21 diciembre 2011

Chacón empieza la carrera para liderar el PSOE.

Mientras Alfredo Pérez Rubalcaba se limita a mover la cabeza y a no responder ante cada pregunta sobre su futuro político, Carme Chacón decidió ayer abrir la carrera para liderar el PSOE, apoyando un manifiesto político, respaldado por importantes dirigentes del partido, que no es otra cosa que su primera plataforma para dar el paso y presentarse. La noticia encendió todas las alarmas en Ferraz, sobre todo, por quiénes lo apoyan.

Cerca de una treintena de dirigentes socialistas firman dicho manifiesto bajo el título genérico: Mucho PSOE por hacer.

Entre ellos, se encuentran nombres importantes en el PSOE, aunque desde hace tiempo abiertamente en contra de que sea Rubalcaba quien lidere el partido. Entre ellos, el ministro de Justicia en funciones, Francisco Caamaño; el ex presidente del Senado Javier Rojo, o el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar.

Pero, sobre todo, ha sorprendido en las filas de Rubalcaba ver entre las firmas el nombre de la ex ministra Cristina Narbona -que fue la número cuatro de la lista que encabezaba el candidato socialista por Madrid y encargada de la ponencia de la Conferencia Política-; también el del ex presidente del parlamento europeo Josep Borrell o el del secretario general del Partido Socialista de Navarra (PSN), Roberto Jiménez, a quien siempre se le situaba cerca de José Blanco.

Asimismo, el manifiesto cuenta con otras firmas de peso, como la de Ximo Puig, en su día aspirante a liderar el PSPV y que perdió el Congreso frente a Jorge Alarte en Valencia. Esto indica que otra federación que en teoría podría ir en bloque a dar su apoyo a Rubalcaba, en el caso de presentarse, estará profundamente dividida.

También suscribe la presidenta del PSM, Delia Blanco, aunque ni su firma ni el posicionamiento de Madrid es ninguna novedad.

Lo de Narbona ha sentado muy mal, aunque fuentes de Ferraz apuntan que se lo comunicó hace unos días a Rubalcaba, justificando su decisión en que estaba de acuerdo con el manifiesto. Además, los fieles a Rubalcaba creen que no será la única persona que cambie de bando en los próximos días.

El manifiesto también lo firman varios alcaldes del PSOE, como los de Sabadell (Barcelona) o Soria.

En el texto, colgado en una web y que espera recabar nuevas adhesiones, se pide que del próximo Congreso Federal salga «un nuevo proyecto», así como un liderazgo «democrático y colegiado», que «habrá de integrar generaciones y sensibilidades». Estos dirigentes atribuyen la derrota electoral no sólo a la crisis económica, sino a la «pérdida de credibilidad y coherencia» del PSOE, a la «erosión» de sus «mecanismos democráticos» y a su «aislamiento social progresivo».

Critican, además, que en esta legislatura el PSOE ha perdido «parte» de su credibilidad por no reconocer la crisis y por tomar medidas «ajenas» a su orientación ideológica sin «equilibrar los esfuerzos y sacrificios que dichas políticas imponían a los sectores más débiles» por la vía de impuestos «a los más poderosos». En todo momento, se hace un llamamiento a la participación directa de los militantes e, incluso, se culpa del resultado electoral a que se impidieran las primarias internas para designar al candidato del PSOE a las generales.

Varias veces se insiste en que el PSOE no debe «minimizar» la derrota, ni «simplificar o tergiversar sus causas», y plantean que hay que dar una respuesta «sincera y una rectificación clara».

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