14 junio 2012

Moodys dice que el bono español es basura

Moody's considera que comprar deuda pública española es igual de arriesgado que adquirir bonos de Rumanía, Túnez, Perú, Namibia o Islandia. El rating español está ahora a un solo grado de distancia del bono basura, es decir con riesgo de impago, y la agencia cree que España puede necesitar un rescate más amplio que el bancario. La sociedad rebajó ayer la calificación de la deuda tres escalones hasta Baa3, una nota que indica «habilidad media de pago». El siguiente escalón significa que la inversión es «algo especulativa».

Moody's considera que el rescate bancario disparará la deuda al 90% del PIB, que la recesión empeorará el agujero del Estado y que el Tesoro tendrá que ofrecer intereses prohibitivos para colocar sus bonos. Y sugiere que recortará otra vez la nota española.

La petición de préstamo a la zona euro de hasta 100.000 millones de euros «aumentará la carga de deuda para el país, que ha crecido dramáticamente desde la explosión de la crisis financiera», según explica la agencia.

Además, Moody's también subraya que «el Gobierno español tiene un acceso muy limitado al mercado» por los intereses cada vez más altos que tiene que pagar por su deuda. Y recuerda que la recesión empeorará las carencias de los bancos y mermará los ingresos del Estado.

Con este panorama, la agencia cree que crecerá el riesgo de que el Estado tenga que pagar cada vez más en los mercados y «necesite pedir ayuda directa» al fondo de rescate de la zona euro, es decir más dinero y no sólo para los bancos.
En los próximos tres meses, tras conocerse la auditoría a los bancos, Moody's decidirá si rebaja una vez más su nota para España hasta el temido nivel de bono basura. Y, aunque su papel no es publicar recomendaciones, sugiere cómo puede mejorar su opinión de la deuda española. La nota dependerá de la claridad, las condiciones y la cantidad de la ayuda europea, el estado de las cuentas de los bancos, la capacidad del Gobierno de recuperar la confianza del mercado aprovechando los préstamos y también «nuevas iniciativas en la zona euro, en particular los pasos relacionados con la unión fiscal y bancaria».

El análisis de Moody's y la posible solución coinciden con lo que decía el martes Joseph Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia y Nobel de Economía, en una entrevista. Según él, las agencias de calificación «entienden que la austeridad recorta el crecimiento y genera nuevos problemas».

Y la solución no pasa sólo por aumentar las reservas con préstamos de la UE. «El problema es que el mercado se da cuenta de que el marco europeo básico está equivocado», comentaba.

Moody's también ha rebajado la calificación del fondo español de ayuda pública a los bancos (el llamado Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria ó Frob) de A3 a Baa3, ya que su existencia está ligada directamente al Estado.

«Está claro que la responsabilidad de ayudar a los bancos españoles depende del Gobierno», insiste la agencia, que calcula que la deuda pública seguirá creciendo por encima del 90% del PIB hasta la mitad de esta década.

Las agencias, como el resto del mercado, han acogido con inquietud el rescate bancario por la incertidumbre sobre los efectos de la recesión y el futuro de Grecia. «El rating de España, como el de otros, sufrirá si aumenta más el riesgo de salida de Grecia de la zona euro», explica Moody's.

El agujero de la banca también dependerá de los griegos y de la marcha de la economía española. En principio, Standard & Poor's estima que los bancos españoles necesitarán unas reservas extra de hasta 52.000 millones. «Así la necesidad de provisiones quedaría más que cubierta con la ayuda de la UE los próximos dos años», explica a este diario Ángela Cruz, analista de la agencia especializada en instituciones financieras.

Ahora bien, esta cifra sólo cubriría con holgura si se cumple lo que la agencia llama «el escenario base», es decir el más probable, con una caída del PIB del 1,5% este año y del 0,5% el siguiente. La agencia considera también un escenario más adverso, con una caída de hasta el 4% del PIB en 2012 y del 1,5% en 2013. Hay un 40% de posibilidades de que la previsión más nefasta se cumpla. «Ahora la incertidumbre en España es inusualmente alta... Y en ese caso puede que haya un conjunto de problemas superior», subraya Cruz.

En el escenario alternativo, los bancos pueden necesitar reservas extra de hasta 82.000 millones de euros, si se reconocen todas las pérdidas este año o si la recesión es más aguda de lo esperado. En este caso, los 100.000 millones de euros de la zona euro aún serían suficientes, pero el horizonte más allá de estos dos años sería más negro.

El riesgo se encuentra, sobre todo, en los «activos problemáticos», es decir, créditos con pagos atrasados, casas desahuciadas o vacías y bienes devaluados desde 2008, que sumarán en 2012 y 2013 hasta 148.000 millones extra. En total, según el cálculo de S&P, desde el comienzo de la crisis se apilarán en las cuentas de los bancos hasta 406.000 millones de euros en activos problemáticos, es decir más del 20% del crédito del sector privado en 2008.

No hay comentarios:

Publicar un comentario