03 mayo 2012

En La Habana todo es posible

Esta visita es otra de las aventuras visionarias de Gérard Mortier. «Me gustan las cosas nuevas, abrir las puertas del teatro». Así, la agrupación Danza Contemporánea de Cuba estrena hoy la primera de sus seis funciones con un programa basado en la mezcla, una «multilínea estética en la que todo es posible».

Fundada en 1959, es una de las agrupaciones más reconocidas de la escena mundial, aterriza en el teatro precedida por casi 300 estrenos a lo largo de cinco décadas de trabajo. «Soy un ciudadano del mundo que se apropia de cualquier cosa, pero sin perder la visión desde La Habana y buscando siempre los contrastes para no caer en el aburrimiento», explica Miguel Iglesias Ferrer, su director.

En los 37 años que lleva en la compañía (empezó como bailarín y ahora es el responsable) confiesa que se siente un privilegiado por poder transmitir y remover sentimientos desde las tablas. «Yo soy rico porque tengo dos salarios, el de comer y el del escenario».

Danza Contemporánea de Cuba se ha paseado por los teatros más importantes del mundo (Sarah Bernhardt de París, Canadian Art Center de Ottawa, el Bellas Artes y el Auditorio Nacional de México, La Fenice y el Malibrán de Venecia, o San Martín de Buenos Aires). A pesar de toda la experiencia, para ellos el Teatro Real surge como un desafío. «Es difícil llegar, pero los que vienen al teatro no son marcianos, son seres humanos y sólo tenemos que transmitir nuestro arte. No voy a negar que ver el palco real, desde el escenario, sobrecoge».

Las expectativas están abiertas tanto para el público como para los bailarines. «No venimos a impresionar, sino a mostrar nuestro arte y dar lo mejor que tenemos. Cuando uno quiere impresionar se pierde la humildad, la magia y la verdad. El espectador tendrá que venir, ver y juzgar», confiesa Jenny Nocedo, primera bailarina de la compañía. Su compañero, Joel Suárez, se queda sin palabras: «Antes de venir aquí estuve en el escenario y... ufff ¡qué rico!».

No hay comentarios:

Publicar un comentario