29 septiembre 2012

El cumpleaños de Rosana

Pocos aniversarios se imaginan tan felices como esos 46 años que hoy celebra Rosana. Desde que el poderoso influjo de la Luna le catapultara a un éxito sin precedentes en la canción de autor en España, disparando las ventas de sus dos primeros álbumes -Lunas rotas (1996) y Lunas nuevas (1998)- a unas cifras no alcanzadas ni cuando la canción comprometida era preceptiva en nuestra banda sonora, todo han sido cifras millonarias en la cantautora canaria. Sin embargo, tanto aplauso no parece haberle afectado.

Casi podría decirse que Rosana es una triunfadora cotidiana y siempre bien dispuesta. «Cuando estoy a punto de estallar cojo la guitarra», afirmó en cierta ocasión. Lástima que la música no apacigüe de igual modo los ánimos de los personajes de Quentin Tarantino, tan admirador de la cantautora como sus audiencias brasileñas e incluso coreanas. No en vano, Tarantino incluyó dos piezas suyas en Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre. Ahora bien, si el tributo a las limpiadoras del realizador fue, como poco, extraño, el que la canaria rinde a las limpiadoras y a quienes manchan, al común de los mortales, es conciso y claro. Lo hace con el optimismo de su propuesta. Raramente asoman a sus letras esas brumas inherentes a la canción con mensaje y compromiso.

Rosana, más que querer cambiar el mundo con sus canciones, parece querer alegrarle a uno el día. De ahí que no sea raro que se ponga a cantar en cualquier sitio. «Cantar es un juego. Lo hago con respeto, con cariño y con profesionalidad, pero yo vivo cada concierto como si estuviera cantando para los amigos en la sala de mi casa. Lo que pasa es que cada vez la sala es más grande». Esa buena disposición y ese constante éxito llevan a pensar que su cumpleaños ha de ser tan jubiloso como merece tanta dicha. Interrumpida hasta el mes que viene la gira que le llevará al otro lado del Atlántico, donde le aguardan las masas, hoy soplará las velas con los suyos. Y a buen seguro que tocará la guitarra, como a veces sigue haciendo en el Metro de Madrid.

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