroso. No les hacía mucha gracia que tomase imágenes y yo quería pasar más o menos desapercibida, así es que disparaba casi sin enfocar y al revelar las fotos me encontré una serie muy interesante». 

Revelar... Un verbo que prácticamente ya no se conjuga al hablar de fotografía, salvo en el cuarto oscuro de Jessica Lange, donde ella misma se encierra con sus líquidos, sus cubetas y sus ampliadoras para positivar sus negativos. 

«Nunca he hecho fotos con cámaras digitales. Yo aprendí fotografía en los 70, cuando en Nueva York había un movimiento muy interesante de fotógrafos a los que admiraba y seguía. Ese ritual del revelado está en mi raíz como fotógrafa y se ha quedado conmigo; lo encuentro irremplazable. Además, esa libertad de manipular no me va. Tiene que ver también con el cine; por mucho que se utilice lo digital, no tiene la calidad emocional inherente de la película tradicional», asegura. 
Vuelve a hablar del cine y, aunque sigue vinculada a él (recientemente encarnó a la madre de Rachel McAdams en Todos los días de mi vida y prepara con entusiasmo su papel en Therese Raquin, porque se basa en uno de sus autores preferidos, Emile Zola), la fotografía le parece la escapatoria perfecta. «Para mí ha sido un descubrimiento muy interesante como actriz. Pasar de ser la persona observada a observar es un alivio, un gran trabajo creativo, una experiencia de aprendizaje». Su tiempo aprendiendo a mirar «cambió mi actitud como actriz y como fotógrafa», añade. 

Por eso también lo de perderse en México... «especialmente en los pueblos pequeños, donde «no soy nadie», sólo una «gringa» que disfruta del placer de observar mientras nadie la observa a ella, ni le recuerdan constantemente la escena dichosa de la mesa, la harina, el cartero... «Es curioso con qué se queda la gente», comenta la actriz doblemente oscarizada por Tootsie y Blue Sky. México tras la cámara es, en el fondo, «un antídoto» contra el veneno de la fama. 

28 marzo 2012

Españoles sin miedo al riesgo

Nueve años y 150 millones de usuarios después de su fundación en EEUU, Linkedin, la red social para profesionales más popular, desembarca en España. Por la crisis y el paro, nuestro país es, según Jeff Weiner, el CEO de la firma, «uno de los que más ha crecido en número de miembros», y se espera que siga haciéndolo. Ya hay tres millones de usuarios registrados, «casi la mitad de los profesionales activos».

Linkedin es una plataforma que permite a una persona colgar su currículo de una forma no estática, actualizarlo, complementarlo y estar en contacto con cientos de miles de colegas. A las empresas, les ofrece una base de datos con millones de perfiles detallados. «Pero no sólo eso. Linkedin permite gestionar nuestra identidad profesional en internet, decidir quiénes somos y con quién nos conectamos, y abre un gran abanico de oportunidades laborales», señala a Ariel Eckstein, director general de la firma para Europa, África y Oriente Medio. 

Eso sí, la red y la calle no son siempre lo mismo. «La gente que ingresa en Linkedin tiene una perspectiva que no es la estereotípicamente española, con una actitud conservadora ante el riesgo. Son emprendedores, han invertido en sus carreras. Tienen un punto de vista distinto al promedio de los españoles», añade Eckstein. 
Hace apenas dos años, Linkedin contaba con sólo una oficina y un par de docenas de empleados en Europa. En la actualidad ya son ocho sedes y cientos de trabajadores. Cerró el ejercicio 2011 con unos ingresos de 522 millones de dólares, un 115% más que en 2010, y un Ebitda ajustado de 98,7 millones. 

¿Por qué quiere una empresa de internet con beneficios una sede física? «Tenemos clientes en España que nos quieren más cerca. Indra, Telefónica, Santander... Nos dicen: 'nos encanta su servicio, pero lo queremos en castellano y queremos trabajar gente local'. Por eso abrimos». En nuestro país, las tres regiones con más miembros registrados son Madrid, Barcelona y Valencia, y las tres compañías con más empleados dados de alta, Indra (cerca de 12.000), Telefónica y la Generalitat de Cataluña. 
Sin embargo, de los 150 millones de usuarios únicamente un 10% paga por los servicios. ¿Cómo ganan dinero? «El reclutamiento supone el 50% de nuestros ingresos. Otro 30% viene por la publidad y cerca de un 20% mediante los clientes», explica Eckstein. Y quieren que siga siendo así: «Es la esencia del servicio». 

La firma tiene objetivos ambiciosos. «Según la Organización Mundial del Trabajo hay 640 millones de profesionales en el mundo. Queremos serviles a todos», explica el director general en un perfecto «mexicano». Admite que su red no es útil o necesaria para todo el mundo, pero sí, y mucho, para los «profesionales». «Los profesionales normalmente son el motor de la economía. Los que crean las empresas y oportunidades. Ayudándolos a ellos podemos ayudar al resto». Y ese desafío implica multiplicar por cuatro sus clientes a nivel mundial y doblar los de España. Algo que, con un 23% de paro y más de un 45% de desempleo juvenil, parece factible. 

«Estamos creciendo a un ritmo acelerado y ofreciendo un valor tremendo para nuestros clientes a pesar de la crisis, porque el retorno de la inversión es enorme en los dos lados del negocio. Para usuarios y reclutadores». El directivo, no obstante, invita a los españoles a tomar la iniciativa. «La crisis no se resuelven solas, las resolvemos las personas. Linkedin puede dar otra herramienta al profesional español para invertir en sí mismo y en su futuro y para conocer a gente interesante», pero hay que moverse, emprender, incluso dentro de la empresa.

26 marzo 2012

La joya de Mozart

El acontecimiento parecía un ceremonial esotérico o una ouija de connotaciones paranormales. Porque el médium, Florian Birsak, tocaba el pianoforte de Mozart en la casa de Mozart y con una partitura de Mozart desaparecida. Era la forma de legitimar el reestreno del Allegro molto en la noche del pasado viernes, de invocar el espíritu del compositor y el modo de otorgar al hallazgo musicológico suficiente repercusión como para que la noticia apareciera en el telediario puntero de la CNN. 

Más aún cuando el concierto de tres minutos concernía al compositor más popular de la Historia (le asedian Bach y Beethoven) y cuando el descubrimiento redundaba en la gloria del niño porodigio. Así escribía Wolfgang Amadeus Mozart cuando tenía 11 años. 

O el signore Giovane Wolfgango Mozart, pues de tal guisa consta la autoría del Allegro molto que la profesora Hildegard Herrmann-Schneider encontró por casualidad mientras rastreaba documentos de la música antigua tirolesa, sin mayores pretensiones que un inventario de ámbito e interés restringidos. 

La sorpresa sobrevino cuando aparecieron, entre los legajos y manuscritos, los 82 compases de la obra para piano que Mozart escribió allá por 1767. 
Impresionan los requisitos técnicos de la partitura y llama la atención la soltura creativa del giovane, así es que los expertos del Mozarteum -sobrenombre del eminente conservatorio salzburgués- sostienen que el Allegro molto puede considerarse un testimonio elocuente de la transición mozartiana entre la infancia y la adolescencia. 
«En efecto, es una partitura interesantísima porque ya se aprecia en ella un grado de elaboración y de imaginación que anticipa la dimensión que Mozart iba a adquirir con el tiempo», explica el director del Mozarteum, Ulrich Leisinger. «Cuesta trabajo asumir que el niño sólo tuviera 11 años». 

Semejante punto de vista se resiente de la euforia y se atiene al impacto mundial del hallazgo musicológico, pero se antoja una desmesura concluir que en el desván del Tirol apareció como un brote verde a principios de marzo el eslabón perdido de la creación mozartiana. 

Proliferan muchas obras documentadas del mismo periodo. Mozart ya había realizado en 1767 la primera gran gira europea de exhibición, tenía escrito su primer oratorio y había prodigado algunas sinfonías y sonatas para piano, aunque el tamaño de su catálogo creativo (un total de 700 obras en menos de 36 años de vida) no significa que deban subestimarse los descubrimientos de las partituras desaparecidas. 

El Allegro molto es la última de ellas y tiene pendiente ubicarse en el catálogo Köchel, es decir, el archivo ortodoxo y definitivo que delimita cronológicamente el repertorio de Mozart, aunque las pruebas de autoría que ha recuperado Herrmann-Schneider parecen demostrar la verosimilitud de la atribución. 

No se trata de un manuscrito del compositor, sino de la transcripción que hizo un joven estudiante de música llamado Johannes Reiserer y que forma parte de un libro de partituras de 160 páginas que se utilizaba en el Tirol austriaco hacia 1780, como método pedagógico para iniciados del pianoforte. 

Es cierto que la temprana edad de composición impide reconocer de manera inequívoca la autoría de Mozart, pero Herrmann-Schneider acumula suficientes pruebas documentales a favor del hallazgo. Empezando por la proximidad de Johannes Reiserer a la familia del precocísimo maestro. 

«Nunca pensé que iba a encontrarme con una partitura inédita de Mozart», explica la musicóloga. «Ni siquiera la estaba buscando, pero la emoción de descubrirla compensa tantos años de trabajo y permite reconstruir un poco más el gran mosaico del compositor salzburgués». 

