18 marzo 2010

Joaquín Cortés condenado a prisión

El bailaor Joaquín Cortés está con un pie en la cárcel y el otro en la calle. ¿Por qué? Por gitano -léase la acepción 4 del vocablo en el diccionario de la RAE-, básicamente.

Con un poco de suerte logrará evadirla, dado que no cuenta con antecedentes penales. Pero el caso es que el gitano ha sido condenado a cumplir esta pena y a la devolución de 700.000 eurazos que le fueron prestados en el año 2003 para montar un bar flamenco con su hermana, el cual nunca vio la luz. Motivo por el que se le castiga ahora a Cortés.

Lo más gracioso de la historia es que, según la sentencia, el bailaor “no recuerda a dónde fue el dinero”. A saber. ¿Se le quedaría en algún bolsillo del vaquero que llevaba el día del préstamo?

Qué vida más dura la de los que dicen no lograr integrarse en la sociedad.

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