12 julio 2012

Ruíz Mateos otra vez en el punto de mira


El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional ha remitido a los agentes de la Udef correos electrónicos y otras comunicaciones en las que la familia, a través de Pablo Ruiz-Mateos, anuncia a sus clientes que «vuelve a empezar» y que lo hace a través de una terna de sociedades en la que admite que «no participa directamente» pero que «controla de lleno». 

Esta nueva operación se lleva a cabo en plena investigación judicial por un fraude en el que Nueva Rumasa ha dejado colgados a 5.000 inversores que invirtieron 337 millones de euros en las 13 emisiones de pagarés llevadas a cabo. 

Las nuevas sociedades se llaman Fideliza Media Group, Constructora Sumarsa y la correduría de seguros Inerzia Asesores. Tal y como indica la familia en la referida comunicación, Fideliza Media Group engloba a otras cuatro empresas dedicadas al «marketing, la central de medios, la auditoría, internet y el posicionamiento en redes sociales». La segunda entidad se circunscribe teóricamente a la «obra nueva y a las reformas en general» y el tercer tentáculo empresarial que han puesto en marcha adopta la forma de una «correduría de seguros» especializada en «bodegas y almazaras [sic]». 
«Nosotros, como tal, no participamos», recalcan en su correo para, a continuación, aclarar que sí lo hacen «a través de acuerdos de colaboración a largo plazo». 

No en vano, para que no quepa ninguna duda de su implicación, los Ruiz-Mateos aclaran que se «involucran de lleno en el seguimiento del servicio, garantizando el resultado del trabajo» de esta nueva trama empresarial. Un entramado que de cara al público se encuentra gestionado por directivos que han trabajado muchos años para los Ruiz-Mateos «y que son grandes profesionales en su materia». 
«Como bien imaginarás», abunda la saga jerezana nuevamente por boca de Pablo, «lo más duro en la vida es tener que volver a empezar sin apenas recursos y más aún después de una experiencia como la vivida. Pero, por suerte, no nos falta ilusión y pundonor para hacerlo». Por ello, apelan a «los amigos que de una manera u otra te echan una mano». 

A la comunicación de las nuevas empresas que controlan, le precede en este mismo documento una explicación sobre los motivos que, a su juicio, han provocado la debacle de Nueva Rumasa. La familia jerezana apunta a «tres causas fundamentales» para explicar lo ocurrido. «La primera, qué duda cabe, ha sido la terrible crisis». 

La segunda de las razones que esgrime pasa por «querer mantener el principio más fundamental de nuestro padre en la empresa, que es el mantenimiento de los puestos de trabajo y no haber querido realizar a tiempo una reestructuración de la plantilla». Y por último, «la restricción crediticia generalizada y en nuestro caso muy concentrada en un banco, el Santander».

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