El mosaico en cuestión ha demostrado una extraordinaria vitalidad. Tanto se han desmentido algunas atribuiciones como se han rehabilitado otras, aunque en este vaivén de actividades espeleológicas también han surgido partituras desaparecidas. Casi todas ellas relativas a la infancia. 

La Fundación Internacional Mozarteum, por ejemplo, anunció en 2009 la noticia de un par de obras para piano que el niño Mozart escribió entre 1763 y 1764, mientras que tres años antes, en 2006, el hallazgo de un nuevo tesoro infantil lo presentaba orgullosamente el arzobispado de Salzburgo, por mucho que el titular eclesiástico de la época concernida, monseñor Colloredo, fuera un enemigo declarado del compositor local y contribuyese a la ruptura de Amadeus con su propia ciudad natal. 

Es allí donde Mozart se ha convertido en un tótem turístico y donde el pianista Florian Birsak parece haber asumido un papel de mediador necesario. Suya ha sido la responsabilidad de tocar los últimos grandes estrenos, de forma que su opinión sobre el teclado del piano original en el hogar de la insigne famillia austriaca reviste particular interés: «No creo estar sugestionado cuando digo que, en el niño y adolescente Mozart, se vislumbra el inmenso talento que sobrevendría después. Hay señales especiales, aspectos diferentes que ya anticipan una personalidad completamente prodigiosa». 

Prodigioso y novedoso también ha sido descubrir recientemente en los Museos Capitolinos de Roma el documento con que el Vaticano confería a Mozart la Orden de la Espuela de Oro. Formaba parte de los archivos secretos porque no era fácil conciliar públicamente que la Santa Sede hubiera premiado al joven compositor cuando el propio Amadeus había cometido una especie de sacrilegio. 

Hablamos de la proeza que Mozart consumó en la Capilla Sixtina del Vaticano el 11 de abril de 1770. Catorce años había cumplido el muchacho cuando escuchó el Miserere del sacerdote y compositor Gregorio Allegri (1582-1652). Se trataba de una partitura especial porque se interpretaba tradicionalmente en Semana Santa y porque las autoridades eclesiásticas de Roma habían prohibido su divulgación fuera del perímetro sagrado del Vaticano. 

Corrían el riesgo de excomunión quienes osaran traspapelar y copiar la obra de Allegri más allá de la muralla. 
Wolfgang Amadeus Mozart, en cierto modo, desafió la prohibición: fue capaz de memorizar y de transcribir el Miserere literalmente en cuanto llegó a su alojamiento romano. ¿Dios o el diablo?

24 marzo 2012

El lagarto rey tirano

Un gigantesco Tyrannosaurus rex, el lagarto rey tirano, carroñea los restos de un tricerátops mientras la sangre chorrea por sus mandíbulas. ¿Una escena real? ¿Acaso no fue un feroz cazador, tal como aparecía retratado en la película Parque Jurásico, de Steven Spielberg? Las más recientes investigaciones no han acabado con un debate científico que siembra de sombras la figura de este espectacular dinosaurio.

Ahora, una exposición en el Parque de las Ciencias de Granada ha logrado resumir, bajo el asesoramiento de expertos españoles y extranjeros, los aspectos más relevantes de la polémica en un exhaustivo análisis de su anatomía y el ecosistema en el que vivió, hace entre 67 y 65 millones de años.
Los tiranosaurios, que llegaron a medir hasta 13 metros de largo y cuatro de altura, y a pesar 10 toneladas, tenían un poderoso sentido del olfato, según las reconstrucciones que, gracias a los cráneos encontrados en Montana (Estados Unidos) se han hecho de la parte del cerebro en la que están los bulbos olfatorios. «Esta es una de las razones que apoyan la hipótesis de que era carroñero, porque ese olfato le servía, como a las hienas o los buitres, para encontrar la carne en descomposición», explica Javier Medina, el coordinador científico de la muestra Tyrannosaurus rex: cazador o carroñero, que estará abierta en el Parque de las Ciencias hasta el mes de septiembre y que cuenta con más de 200 fósiles originales.

Jack Horner, paleontólogo de la Universidad de Montana (Estados Unidos), que tiene en su haber el hallazgo del mayor esqueleto fósil de un tiranosaurio, en 2001, es de los que defienden esta teoría. Es más, cree que podría haber tenido el cuello rojo, como el buitre asiático, para ahuyentar a sus competidores a la hora de hacerse con la carne. «De hecho, Horner fue asesor de Spielberg para su película, pero entonces se conocían menos restos de tiranosaurios, se sabía menos sobre ellos, y al final se optó por la imagen del depredador peligroso, más atractiva para el cine, que es la que ha quedado», reconoce el paleontólogo de Dinópolis Luis Alcalá, que ha participado como asesor científico en esta exposición.

Otra característica que inclinaría la balanza hacia el carroñeo es el pequeño tamaño de sus patas delanteras, similar al de un brazo humano, «Eran poco aptas para agarrar a las presas, ni siquiera podían alcanzar un bocado hasta su boca», apunta Medina.

¿Y sus patas? Según los últimos estudios, tampoco está nada claro que les sirvieran para correr porque para ello deberían haber tenido el 99% de su masa corporal en los músculos de esas dos únicas patas, lo que es imposible. Las patas para correr, además, tienen la tibia larga y el fémur corto (como el avestruz), mientras que en el T-rex ocurría justamente al contrario. Si casi todos los grandes cazadores son grandes corredores, todo indica que este dinosaurio sólo caminaba deprisa, a unos 42 kilómetros por hora, como un velocista humano.

Pero hay otros aspectos de la anatomía que complican el debate. Por ejemplo, las mandíbulas, que medían 1,4 metros y estaban llenas de afilados dientes curvos de 19 centímetros. Por los estudios realizados, el tiranosaurio, que vivió únicamente en Norteamérica, tuvo la mordedura más potente de todos los dinosaurios conocidos y ésta es una de las razones por las que se cree que fue un gran cazador. También poseía una visión frontal binocular, que sirve para calcular las distancias respecto a las presas, un rasgo que la selección natural ha proporcionado a los depredadores.

A medida que se recorre la exposición, con escenas móviles traídas del Museo de Historia Natural de Londres, resulta evidente que el debate está abierto. «Estábamos acostumbrados a imaginarnos a los tiranosaurios rugiendo y matando y ahora se defiende que sólo carroñeaba lo que otros mataban, pero puede que sencillamente utilizara ambas estrategias para alimentarse, en función de las oportunidades que se le presentaban. Es algo que aún no sabemos y tampoco hay tantos restos, de momento, para poder confirmarlo», señala Alcalá.

Es por ello que el Parque de las Ciencias optó por presentar la muestra como un auténtico trabajo científico en el que los visitantes, más de 200.000 hasta ahora, van analizando datos y alcanzando sus propias conclusiones.
No podía faltar un apartado dedicado a los 19 yacimientos paleontológicos de dinosaurios que hay en la Península Ibérica, en los que se han encontrado especies únicas, como el Turiasaurus riodevensis, que es el más grande de Europa, y el Concavenator corcovatus, el cazador jorobado de Cuenca.

23 marzo 2012

Energía para la fiesta

El Presidente del Congreso, Jesús Posada, recibió amablemente a los miembros de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña, que llegaron con 600.000 firmas de la ILP. Un acto de singular importancia para insuflar vitaminas a la Fiesta. 

Pero ¿en que consiste la Iniciativa? En la parte dispositiva se dice que «el objeto de la presente Ley es la protección de la Fiesta de los Toros como Bien de Interés Cultural, y será de aplicación en todo el territorio nacional». Si esta declaración legal la ponemos en relación con el artículo 149.1,28ª de la Constitución Española que otorga al Estado la competencia exclusiva en la defensa del patrimonio cultural español, es evidente que cualquier restricción de las CC.AA. carece de eficacia normativa. Si, además, tenemos en consideración que el artículo 148.1,17ª de nuestra Carta Magna se refiere al fomento de la cultura, no a la restricción de la misma, la situación está muy bien regulada... Aunque somos muchos los que consideramos la Fiesta Patrimonio Cultural, faltaba una norma legal que así lo declarara. 

Y, ¿cuál es el procedimiento de tramitación para que esta ILP se convierta en derecho positivo? Tras la comprobación de las firmas, el Pleno de la Cámara ha de decidir su admisión a trámite. Después se abrirá un plazo de enmiendas y se debatirá y votará la proposición de ley en la Comisión de Cultura, que la aprobará con competencia legislativa plena, salvo que algún grupo parlamentario exija que vaya a Pleno. Del Congreso pasa al Senado, donde se seguirá un trámite similar. Si no se introducen enmiendas irá directamente al Boletíon Oficial del Estado. Si se dan, volverá al Congreso y se debatirán y votarán en una sola sesión de Pleno. 

Es difícil calcular el tiempo de tramitación, pero no creo que exceda de seis meses. Por tanto, con casi total seguridad, la temporada próxima estará en vigor. Ello significa, a mi modesto juicio, que en 2013 volverá a haber toros en Cataluña. Además, está pendiente de sentencia el recurso de inconstitucionalidad que interpuso el Grupo Parlamentario del PP del Senado. Los aficionados podemos estar esperanzados de que, por una u otra vía, la Fiesta se va a salvar. 

