08 marzo 2009

Refutación del mundo

Nunca estuvo Cernuda más dandy (y yo diría que más fantástico) que en su "Poética" para la Antología de Gerardo Diego de 1932:

No valía la pena de ir poco a poco olvidando la realidad para que ahora fuese a recordarla, y ante qué gentes. La detesto como detesto todo lo que a ella pertenece: mis amigos, mi familia, mi país.

.....No sé nada, no quiero nada, no espero nada. Y si aún pudiera esperar algo, sólo sería morir allí donde no hubiese penetrado aún esta grotesca civilización que envanece a los hombres.

Lo curioso es que sólo ahora, al reencontrarmela después de lo mucho que la tuve presente en su época, cuando yo era un adolescente exasperado que aplaudía toda refutación del mundo, he captado su eco con "Tabacaria", que era otro de mis textos de entonces.

Ese "No sé nada, no quiero nada, no espero nada" de Cernuda parece calcado del "Não sou nada. Nunca serei nada. Não posso querar ser nada" de Álvaro de Campos... Y ahora, al buscar una foto para ilustrar esta entrada, veo ese montaje en que Cernuda recuerda al Pessoa de la famosa foto:

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