08 abril 2012

Peleas vecinales

Y los conflictos vecinales se estaban convirtiendo en un problema. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha creado para reducir estas disputas un grupo pionero, llamado Servicio de Asistencia Vecinal (ASIVECAM). El objetivo es mejorar la convivencia y evitar conflictos, que como sucedió hace algunos años en Aranjuez terminó con un muerto en una pelea de vecinos. 

«Ayudamos para que se organicen, sepan constituir una comunidad y mantener los principios básicos de convivencia», afirma el gerente del IRIS, Javier Ramírez, de quien depende este servicio. Lo que sigue son ejemplos de mediación en conflictos. 

En una vivienda de Alcalá, el presidente no sólo no ejercía, sino que era uno de los mayores activistas en ensuciar. Reunieron a los vecinos y tras una cuota mínima tienen un responsable que funciona -el mismo-, al que han sacado del paro, ya que se encarga de limpieza la comunidad. 

En una comunidad de Leganés Norte una vecina utilizaba el descansillo como tendedero. Impedía el paso por las escaleras y humedecía el pasillo. La presidenta de la comunidad le pidió que no lo hiciera. La afectada se enfadó e inició una campaña contra ella y a provocar ruidos. Los trabajadores de ASIVECAM hablaron con las dos personas para evitar el conflicto personal. Tras dos meses se consiguió que ambas mantengan una actitud cordial y con el resto de la comunidad. 

También en Leganés Norte un vecino marroquí instaló una antena parabólica en su balcón. Los vecinos le recordaron que estaba prohibido y era un precedente en una comunidad con gran número de inmigrantes. El afectado dijo que a él le molestan los niños que jugaban al balón y usaban la pared de su vivienda (un bajo) como portería por la noche o en las horas de la siesta. 

Los trabajadores sociales les explicaron a todos la Ley de Propiedad Horizontal. Debatieron, consensuaron y aprobaron normas de convivencia, que incluyeron que para instalar cualquier tipo de elemento que afecte a fachadas o zonas comunes, se pidiera permiso previo de la comunidad. El vecino instaló la parabólica en el tejado y se establecieron horarios para juegos y usos de las zonas comunes. 

Mancomunidad con el 52% de población autóctona, el 39% de origen marroquí, y el 9% restante de diversas nacionalidades (Guinea Ecuatorial y Centro América, fundamentalmente). Una auténtica torre de Babel con conflicto social. No existían cargos definidos en la junta administradora. Había una relación difícil entre la población de origen marroquí y la española con quejas de actividades molestas por parte de algunos vecinos. 

Se reorganizó el funcionamiento de las comunidades y generaron espacios de comunicación, información y orientación vecinal, a través de entrevistas y reuniones convocando a todos los vecinos. Se realizaron mediaciones en casos de conflictos interpersonales. Se organizaron unas fiestas del barrio y se recuperaron entre todos los vecinos las zonas comunes. Los inquilinos han realizado ellos mismos mejoras en la puerta de entrada, han pintado los pasillos del patio, vallado parterres e instalando riego automático. En abril se procedió a la plantación, con una gran participación vecinal y un buen ambiente de convivencia. 

La población marroquí se encargó de las fiestas del barrio de 2011, con una comida popular para más de 500 personas. Los trabajadores sociales informan que se ha reducido considerablemente la separación que existía entre la población de origen marroquí y la población autóctona. Actualmente, los vecinos han propuesto acondicionar una sala de juntas que tiene la mancomunidad, realizando las obras ellos mismos. 

Los problemas en una comunidad de los Espartales (Alcalá) eran de todo tipo: deterioro en garajes, farolas rotas y vallas de separación en mal estado en el patio de vecinos, comunidades desorganizadas, morosidad en los recibos, ocupaciones ilegales de viviendas y destrozos en zonas y elementos comunes. El equipo de técnicos de ASIVECAM apoyó la organización. 

Se ha logrado una disminución de la morosidad en los pagos de comunidad, lo que ha facilitado que los servicios comunitarios funcionen mejor (limpieza de los portales, mantenimiento del patio, etc.). Se han colocado plantas en los jardines, que son mantenidos por los vecinos. 
Están colocando farolas antivandálicas en el patio. Se aprobaron las normas de convivencia que ellos mismos decidieron que debían regir sus comunidades, que se han colocado en los tablones sin que nadie los arranque. 

Hace unos días la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, firmó un convenio con 13 ayuntamientos de la región para extender este servicio. El objetivo es lograr la convivencia en las viviendas públicas que hay en toda la región.

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