22 marzo 2012

La afirmación del silencio

Virginia Woolf evitó hablar explícitamente de relaciones lésbicas en sus novelas por temor al castigo de la represiva sociedad victoriana. Sin embargo, cada vez son más los estudios feministas que intentan captar en obras como Orlando huellas de las vivencias homosexuales de la autora, quien fue amante de Vita Sackville-West, también en las filas del grupo de Bloomsbury. 

Por pudor quizás, o más bien por clarividencia, por saber hasta qué punto la sociedad podía llegar a ridiculizar la diferencia, Susan Sontag también eludió escribir sobre su vida privada y su lesbianismo, aunque en obras como Notas sobre lo camp exploró la sensibilidad gay; posteriormente a su muerte, en unos diarios publicados por su hijo, Renacida, hay referencias más biográficas sobre sus primeras experiencias amorosas. Annie Leibovitz fue su pareja. 

Rastreando la literatura que afronta el lesbianismo nos encontramos con títulos como Zezé, de Ángeles Vicente, la primera novela lésbica editada en español a principios del siglo XX y que en su día supuso todo un escándalo. Muy valiente a finales de los 70, la aportación de Esther Tusquets, El mismo mar de todos los veranos. Y todo un clásico, Aimé y Jaguar, de Erica Fischer, una historia de amor en el Berlín de 1943 entre una alemana y una judía. 

Entre las novedades, una deliciosa, reveladora, reivindicativa entrega que acaba de publicar Lumen, Por qué ser feliz cuando puedes ser normal, de Jeanette Winterson. Para quienes prefieran el ensayo, hay dos títulos clave: Mentiras, secretos y silencios, de Adrienne Rich, y Amar la fluidez. Teoría feminista y subjetividad lesbiana, de Aránzazu Hernández Piñera, sin olvidar tampoco una biografía, Zami, de la feminista negra norteamericana Audre Lorde (Horas y Horas).

21 marzo 2012

Cupon descuento eDreams

Desde que crearon las agencias de viaje en línea, desplazarse es más barato que nunca, yo lo tengo más que comprobado, desplazarse y encima más barato que si vas a una agencia de viajes física, gracias a que los códigos de descuento de eDreams son sólo para internautas.





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Desde que conozco eDreams es siempre en el primer sitio online que busco antes de contratar un viaje, me gusta su proceso de reserva y compra, siempre lo aconsejo a mis amigos y familia.



La portera beduina

Un día cogió la pelota y empezó a esquivar defensas, miradas y malvados comentarios. El sueño de Maryam Abu Ghanem no era ser una estrella sino demostrar que una beduina puede compaginar el amor al deporte con la fe en Alá. Probar y enseñar el opio universal sin romper el ancestral marco. 

Nadie le quitará la etiqueta de primera profesora beduina de Educación Física en Israel. O la pionera en la liga profesional. Quizá no sea un gran paso para la humanidad, pero sí para muchas niñas beduinas que aspiran a algo más que convertirse en otra esposa del hombre asignado. 

«Desde pequeña, decidí luchar por lo que me gusta y no llorar por lo mal que lo paso», asegura a enfundada en una camiseta del Real Madrid. Otro espejo de su personalidad, ya que mientras la corriente regional -con o sin Primavera Árabe- es azulgrana, esta hija del desierto sigue fiel a su blanco amor de infancia. De niña se ocupaba del rebaño y lavaba los platos en tiempo récord para poder ver a su equipo favorito israelí, Maccabi Haifa. 

Con dos títulos académicos y un máster de educación, Maryam afirma que «la diferencia entre políticos y deportistas es que ellos deben saber mentir mientras nosotros tenemos que trabajar duro». 

Maryam jugó sus primeros partidos como profesional en Israel cubierta de los pies a la cabeza. Nada cómodo para emular a su héroe Iker Casillas, por lo que decidió quitarse el uniforme tradicional. «Las rivales no se creían que la chica que ocupaba la portería era la misma que luego veían toda tapada y con velo», recuerda. 
Para Maryam era importante romper las cadenas sin renunciar a la religión. «Cada vez que posábamos con un trofeo, me ponía detrás de la cámara. No quería ser vista sin velo. Así me aficioné a la fotografía», apunta sonriendo. 

Imparte clases, colabora en un centro comunitario, dirige su academia de baile y estudia fotografía sin perderse un rezo o un partido del Real. 
«Las beduinas no hacen deporte porque piensan que es vergonzoso», confiesa, antes de ahondar en un problema más serio que un error arbitral: «Muchas no pueden estudiar o sufren en el matrimonio, ya que son olvidadas por su marido que se casa con otras tres». 

Detesta escuchar un comentario: «¿Quién querrá casarse con una mujer que corre detrás de una pelota y llega tarde a casa?».

19 marzo 2012

La lucha final

Resulta asombrosa, y en cierto modo consoladora, la capacidad para la compasión que a veces demuestra el ser humano. En estos días, se oye calificar de desproporcionada la decisión de la juez Alaya de decretar prisión preventiva para el ex director general de Empleo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero. Se abunda en que el ahora enrejado llevaba un año declarando ante la Guardia Civil, que si no existía riesgo de fuga, que si estaba colaborando. 

En fin que la juez Alaya se ha pasado. O sea, que si a un cani de la Carretera de Su Eminencia lo trincan pegando un tirón, está muy bien que, con las mismas, lo manden para el trullo, mientras que a un nota que, como él mismo ha reconocido, estuvo en el meollo de un fraude multimillonario, cuyo montante, según las últimas estimaciones, podría aproximarse a los mil cuatrocientos millones de euros, resulta desproporcionado ponerlo a la sombra. Partiendo de la base de que la decisión de mandar a la cárcel a Guerrero obedeció a la petición que, en ese sentido, hicieron la Fiscalía y las acusaciones particulares, incluida la ejercida por la Junta, habrá que concluir que aquí se ha pasado todo el mundo. El problema es que darle vueltas a todo eso puede hacer que nos olvidemos de los que de verdad se han pasado en esta historia, que son aquellos que han defraudado ignominiosamente al erario público.

Tal vez sea que, en el fondo, hay más gente de lo que parece que opina, como aquella exótica ministra de Cultura, que el dinero público no es de nadie. Sin embargo, ya va siendo hora de que empecemos a asumir que en un régimen democrático como, en teoría, es éste, no puede haber -salvo el homicidio- un delito más abyecto que el de distraer dinero del pueblo, delito cuya gravedad se dispara si se hace a gran escala como aquí fue el caso. Sin embargo, más allá de cuestiones, digamos, estéticas o discusiones sobre formalismos, el hecho de que Guerrero lleve desde la semana pasada fumándose los marlboros en la cárcel contiene una enorme carga simbólica. Estamos hablando del primer alto cargo de la Junta que cruza esa puerta. Y la sensación que todo lo invade es que podría no ser el último. Han tenido que pasar muchos años y muchos escándalos para que algo así ocurra. Al entrar en el presidio, Guerrero, y con él toda una forma de hacer las cosas, cruzó la última frontera. Nada, a partir de ahora, debería ser ya igual.

Los llamados 'sindicatos de clase', básicamente UGT y CCOO, vienen quejándose últimamente de estar siendo víctimas de una campaña de desprestigio, aunque en ese ámbito suele utilizarse un lenguaje mucho más belicoso, hablando de guerras sucias, difamación repugnante, criminalización intolerable y cosas por el estilo.

En realidad, más que a una campaña orquestada por un ente fantasmagórico, su particular versión de la conspiración judeomasónica, el desprestigio sindical se ha producido por su forma de hacer las cosas, el papel que han desempeñado, convirtiéndose en una parte más del sistema; el haberse integrado en el stablishment para ponerse al servicio de unos determinados intereses, que ya no son exactamente los de una ideología concreta, como pudo ser hace tiempo, sino los de un partido cuyo único fin es asaltar el poder. Con todo, su mayor problema es que, atrapados en esa paranoia, carecen de la más mínima intención de reflexionar sobre los errores cometidos, de aceptar que no están haciendo bien las cosas, y percatarse de que cada vez resultan más irritantes para la propia clase trabajadora no afiliada a ningún sindicato, que dicho sea de paso, es el noventa y cinco por ciento.

Es obvio que los sindicatos cuentan en España con mayor protagonismo social que el que debería corresponderles por su representatividad, pero eso puede acabarse si se empeñan en seguir incurriendo en los mismos errores. Las manifestaciones del 11M y la convocatoria de una huelga general contra una reforma laboral que hasta Rubalcaba ha reconocido que generará empleo a medio plazo para desgastar a un gobierno que no tiene responsabilidad alguna en los cinco millones de parados, mientras se callan ante los escándalos de los EREs pone de manifiesto una deriva que los encamina hacia su particular lucha final. Una lucha, evidentemente, por la supervivencia.

José Antonio Griñán decía el domingo en estas páginas que comprometía su palabra a que no sabía nada de los ERE. La verdad es que fiarse de la palabra de un político, más aún de un político como Griñán, sitiado por gravísimos escándalos, constituye a estas alturas un ejercicio de ingenuidad supina. Sin embargo, hay quien parece estar dispuesto a darle ese voto de confianza, en sentido literal, además. Uno de esos es nada menos que el locuaz y díscolo José Antonio Barroso, ex alcalde de Puerto Real. Un tipo que va de bocazas y outsider, pero que en el fondo de tonto no tiene un pelo. En Onda Cero avanzó la 'noticia' -así la calificó él mismo- de que si el PP no logra mayoría absoluta el 25M, IU dará su voto a Griñán a condición de que éste se comprometa a limpiar su casa en el plazo de un año. La 'noticia' en cuestión produce risa floja, tanto por la condición como por el plazo. En realidad, eso de lo que tiene pinta es de ser un paripé como una catedral, porque ante la perspectiva de tocar al fin el poder en la Junta, IU parece estar dispuesta a creerse todo lo que le diga el PSOE, del mismo modo que se lo creyó en el Ayuntamiento de Sevilla. Otra cosa, naturalmente, es que también se lo crean los votantes, que sería lo verdaderamente preocupante.

18 marzo 2012

La modernidad de Ayala

Francisco Ayala escribió ensayos, estudios sociológicos, artículos diversos, críticas y obras memorialísticas que han quedado como cumbres del género, pero lo que el autor de verdad apreciaba era su producción literaria, las novelas y cuentos en los que de verdad midió su creatividad y dio cuenta de su manera de ser, de sentir, de percibir la vida, de atrapar el tiempo. 

Ahora, dentro del proyecto de publicación de sus Obras Completas, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores lanza un volumen que recoge toda la Narrativa de quien llegó a superar los 100 años, de quien sigue siendo un autor de culto. De ahí que esta publicación se convierta en una oportunidad magnífica para que quienes aún no le hayan descubierto -esos lectores sensibles que siguen existiendo- puedan acceder a un recorrido inclasificable, personal. 

Un apasionante viaje bifurcado en múltipes senderos, porque Ayala se convierte en un aldabonazo en las conciencias en obras como Los usurpadores o La cabeza del cordero, donde señala con el dedo los desastres de cualquier guerra, los males del poder mal gestionado, del odio entre iguales, pero también se transforma en un creador con una capacidad innata para emocionar, para transmitir la fugacidad de los momentos felices, la eternidad del sentimiento amoroso. Basta acercarse a El jardín de las delicias. 
De la modernidad del narrador, una modernidad que bebe en las fuentes cervantinas y de las vanguardias, habla en el prólogo a la edición la hispanista Carolyn Richmond, su viuda y una de las mejores conocedoras de su obra. «De Cervantes heredó la multiplicidad de los puntos de vista a que se presta siempre nuestra problemática realidad; de los movimientos artísticos de la vanguardia, la experimentación y fragmentación estéticas como base de una recreación para algo totalmente nuevo», señala. 

Autor del cuento que Borges incluyó entre sus favoritos, El hechizado, Francisco Ayala creyó siempre en el papel activo del lector, en su capacidad para interpretar los textos partiendo de su propia sensibilidad y circunstancias; de ahí el carácter abierto de unos escritos que nunca dejan de parecer actuales, en los que la invención, la vivencia y la reflexión caminan de la mano, demostrando hasta qué punto se adelantó a su tiempo y rompió las fronteras de los géneros; hasta qué punto la creación literaria fue para él una especie de aliento vital. 

El tomo incluye, además, sus primeras novelas, que él calificaba como tanteos juveniles (Tragicomedia de un hombre sin espíritu e Historia de un amanecer), sus libros vanguardistas (El boxeador y un ángel y Cazador en el alba), y otros títulos como Historias de macacos, Muertes de perro, El fondo del vaso y La niña de oro y otros relatos. Títulos todos muy ligados a las circunstancias vitales del escritor, como él mismo reconoce en un pequeño y clarificador prólogo que escribió en 1993. 
La entrega coincide en las librerías con otra publicación, Francisco Ayala en 'La Nación' de Buenos Aires (Pre-Textos), una treintena de artículos de diversa índole, reunidos por primera vez en un libro por la especialista en su obra Irma Emiliozzi, que salieron en su día en el suplemento cultural del diario argentino. 

La recopilación refleja la especial relación del escritor con el país y con el grupo de escritores reunidos en torno a la revista Sur -Borges, Bioy Casares y las hermanas Ocampo-. En definitiva, una ventana más para acceder a los intereses de quien fue ante todo el autor de una vida plena.

17 marzo 2012

Un tesoro escondido en una caja

Se llamaba Frank Oscar Larson y se crió en una familia de emigrantes suecos en el barrio de Queens. Combatió en las tropas aliadas durante la Gran Guerra y falleció prematuramente en 1964 por los efectos del gas mostaza después de una brillante carrera como ejecutivo de una entidad bancaria de Wall Street. 

Sus hijos eran conscientes de que Frank era un violinista aficionado. Pero no conocían el alcance de su pasión por la fotografía, que cultivó durante décadas como un vicio solitario. A espaldas de la curiosidad de sus colegas del banco o de los ojos inquisitivos de su mujer. 

Nadie en su entorno se molestó en revisar las fotos de Frank después su muerte y sus negativos terminaron olvidados en el sótano de uno de sus hijos. Dentro de una caja de zapatos que su nuera descubrió por casualidad en el verano de 2009. «Mi padre acababa de morir y mi madre estaba revisando sus pertenencias en su casa de Maine cuando se encontró entre sus pinceles esta caja con unos 100 sobres llenos de negativos», explica a Soren, nieto de Frank y cámara de la agencia Reuters. «En todos estaba anotada la fecha y el lugar donde se habían hecho las fotografías y ella reconoció la letra de mi abuelo». 

Al principio, Soren no era consciente de lo que tenía entre manos. Su intención era expurgar los negativos pensando que contenían imágenes de la familia. No sabía que aquellos sobres eran el fruto de una exhaustiva exploración fotográfica de la ciudad. «Ni siquiera tenía un escáner pero lo compré», recuerda, «las fotos me parecieron muy hermosas y pensé en crear una página web. Pero fue un proceso muy lento porque cada sobre incluía unos 20 o 30 negativos y era difícil evaluar su calidad hasta verlos en positivo».

Las imágenes de Frank se expusieron por primera vez en una galería de Los Ángeles. Pero la intención de su nieto era exhibirlas entre lo muros de uno de los grandes museos de Nueva York. «Mi impresión era que los neoyorquinos sabrían apreciarlas como merecen porque sus protagonistas podían ser sus abuelos o sus bisabuelos», explica, «las fotos de mi abuelo son un retrato colectivo de la ciudad». 

Así fue como Soren contactó con los responsables del Museo de Queens, cuya sede está en el extremo occidental de Corona Park y a tan sólo unos metros del lugar donde se disputa cada año el US Open. «Las fotos me causaron una impresión muy fuerte desde el primer momento», explica Louise Weinberg, responsable de archivos del museo y comisaria de la exposición, «el trabajo de Frank no tiene nada que envidiar al de fotógrafos como Robert Frank, Walker Evans o Henri Cartier-Bresson. Sus imágenes juegan con los reflejos de los cristales y con el contraluz y nos sumergen en la atmósfera de una ciudad muy distinta de la que conocemos». 

Las imágenes ayudan a desentrañar el carácter de Frank. Un hombre introvertido que empezó a trabajar como auditor al regreso de la guerra en una rama de BNY Mellon en la que se jubiló como vicepresidente al final de su vida laboral. «Yo no tengo ningún recuerdo suyo porque murió cuando apenas tenía tres años», dice Soren de su abuelo, «lo que sé es lo que me contaba mi padre. Que era un señor decente y poco expresivo. El típico hombre sueco. Si le preguntabas algo, casi siempre tardaba en responder porque quería dar la respuesta más adecuada. Sus hijos siempre dijeron que había sido muy buen padre y entiendo que también un artista frustrado. Siempre trabajó en un banco en un rascacielos de Manhattan. Supongo que la fotografía era un modo de dejar ese mundo por unas horas». 

Frank siempre fue un fotógrafo ocasional. Pero no se tomó en serio su afición hasta los años 50. Quizá como una excusa para pasear por la ciudad o como una forma de aliviar la soledad cuando sus hijos se fueron a estudiar fuera de casa. El Museo de Queens ha colocado en una vitrina sus cámaras: dos Rolleiflex con objetivos gemelos que Frank sostenía a la altura de la tripa antes de disparar. Junto a ellas están los recibos de una tienda especializada y su fotómetro. También retratos familiares donde se le ve acompañado por sus hijos, sus suegros o su mujer. 

Frank no se decidió a probar suerte como fotógrafo profesional. Pero no siempre se guardó las fotos para sí mismo. Algunas las enviaba a concursos de aficionados y otras las compartía con el club de fotografía del vecindario. «Era miembro del Flushing Picture Club», explica Soren, «se reunían una vez al mes para mostrar sus fotos. Algunos negativos tienen una anotación que indica que ésos eran para el concurso». ¿Por qué no enviarlas a una revista profesional? «Eran otros tiempos», aventura la comisaria Weinberg, «no creo que Frank tuviera interés por dejar una vida apacible. Él tenía un gran amor por sus hijos y por sus nietos y era una persona modesta». 

Las imágenes nos transportan a un Nueva York que ya no existe. Ni en Queens ni en Chinatown ni en Times Square. Esos eran los lugares favoritos de Frank, cuyo trabajo deja entrever su sensibilidad y su simpatía por el hombre corriente: la taquillera, el zapatero remendón o los ejecutivos que hacen cola en la ventanilla de AP para recoger las informaciones de bolsa. 

En sus imágenes se percibe también su gusto por el humor y los detalles tiernos. Una muestra a un padre esperando en la estación de Grand Central con una muñeca que ha comprado para su hija. Otra presenta a dos mandatarios con chaqué fumando a escondidas en la tribuna de autoridades durante el desfile de San Patricio de Nueva York. 
Frank falleció en el sótano de su casa de Queens en 1964. Para entonces se había mudado a un chalecito de Connecticut. Pero había vuelto a la ciudad para ver a su familia y visitar la exposición universal. Nunca lo logró. Pero sus fotografías se exhiben en el Museo de Queens: uno de los pabellones de la exposición.

Este articulo lo ha escrito: E. Suarez.... puede ser Emilio, Eustaquio, Eva, Eleuterio o Evaristo, para vamos que es suyo, de su puño y letra. Internete es un agco, te lo copian todo, ay señor...

15 marzo 2012

Licencias irregulares de los bares

La asociación de vecinos Estación de Córdoba reclamará al Ayuntamiento que regularice «la situación de las licencias» de los bares de la zona, puesto que considera que «la mayoría fueron concedidas de forma irregular», por lo que aseguró que, en algunos casos, pedirá que se revoque el permiso.

El abogado de esta entidad, Juan Cebollo Arteaga, explicó que los residentes en el entorno de Plaza de Armas iniciarán un procedimiento administrativo por el modo en que fueron adjudicadas estas licencias, cuando terminen de presentar reclamaciones para la declaración de zona acústicamente saturada, según informa Europa Press.

En este sentido, Cebollo Arteaga, que indicó que los vecinos llevan presentando denuncias desde hace más de cinco años por las molestias que les ocasiona la movida, defendió que la acumulación de locales nocturnos conlleva un «alto nivel de emisión de ruidos» en la zona.

El abogado señaló que entre cinco y siete bares en este barrio incumplen tanto los horarios de cierre como «los términos en que fueron concedidas las licencias», y apuntó que la asociación vecinal pedirá al Consistorio -que dijo que ha cometido «irregularidades administrativas»- la revisión de estas licencias, puesto que «no han contemplado en todos los casos las ordenanzas».

Además, aseguró que, si el Gobierno local no estima este procedimiento administrativo, los vecinos recurrirán a la vía judicial.

Por su parte, la presidenta de la asociación, Dolores Dávila, aseguró que, aunque los residentes vieron este fin de semana «presencia policial» por el barrio, ha habido «algo de 'movida'», si bien dijo que «un poco menos que otros fines de semana», aunque lo achacó principalmente al «mal tiempo». También señaló que los establecimientos que venden bebidas alcohólicas fuera del horario establecido por la Junta de Andalucía «han seguido» con su actividad.

La plataforma vecinal de La Calzada, creada por el temor de que se realoje en la zona a chabolistas, celebrará hoy una concentración en contra de que un edificio de 60 viviendas de protección del barrio pueda convertirse en una promoción de pisos sociales, informa Efe.

En una carta dirigida a responsables públicos, la plataforma pide que no se autorice «el realojo del citado edificio de VPO para viviendas sociales, y menos para el realojo de los chabolistas de Los Bermejales, dada la saturación de la zona», donde hay casi 200 pisos de promoción pública, según sus cálculos.

Además, piden que se destine este inmueble para VPO y que se cumplan así «las expectativas de muchos ciudadanos que lo han solicitado».

14 marzo 2012

Las pesadillas de María

Se pusieron en marcha todos los mecanismos, y todos fallaron. María del Carmen S.C., la reclusa acusada de haber asesinado a sus dos hijos y que el pasado domingo se ahorcó en su celda, lo hizo a escasos dos meses de que se celebrase el juicio contra ella y sometida a un Plan de Prevención de Suicidio (PPS) en prisión que se ha revelado ineficaz. Vivió dos pesadillas, la de saberse asesina de sus hijos y el rechazo de sus compañeras de cárcel. Las presas no querían estar con ella y además, su estado anímico había empeorado ante la cercanía del juicio, que se iba a celebrar en mayo. Empezaba a ser consciente de que había muy pocas, o nulas posibilidades de salir de prisión. A pesar de la vigilancia, su celda estaba llena de cordones. Le bastó uno.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular, que ejercía su ex marido, coincidían en que María del Carmen S.C. había asesinado a sus hijos con alevosía y agravante de parentesco, y pedían 40 años de cárcel.

Según pudo saber, María del Carmen, o María como se hacía llamar, utilizó un cordón para colgarse. Lo obtuvo sin dificultades en un curso de manualidades que seguía en prisión. Pero no es el único cordón que se halló en su celda, «había muchos más», indicaron fuentes del caso. Le sirvió porque era menuda, pesaba poco, y resistió. Lo normal es que los presos en los que existe un riesgo autolítico no tengan acceso a objetos como cordones, cinturones o cuchillas. Pero nadie advirtió que María podía ahorcarse. Aún hay más. En los centros penitenciarios tampoco debería haber elementos desde los que tender una cuerda. María sólo tuvo que enganchar el cordón a una rejilla de ventilación. Y todo ello bajo un PPS.

Fuentes penitenciarias indicaron que hay dos niveles en el PPS. El más alto es que el que suele tener el preso al ingresar en prisión y que consiste, sobre todo, en una vigilancia permanente por parte de otro recluso. Éste es el que tuvo María al principio. Pero una vez que se descartó un peligro inminente de que intentase atentar contra su vida, pasó a un nivel más 'suave' y sólo con acompañamiento nocturno.

Este es el que tuvo María hasta hace 10 días. Las mismas fuentes indicaron que las presas acusadas de homicidio de menores, o como en este caso, de filicidio, están muy mal consideradas en el ambiente carcelario. «Ninguna presa quería estar con ella», aseguraron. De hecho, para el acompañamiento nocturno se llegó a plantear que cada noche ella se desplazase a una celda. Pero, hace un par de semanas, un educador detectó un empeoramiento de su estado anímico, y propuso retomar el nivel más alto del PPS, es decir, era necesario un apoyo permanente por parte de otra reclusa. María se negaba a esta medida. Pidió que se le retirase el PPS, a lo que la Junta de Tratamiento se negó, según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno. El pasado domingo, María aprovechó que estaba sola en la celda, «por un despiste de la presa que la acompañaba», según Instituciones Penitenciarias, y se ahorcó. Cierto es que la mujer estaba sola en la celda, pero también que el módulo de mujeres del Centro Penitenciario de Valladolid, de reducidas dimensiones, acoge tan sólo a una treintena de presas, por lo que su control es sencillo. De hecho, en la actualidad, la única interna con PPS era María. Sin embargo, las dos funcionarias del módulo no fueron conscientes de lo que ocurría.

María había empezado a asumir las consecuencias de sus actos. «Estaba muy mal», apuntaron quienes coincidieron con ella. Hasta hace muy poco, actuaba como si no fuese responsable de la muerte de sus hijos y su letrado había intentado restrasar lo más posible el señalamiento del juicio. Todo ello a pesar de que los forenses que la examinaron determinaron que era imputable. Es decir, sabía lo que hacía cuando mató a los niños y quería hacerlo.

El doble crimen, que se produjo en un piso de la calle Adolfo Miaja, se descubrió el 9 de diciembre de 2010. Los pequeños, de 9 y 11 años fueron sedados por la noche con 'Orfidal' «porque estaban muy nerviosos» y su madre los asfixió. La principal hipótesis fue que actuó por venganza, ya que desde que se había separado no aceptaba el rol paterno de su ex marido y boicoteaba las visitas alegando enfermedades o tareas escolares. «Hay mucha rabia, tenía que soltarla», dijo en una carta a su exmarido tras el crimen.

«Los niños están muertos». 9 de diciembre de 2010. María del Carmen S.C. había sedado y asfixiado a sus dos hijos, Jairo, de 9 años, y María, de 11, 18 horas antes de enviar un sms a su vecino. «Los niños están muertos», escribió. El hombre acudió al piso y descubrió los cadáveres, y prácticamente a escondidas, avisó al servicio de emergencias. «Si llamas al 112 voy a la cárcel», le dijo.

12 marzo 2012

Curso de mecanica y motociclismo

«Es la única escuela especializada de competición de motos», explica Roberto Fuentecilla, un alumno sevillano de 22 años. Hizo la prueba de acceso en la que tuvo que demostrar sus conocimientos deportivos, técnicos y de inglés. Además, pasó un test psicotécnico y una prueba práctica. Aprobó y acude a clase de lunes a viernes cuatro horas por las tardes, aunque también existe el turno de mañana. 

«Mis padres me apoyaban: a él [por su progenitor] le gustaban las motos y no puso muchas pegas», explica. Dejó su ciudad natal y se trasladó a Barcelona. A través de Monlau Competición, se gestionó un piso de alquiler para vivir en la Ciudad Condal como hacen la mayoría de sus compañeros que proceden de otros lugares de España.



«Las prácticas las hacemos en la sede y a partir de te buscan equipos», explica. Él está en ese punto y le ha tocado seguir su formación con la división deportiva de Monlau: «Los alumnos somos segundos mecánicos de los oficiales». Cada profesional trabaja con una moto y con un piloto y en su caso, asiste al que está con el italiano Francesco Bagnaia, de 15 años, que correrá el Campeonato de España de Velocidad (CEV) junto a Álex Márquez, María Herrera y Marco Baldassarri. 

«Si no funciona el mecánico, no funciona el piloto», explica. Sus favoritos son Jorge Lorenzo, Marc Márquez y Valentino Rossi. A veces, reciben clases magistrales de los profesionales y consejos como los del director de la escuela, Emilio Alzamora. 

Roberto ha logrado más de un ocho de nota media y no hay ninguna asignatura teórica que le disguste. Sus favoritas son Motores y Electricidad y tiene claro su objetivo: «Me gustaría quedarme en el equipo Monlau», afirma. De momento, tiene garantizadas las prácticas para toda la temporada que dura el CEV aunque pone la vista un poco más arriba. «Hay compañeros que estuvieron en 2o y ahora trabajan en Moto2». 

En cambio, Juan Vicente Pérez tiene 20 años y aspira a trabajar como profesional en el área de automovilismo. Procede de Alicante y está en la escuela desde 2009, cuando se matriculó en el curso de Iniciación después de acabar el Bachillerato científico.

«Busqué mecánica de competición en internet y encontré a Monlau», recuerda. Ahora, está en el segundo curso y le cuesta unos 6.000 euros al año que se dividen por mensualidades: «Me lo pagan mis padres y me exigen que saque buenas notas». 

Una de sus materias favoritas es Electricidad y la que menos le gusta es Inglés: «Soy muy malo en lenguas». Ya le han concedido las prácticas y le ha tocado con el equipo Epic Racing, que corre en la Fórmula Renault 2.0. Por la mañana también cursa el grado superior de Automoción en el Centro de Estudios Monlau para tener otro título oficial. 
«Intentamos no tener mucho tiempo libre y aprender lo máximo», explica. Cuando finalice su formación en Monlau, buscará trabajo, si puede ser en competición, y quizá estudie una Ingeniería Técnica Industrial, especializada en Mecánica. «Siempre he tenido muy claro que quería dedicarme a esto», concluye. 

Alumnos de la Escuela Mecánica de Moto, durante sus prácticas en las instalaciones.

11 marzo 2012

Viviendo con radiactividad

Unas 150.000 personas han dejado el área de Fukushima tras el desastre nuclear, pero otras muchas siguen viviendo en zonas contaminadas. El Gobierno ha dividido el territorio en zonas de mayor o menor exclusión, según la radiactividad, aunque los niveles de riesgo cambian en pocos metros, ya que la contaminación se dispersó aleatoriametne por la lluvia y el viento en lo que el fotógrafo Robert Knoth describe como «una tierra de sombras». 

«Hemos visto pérdida de cultura y tradición, de comunidad, de forma de vida, de salud e incluso vida», cuenta tras recorrer la región japonesa junto a la documentalista Antoinette de Jong. «Pueblos habitados durante 2.000 años están ahora vacíos. Con tiempo, cuidado y cariño, las gentes del lugar han adecuado el paisaje hasta estar en casi perfecta armonía con él. Se puede observar su respeto por la naturaleza en la forma en la que construyen sus casas, trabajan sus huertos y mantienen el ganado. Pero en pocos meses, todo esto, que estaba fuertemente enraizado y había sido preservado durante siglos, ha empezado a desmoronarse». 

El resultado de su trabajo ofrece una radiografía humana del desastre, recogida en la exposición Shadowlands, impulsada por Greenpeace. Imágenes y testimonios que muestran cómo ha cambiado la vida de centenares de miles de japoneses. «El desastre nuclear está teniendo un impacto dramático en los habitantes de una gran área», advierten los autores. «La naturaleza se está adueñando de los lugares. Los monos buscan comida en los límites de los pueblos, los osos vagan por los cultivos, las grúas se yerguen sobre el imponente escenario, las hierbas se apoderan de los huertos. Caminando por estos pueblos, uno tiene un sentimiento de pérdida terrible».

10 marzo 2012

El unico disco de Paralisis Permanente

Muchas cosas han pasado entre el cuarto y el quinto concierto del disco El acto. La principal, la muerte de Eduardo Benavente, su mayor artífice, en un accidente de tráfico en 1983 cuando apenas contaba con 20 años. Su prematura desaparición truncó el brillante camino de una de las voces más prometedoras de la música española de comienzos de los 80, lo que se ha denominado (habrá que usar el término), Movida. Un camino que ayer volvió a retomar la amante de Benavente, Ana Curra, en un concierto de recuerdo a Eduardo, a su grupo Parálisis Permanente y a ese sonido que abrió las puertas en España a la avalancha punk y siniestra. 

En los 29 años que separan el cuarto del quinto concierto de El acto, la industria de la música se ha derrumbado y los compositores han dejado las guitarras en favor de los ordenadores. La tecnología ha llegado también al directo, con proyecciones y sonido digital. El número de grupos se ha disparado, pero los músicos han perdido ese aura de ídolos casi revolucionarios para convertirse en una pieza más de la industria del espectáculo. Y, por si fuera poco, ya no se puede fumar en los conciertos. Por estos motivos, Ana Curra se tomó este quinto concierto no como una continuación de donde lo dejaron tras su actuación en León, aquel 13 de mayo de 1983, sino como un «funeral festivo» en honor a Benavente. «Ya sabéis cómo va esto», avisó Curra a las primeras de cambio. «Esto es un recuerdo a los ausentes, y no sólo a los míos, sino a los de todos vosotros», apuntó, para luego decir que Eduardo «estará sobrevolando» la sala Kapital de Madrid, donde se celebró la actuación. 

Retirada durante años del rock, Ana Curra reclutó para la resurrección de El acto a César Scappa (guitarrista, escritor y su actual pareja), Manolo UVI (bajo y excomponente de La UVI y Commando 9mm), José Battaglio (guitarra y miembro de La Frontera) y Rafa Le Doc (batería). Un quinteto curtido que se ha atrevido a volver a grabar cuatro de los temas del que fuese único disco de Parálisis Permanente. 

Aquella historia truncada marcó a muchos, como se pudo ver ayer en una sala Kapital colapsada y que demostró ser un lugar poco apropiado, con sus cuellos de botella, su diabólica disposición y sus dificultades sonoras, para rememorar aquellos tiempos que se fueron y que sólo a través de la música parecen volver. Olor a cuerazo, crestas y pelos de colores, besos, reencuentros, Amaral por aquí, Jesús Ordovás por allá, nostalgia festiva y ganas de cantar aquellas 13 canciones. 

Ana Curra, que fue el animal más bello de la Movida, salió cubierta con una gasa de rejilla negra que dejaba ver su ropa interior y de una chupa de cuero encima. A sus 53 años, se puede permitir revivir el look sexual y afilado de Parálisis Permanente sin que haya que lamentar ningún estrago por el paso del tiempo. Poniendo su voz en el lugar de él, la superviviente de Parálisis arrancó con El acto y el Quiero ser tu perro (desembarco en español del I wanna be your dog de Stooges), abalanzándose sobre los teclados para emular a John Cale. Luego Nacidos para dominar, Te gustará, Yo no y esa maravillosa versión del Héroes por la que muchos aprendieron lo que quería decir David Bowie. A partir de ahí, la locura y el karaoke colectivo: Tengo un pasajero y sus historias del mono, el Quiero ser santa del que luego se apropió Alaska, Vamos a jugar, Esto no es, Jugando a las cartas, Todo el mundo y un simbólico Unidos («Van a morir unidos») antes de un bis apoteósico bajo una proyección con la imagen de Benavente: Adictos a la lujuria, Autosuficiencia y Un día en Texas.

09 marzo 2012

Reconversión en el sector del automóvil

«El sector del automóvil en Europa está en peligro y en la Comisión Europea (CE) no son conscientes de ello» anunció Sergio Marchionne, más en su papel de presidente de la Asociación de Constructores Europeos (ACEA) que en el de consejero delegado de Fiat-Chrysler. 

Señaló que en Europa hay un excedente de capacidad de producción del 20% que está drenando a los fabricantes. Y dada la importancia del sector en empleo e inversión, sería necesario que la CE se pusiera al frente de la reconversión. «Tendría que hacer lo mismo que con el sector del acero hace 20 años. Si lo deja en manos de los gobiernos, no se avanzará», dijo. Y recordó que Fiat ha cerrado una fábrica en Sicilia. 

También criticó al órgano de gobierno europeo porque no existe una política industrial referida al automóvil pero sí una gran cantidad de normas que afectan al sector en seguridad, emisiones, etcétera. Señaló que tampoco ha sido capaz de lograr un mercado único en su territorio, lo que complica la actividad comercial. 
Marchionne considera equivocada la política sobre las emisiones de C02. Como máximo directivo de Fiat-Chrysler, aseguró que no tienen dinero «para salir a jugar a cosas inciertas». 

Estima que los coches electrificados -aunque hay un 500 eléctrico a punto- van a seguir siendo marginales mucho tiempo porque las energías alternativas son caras y la gente no los compra. En cambio, indicó que el aumento del precio del petróleo no parece afectar a las ventas, ni tan siquiera la de los grandes pick up en EEUU. 
Sobre sus marcas, dijo que Fiat debe concentrarse en los coches pequeños y medios dejando la demanda de los más grandes para Lancia y Alfa Romeo. Por tanto, no habrá sucesor para el Croma, al que definió como «un coche excelente sin éxito». Cree que es un tipo de modelo que el público europeo no espera de Fiat, pero que puede valer en América Latina o en China.

Por ejemplo, el nuevo Dodge Dart se va a producir en China para ser vendido como Fiat porque «allí la gente no nos considera un fabricante de coches compactos». En Ginebra, la marca ha presentado el 500L, un pequeño monovolumen fabricado en Serbia. 

Volvió a insistir en que busca con urgencia un nuevo socio, algo que en su opinión deberían hacer todos los demás fabricantes. 

«Es necesario compartir gastos y preservar nuestro dinero. Carece de importancia para un fabricante generalista si se comparten plataformas, motores o cajas de cambio. Evidentemente, no es el caso de BMW, que necesita preservar su carácter con motores suyos, de la misma forma que nosotros garantizanos una especificidad a Ferrari y Maserati que ahora queremos ampliar a Alfa Romeo». Respecto a que esta marca pueda vender 400.000 unidades, indicó que dependerá de que exista una gama suficiente. Con la actual, es imposible. 

Sobre la alianza que tiene Fiat con Tata en la India, Marchionne aseguró que va a ser redimensionada, dadas las nuevas circunstancias en lo que a producción y motores se refiere. 

Respecto a la de General Motors con PSA Peugeot-Citroën, al que había señalado como un posible socio de Fiat-Chrysler, aseguró no estar envidioso del presidente de GM. Anunció que este año espera vender cuatro millones de unidades en todo el mundo, con lo que Chrysler habrá retornado a su nivel normal en EEUU.

08 marzo 2012

La venganza de Madonna

Toda la atención se ha concentrado hasta ahora en I don't give a..., el tema con el que Madonna se desquita de Guy Ritchie tras su calvario matrimonial: «Me importa una mierda...». Y se ha hablado también mucho de Gang bang, la canción más impetuosa de su nuevo álbum, donde la material girl promete volver a disparar en la cabeza a su amante si algún día coinciden en el infierno. 

Pero en MDNA, que así se llama el disco que saldrá a la venta el próximo día 26, hay también sitio para la celebración del amor y de la vida. A sus 53 años, Madonna admite que tiene que soltar las riendas y dejarse llevar (Falling free), se confiesa como una yonqui emocional (I'm addicted) y advierte que sigue siendo, ante todo, una pecadora (I'm a sinner). 

Tal vez por eso, después de los latigazos vengativos de electro house (con la ayuda del DJ italiano Marco Benny Benassi y del francés Martin Solveig), Madonna vuelve a confiar en la mano amiga del productor británico William Orbit, artífice del brillante Ray of light. 

Pero si alguien define el presente y el futuro de la cantante femenina más exitosa de todos los tiempos (300 millones de discos vendidos, y sumando) es, sin duda, su novio de 24 años, el bailarín Brahim Zaibat. A él va dedicado el tema Superstar, en el que la cantante confiesa a la francesa su devoción en cuerpo y alma (Oh La la) y promete compartir con él su clave secreta del teléfono móvil. Por ahí se empieza... 

Madonna parece decidida a que 2012 sea de nuevo su gran año, que podría culminar con campanas de boda (él le ha hecho ya la propuesta formal y corren rumores sobre los preparativos nupciales). Pese a la tumultuosa relación de ocho años con Guy Ritchie, la cantante ha confesado que no quiere vivir sola, que echa de menos «algunos aspectos» de la vida en matrimonio y que necesita «un socio» en su vida, como la mayoría de los mortales. 

«No puedo escribir en una pieza de papel: no tendré relaciones con hombres más jóvenes'», admitió Madonna a la cadena estadounidense de televisión ABC. «Ocurrió porque ocurrió. Es mi parte romántica. Encontré a alguien por quien sentí algo… y casualmente tenía esa edad»(la misma que Jesús Luz, el modelo brasileño que le precedió). 
Give me all your luvin, el tema que sirvió de anticipo de su duodécimo álbum y que ya adelantó en la Superball (asistida por M.I.A. y por Nicki Minaj), tiene también algo de declaración directa y contagiosa a su nuevo amante, al que conoció en los almacenes Macy's en septiembre de 2010. Le vio bailar hip hop durante el lanzamiento de su marca de ropa Material Girl, y el calambrazo fue mutuo e inmediato. 

La presencia entre líneas de Zaibat se detecta también en la letra enamoradiza de Masterpiece, que ya anticipó en la banda sonora de W. E., la película sobre el romance transgresor entre el rey Eduardo VIII y la americana divorciada Wallis Simpson, con la que Madonna ha intentado -sin éxito- quitarse la eterna espina del cine en este año ajetreado. 

La ambición rubia aspira pues a volver por sus fueros a golpe de electro pop, caminando por la senda de aquel Confessions on a dance floor. Y aunque Give me all your luvin ha pinchado a las primeras de cambio, aún hay terreno abonado para la redención entre los 16 cortes del nuevo álbum. 
En la primera audición en Abbey Road, la crítica coincidió en destacar dos temas que llevan precisamente el sello de Martin Solveig: I fucked up y Turn up the radio. Se trata, en cualquier caso, del álbum más sincero y autobiográfico de la diva, que parece haber roto el pacto de silencio tras la separación de su segundo marido (el primero fue Sean Penn). Intentó ser una «buena chica» y una «esposa perfecta», o eso dice (canta, mejor dicho). Pero se supone que no respondió a las expectativas de Guy Ritchie, y si al final fracasó, le «importa una mierda...».

A Ritchie, padre de su hijo de 11 años Rocco (a su hija mayor, Lourdes, la tuvo con Carlos León), le acusa de haberla vampirizado y «disminuido» como madre, esposa y artista. De algún modo, MDNA tiene algo de desquite personal de la útlima década y declaración de principios para la nueva era, marcada por Brahim Superstar Zaibat. 
Pese a las referencias bien directas, Ritchie no ha dicho aún esta boca es mía. Sus últimas declaraciones se remontan a 2011, cuando declaró a la revista Details que no se arrepiente del tiempo pasado con Madonna. «Pero el drama era excesivo, me metí en un culebrón y viví así durante un periodo demasiado largo de mi vida». El director de cine se ha gastado siete millones de euros en reformar la mansión que ha adquirido.

07 marzo 2012

Golpeando en eeuu

El dramaturgo Tennessee Williams sentía un apego especial por Camino real: la obra que empezó a escribir en Nueva Orleáns en 1946 y que estrenó siete años después en un teatro de Manhattan. «Escribirla fue como construir un mundo distinto», confesaba el autor nervioso en la víspera de la première. El montaje lo dirigió su amigo Elia Kazan, que asumió el desafío de moldear sus personajes fantasmagóricos y no le salió bien: el público se fue espantado de la sala y los críticos asestaron a la obra un golpe del que todavía no se ha repuesto. Ahora los responsables del teatro Goodman de Chicago le han confiado el texto a Calixto Bieito. 

El montaje de Bieito se ha estrenado este fin de semana y supone el debut americano del director español, al que los herederos del autor han dado carta blanca para alterar a su antojo el contenido de la obra. Mano a mano con su colega Marc Rosich, Bieito ha elaborado una versión que elimina escenas enteras del original, incluye elementos transgresores de cosecha propia e intercala fragmentos de las memorias de Tennessee Williams. 

A Bieito le precede aquí su fama de provocador por la obscenidad de sus montajes operísticos y Camino real no es una excepción. Pero esta vez se podría decir que la crudeza la exige el texto de la obra, que transporta al espectador a la ciudad fronteriza de un país latinoamericano donde imperan la decadencia y la inmoralidad. 
Williams solía definir Camino real como «un territorio donde se ha secado la fuente de la humanidad» y esas palabras podrían definir también a sus habitantes. Un puñado de sombras que ha encontrado refugio en este lugar donde el paso lo marca un siniestro maestro de ceremonias que impone su ley con las herramientas propias de cualquier estado policial. 
La obra se abre con unas palabras que en el texto original intercambian Don Quijote y Sancho, y aquí se convierten en el soliloquio de un personaje que se mueve borracho por el escenario y que no es sino un trasunto del propio Tennessee Williams. 

«El azul es el color de la distancia y de la nobleza», declama mientras apura la botella de licor, «por eso un viejo caballero debería llevar siempre un lazo azul atado a los restos de su armadura o a la punta de su lanza. Algo que sirva para recordarle la distancia que ha recorrido y la que todavía le queda por recorrer». 
Las palabras son el prólogo de un recorrido onírico por un lugar tan inhóspito como irreal, habitado por personajes que han llegado hasta aquí empujados por los sinsabores de la vida. Hay una vieja prostituta con unas botas de leopardo que se revuelca por el escenario, ofreciendo sus servicios y declamando frases sin sentido, y un prisionero al que acribilla un policía al intentar escapar de la ciudad. También una mujer francesa que se deja penetrar por un chapero en una esquina y una madre cuya hija se contonea en un orgasmo simulado después de recobrar milagrosamente la virginidad. 
Algunos personajes de Camino real los toma prestados Williams de personajes de la literatura universal. Es el caso del amanerado barón de Charlus de los libros de Proust, que aquí canta con una cadena al cuello mientras se deja sodomizar por un policía. También del poeta Lord Byron y de Casanova, al que los años han convertido aquí en un hidalgo afrancesado que mendiga sin éxito el amor de una mujer y escupe versos desgastados sobre su bastón. 

En su introducción a la obra, Williams describe Camino real como un puerto tropical con «un parecido confuso a lugares como Tánger, La Habana, Veracruz, Casablanca, Shanghai o Nueva Orleáns». Pero Bieito ha optado por recrear el enclave en un entorno oscuro y sin más aderezo que un portamaletas, un contenedor de basura y una alambrada que transmiten la impresión de que sus habitantes están atrapados en un lugar en el que no quieren estar. 

Y sin embargo, no es la oscuridad lo que define el montaje de Bieito sino la oposición entre la atmósfera depravada del lugar y el declive inexorable de sus habitantes. Porque sus diálogos sombríos están puntuados por momentos de euforia repentina, como aquél en el que Esmeralda simula un orgasmo sobre un contenedor de basura o la explosión de luces de neón que inunda el escenario cuando una mujer grita que es tiempo de fiesta. 

«Mi intención era dar a la audiencia algo que fuera salvaje», decía de su obra el propio Williams en 1953. «Quería provocar la sensación que transmiten las imágenes cambiantes de los sueños. La libertad de la obra no es caos o anarquía, sino el fruto del diseño minucioso y yo he puesto más atención a la forma que en ninguna otra obra anterior. La libertad no la logra uno sólo trabajando libremente». 
La acción se desarrolla en una plaza donde se alojan un hotel de lujo y una especie de albergue donde se citan los homosexuales a media luz. Y su protagonista no es ninguno de los sospechosos habituales, sino un boxeador negro que llega al puerto sin un dólar antes de volver a casa. 

El boxeador se llama Kilroy y al llegar dice que tiene el corazón «tan grande como una cabeza de bebé». Los expertos han querido ver en el protagonista una alegoría del envés del sueño americano. Pero también de los propios demonios de Williams, que por entonces había alcanzado la fama pero vivía en un país que no le permitía desvelar con naturalidad su homosexualidad. 
«Uno no puede enfrentarse a esta obra si no conoce la oscuridad que habitaba dentro de Tennessee Williams», decía Bieito este fin de semana. «Siempre estaba buscando el amor, la esperanza y la libertad. A mí me ocurre lo mismo, pero a veces soy muy pesimista porque vivimos tiempos difíciles. Yo pienso en el futuro que le estamos dejando a nuestros hijos y ese sentimiento es lo que intento proyectar sobre el escenario». 

Se podría decir que Bieito ha transformado Camino real en un musical intercalando entre las escenas canciones populares latinoamericanas como Noche de ronda o Solamente una vez. En ocasiones sus notas ofrecen un contrapunto irónico a un pasaje de crueldad. Otras veces se funden con los destellos de ternura que impregnan los diálogos de la obra. «Yo quería hacer un poema», decía el propio Bieito. «En un poema uno no tiene por qué comprenderlo todo. Es más importante que se empape de emociones. Es una obra muy moderna porque Williams sitúa Europa y EEUU junto a la frontera de México, y esa es la confusión en la que vivimos hoy». 

Entre los espectadores de Chicago se percibía una cierta división de opiniones en la noche del estreno. El aplauso final fue gélido y al menos 38 personas se levantaron de sus butacas durante la función. Hubo risas y aplausos en algunos pasajes. Pero el público se fue del teatro en medio de un silencio sepulcral. «Nunca había visto a la gente saliendo de un espectáculo en este silencio», comentaba una chica con su novio. «No está mal», terciaba una mujer, «pero no creo que sea la obra ideal para traer a tus padres». 

«La audiencia debería estar abierta a vivir una experiencia que no se parece en nada a cualquier otra cosa», decía recientemente Robert Falls, director artístico del teatro y responsable de la contratación de Bieito. «La obra es un intento de escribir una mascarada poética y alucinatoria; y creo que Calixto ha ampliado esa sensación. Él crea mundos fantasmagóricos con momentos de vulgaridad y pasajes que serán ofensivos para algunas personas, pero merece la pena». 

06 marzo 2012

El jefe de Endesa

Feliciano Fuster siempre será recordado por su poblada barba blanca, su mirada felina y firmeza en sus planteamientos de empresa. Jamás perdió el control por las críticas que siempre recibió por presidir, en su día, el mayor grupo eléctrico público, Endesa, y gozar de una serie de privilegios que las eléctricas privadas no disponían.



Su principal opositor, Íñigo de Oriol, le acusó en más de una ocasión de llevar las riendas de una empresa que se gestionaba con el Boletín Oficial del Estado y que las tarifas se hacían siempre «para beneficiar a la empresa pública». Esos ataques le llevaron a ambos a mantener más de una pelea dialéctica en el Ministerio de Industria y en la patronal Unesa. Fuster no soportaba que el entonces presidente de Iberdrola le acusase de presidir una compañía a quien los gobiernos de turno le aseguraban los beneficios.

El soltero de oro, como los periodistas del kilovatio le definíamos, vivía por y para su trabajo en Endesa. Ni siquiera después de su jubilación este ingeniero industrial, doctorado en Barcelona, dejó de preocuparse por la empresa de su vida. Retirado en su querida Mallorca, en la actualidad era presidente del consejo asesor de Endesa Baleares. Quienes le conocían de cerca afirman que, hasta caer enfermo, nunca dejó de asistir a diario a la compañía. Hace tres meses, le diagnosticaron un cáncer de colon, la causa de su fallecimiento a los 87 años de edad. 

Pese a estar siempre ocupando cargos durante toda su vida, fuentes próximas aseguran que no disponía de muchos recursos. Desinteresado de lo material, no gozaba de un plan de pensiones y fue el actual presidente de Endesa, Borja Prado, quien, al conocer la situación, se ocupó de que a Fuster no la faltase ningún tipo de atención. Estas mismas fuentes aseguran que su bedel de toda la vida iba a diario a visitarlo a su domicilio. 

Defensor a ultranza del sector público, se le consideraba el factótum del grupo Endesa, ahora en manos de la eléctrica italiana Enel. Hábil negociador y buen encajador de golpes bajos con la competencia, llevó todo el peso de la creación del que fuera mayor grupo eléctrico del país. 

Su forma particular de dirigir la compañía le provocó en no pocas ocasiones más de un enfrentamiento con los ministros de turno de Industria y Energía, bien fueran del PSOE o del PP. En su día, el socialista Juan Manuel Eguiagaray, ex ministro de Industria, llegó a decir a Fuster que «antes que gestor hay que ser político». Y es que este mallorquín de pura cepa nunca se consideró afín a ningún partido político. Por eso en más de una ocasión tuvo que morderse la lengua y aguantar las críticas de sus ministros. 
Aun así, congenió y tuvo siempre el respaldo de los gobiernos de turno. Cuando se produjo la famosa OPA de Endesa sobre Sevillana de Electricidad tuvo el apoyo expreso de Luis Carlos Croissier y Claudio Aranzadi, ex ministros de Industria con el PSOE. Endesa se apoderó en 1997 de la eléctrica andaluza y de la catalana Fecsa, una operación por la que Fuster recibió entonces duros ataques de la propia Junta de Andalucía, que interpretaba la compra como una nacionalización encubierta. Feliciano Fuster y Fernando de Ybarra, presidente entonces de Sevillana de Electricidad, llegaron a retirarse incluso la palabra. Después, la sangre no llegó al río y acabaron siendo muy buenos amigos. 
Por esa misma razón, ser la mayor eléctrica del país, también Endesa fue en su día la primera empresa que arrimó el hombro para evitar que la compañía catalana Fecsa fuera a la quiebra. 

Defensor a ultranza de los intereses públicos, Fuster llevó muy mal que la compañía fuera perdiendo poco a poco su carácter de empresa estatal y que tanto el PSOE como el PP utilizaran Endesa para hacer caja privatizándola y sacándola a Bolsa. 

Enamorado de la energía, no sólo fue el artífice de la gran Endesa. Defendía que el sector necesitaba una planificación constante y que tenían que estar permanentemente en transformación. Por eso apoyó la idea que en los años 80 le propuso el PSOE de crear dos gigantes energéticos. Uno petrolero que pivotase en torno a Repsol, y otro eléctrico que girase en torno a Endesa, pero con otras dos patas. De ahí surgió precisamente la idea de que Endesa, que ya mandaba en Gesa, Viesgo, Enher, y ERZ, se hiciera con el control de Sevillana y de Fecsa. Una segunda pata eléctrica lo formarían Hidrola e Iberduero, naciendo así Iberdrola. Y una tercera con Unión Fenosa e Hidrocantábrico.

Después de Endesa, Mallorca era su gran pasión. En sus años al frente de la eléctrica, todos los viernes viajaba a su isla favorita para estar cerca de su madre, Dolores, a quien adoraba.Tenía ideas profundas y jamás dejaba las cosas a medias. Cuando murió su madre, llevó corbata negra durante varios meses. Le apasionaba la lectura y navegar en su pequeño barco. En la madrugada de ayer lunes, a las 2.00 horas, Feliciano Fuster cogió su último bote para visitar a sus ex colegas Julián Trincado, Íñigo de Oriol, Fernando de Ybarra y Luis Magaña.